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[Piedras Negras]

Tratan los trabajadores informales de subsistir

La venta de gorditas, burritos y tamales, se ha convertido en el modo de vida de personas que ante la falta de empleo...

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Tratan los trabajadores informales de subsistir
Roberta Cochi López, junto a su esposo, se dedican a vender aguas frescas y tamales para ganarse la vida.
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Piedras Negras, Coah.- La venta de gorditas, burritos y tamales, se ha convertido en el modo de vida de personas que ante la falta de empleo se dedican para llevar el sustento a sus hogares.

En un recorrido a lo largo del bulevar Juan Pablo II, que conecta el sector Cumbres y Acoros, hacia el poniente de la ciudad, se pueden apreciar desde temprana hora puestos fijos o móviles que son colocados provisionalmente durante el tiempo que los dueños realizan sus ventas.

Son trabajadores informales, como Roberta Cochi López, que junto a su esposo, se dedican a vender aguas frescas y tamales, en hoja de maíz o de plátano, en el cruce de Juan Pablo II y Mar Muerto.

Hace 23 años llegaron procedentes del estado de Veracruz y en la venta de comida han encontrado la manera de ganarse la vida.

Antes de la contingencia tenían una taquería, sin embargo tras el cierre de actividades por el confinamiento, se vieron obligados a cerrar ante la imposibilidad de tener recursos para pagar la renta de un local.

“Aunque estamos registrados ante hacienda, tuvimos que cerrar, ahora con un permiso del municipio por el que pagamos 700 pesos por los dos, salimos a vender los tamales y aguas frescas, de alguna forma tenemos que buscar ingresos para los gastos de la casa”.

Para el matrimonio por fortuna, son dueños de su casa y reconocieron que para quienes no tienen un hogar propio la situación es más difícil.

Desde hace dos años y medio, Dora Elia Balderas, madre de familia que se encarga de dos hijos menores de edad, decidió salir de su casa para buscar ingresos en la venta de burritos.

Diariamente hace entre 50 y 60 pesos que pone en venta a 10 pesos cada uno, en el exterior del Instituto Tecnológico de Piedras Negras.

Pese a que los alumnos dejaron de acudir presencialmente al plantel, ella mantiene la rutina de colocarse en el exterior a esperar que los transeúntes o automovilistas se detengan a comprar y por fortuna con un paciencia lo logra.


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