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José Guadalupe Robledo Guerrero
José Guadalupe Robledo Guerrero
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31 Mayo 2020 04:09:00
La peligrosa situación de México
Los mexicanos vivimos ahora una peligrosa situación que lamentablemente influirá en el futuro cercano de la nación, no solo por la pandemia del coronavirus y sus secuelas económicas, que traerán en el plazo inmediato desempleo y millones de pobres más, sino por la rabia, resentimiento social, anarquía y vandalismo que ha estimulado desde las mañaneras el principal inquilino de Palacio Nacional, quien diariamente arremete contra sus críticos que le señalan sus errores e incapacidades.
Pero AMLO no es el único rijoso, allí están también aquellos que perdieron el poder en las pasadas elecciones presidenciales de 2018, principalmente el PRI y el PAN, quienes hasta ahora no han pedido disculpas al pueblo de México por la grosera corrupción, impunidad y cinismo con que manejaron la nación cuando gobernaron el país.

Estos depredadores y sus cómplices todavía no admiten, que si López Obrador es ahora Presidente, se debe básicamente a la gran insensibilidad política de no percatarse del hartazgo de los sectores sometidos por los malos gobiernos, que no solo vendieron los recursos nacionales a las empresas extranjeras, sino que se beneficiaron robando al erario y recibiendo comisiones en sus reiteradas “ventas de garaje”.

Actualmente en todo el territorio nacional hay constancia de la anarquía de los sectores hartos, quienes no están dispuestos a seguir soportando su situación desventajosa. Y si a eso le agregamos la violencia imparable del crimen organizado, que planea apoderarse del país aprovechando la lucha sin cuartel que priva en dos grandes sectores de la población: los feligreses de López Obrador y los adversarios de la cuarta transformación de AMLO.

Ambos bandos, en defensa de sus creencias, diariamente protagonizan una guerra sin cuartel que divide, polariza y confunde a los mexicanos. Los convoca a pelear sin banderas, ideología, principios y valores nacionales, apostándole a la pelea callejera.

Unos y otros militan en la partidocracia que tanto daño le ha causado a la República, y que ahora divide a los mexicanos con tambores de guerra. Las cuatro generaciones que hoy convivimos y compartimos la patria nada sabemos de una revuelta social, mucho menos de una guerra civil.

Tampoco tenemos conciencia de lo terrible que será un enfrentamiento social si no encontramos las medidas para evitarlo.

Tanto tirios y troyanos aseguran cosas irreales. Unos dicen que AMLO nos lleva al socialismo, otros que López Obrador inició una revolución para cambiar el sistema, pero ambos están equivocados, porque vivimos, nos guste o no, en un país capitalista que depende del neoliberal tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá. También es cierto que el neoliberalismo murió para darle vida al regionalismo, el T-MEC es una expresión de esta nueva etapa capitalista.

Entonces a cuál revolución se refieren los que piensan que estamos en ella.

México vive hoy una peligrosa situación que puede estallar violentamente por el incremento de la pobreza y el desempleo, derivado de la crisis económica que ya se asoma en México, mientras la partidocracia le arroja gasolina al fuego social que ya se vislumbra en el horizonte nacional.

Tenemos que entender, por el bien de la nación que el vandalismo, la anarquía y la revuelta civil, no es lo mejor que nos puede suceder. Pero queda un camino: construir la unidad nacional para tener mayores posibilidades de enfrentar los problemas sanitarios, económicos y de justicia social, que tanta falta nos hace resolver para enfrentar la peligrosa situación que hoy vive México.
24 Mayo 2020 04:09:00
La partidocracia y la 4T
Ahora que nuestros gobernantes abrieron las puertas a la pandemia para reactivar la economía con la consigna de “sálvese quien pueda”, nos instalaremos en esta realidad.
Desde hace días el pleito de algunos periodistas y medios contra las ocurrencias del presidente López Obrador (que es el único que habla, dispone, ordena y toma decisiones) ha escalado a niveles también de ocurrencias, como el caso de acusar de comunista y socialista al Presidente de la 4T. ¡Por favor! Más respeto pa’l pasaje.

En esa guerra de facciones ningún sector afectado participa activamente en el debate, en donde está ausente la voz de los pobres que trabajan, desempleados, pequeños y medianos empresarios, clase media, sectores ilustrados, etcétera, de tal manera que las creencias de cada bando son las que se ventilan a la opinión pública.

Este pleito ha olvidado cuestiones fundamentales. Por ejemplo, AMLO obtuvo el triunfo con la votación del 30% del padrón electoral, es decir 30 millones de votos; otros 30 millones de sufragios fueron para el resto de los partidos, y 30 millones de abstencionistas no votaron.

Pese a ello, la oposición no existe y el Presidente sigue en campaña, ahora comprando votos con dádivas provenientes del erario, de los impuestos de los mexicanos y dándoles dinero a los que ni quieren trabajar ni estudiar y los mantienen sus padres.

López Obrador tiene una frase recurrente para descalificar la crítica: “No nos confundan, no somos iguales”; y AMLO tiene razón: López Obrador y Morena no son iguales, son los mismos, y veamos por qué.

Los 30 millones de votos que obtuvo AMLO en 2018, provienen de la partidocracia, los que votaron por López Obrador son experredistas, expanistas, expriistas, los oportunistas del Verde Ecologista y los salinistas del Partido del Trabajo. Entonces son los mismos, porque los abstencionistas no votaron.

Aun con estos datos, se insiste en que AMLO ganó con 53% de los votos, pero se les olvida decir que de los votos emitidos, pues de un padrón electoral de 90 millones, solo votaron 60 millones. En ese juego electorero nunca consideran a los abstencionistas, por eso leemos a cada rato que AMLO conserva más del 50% de aprobación, pero se olvidan de que 30 millones ni votan ni opinan. Es la aprobación de la partidocracia para AMLO.

Por eso los sectores afectados deben participar y no dejar a los periodistas la lucha que ellos deben dar.

Ahora más que nunca México necesita de la participación activa de la clase media, otrora el sector que definía las elecciones en México y que ahora están próximos a ingresar a la pobreza; se requiere la voz de los trabajadores productores de la riqueza, cuya fuerza de trabajo es su único patrimonio, y están perdiendo sus empleos.

Por otra parte, nadie en su sano juicio cree que se harán cambios con los mismos que permitieron la venta del país y la instauración de la corrupción y la impunidad. Los que votaron por Morena en 2018, son los mismos que votaron por Vicente Fox, Peña Nieto y los demás presidentes. Por eso se cree que la 4T no es la cuarta transformación de México, sino la cuarta transformación del PRI.

No nos engañemos, la deplorable situación del país es responsabilidad de la partidocracia, a la que le damos miles de millones de pesos para que nos engañen, nos dividan, nos roben y ahora hasta nos quieran someter.

Ya basta de politicastros y partidos corruptos… En esta “nueva” realidad hagamos algo por el futuro de México que es el nuestro…
17 Mayo 2020 04:07:00
La nueva realidad o el mandato de Trump
Durante las últimas semanas, incluyendo ayer sábado que escribí este comentario, nos han estado informando diariamente sobre el aumento del número de contagiados y muertos por coronavirus, porque a decir verdad aún no salimos en México de la pandemia. Pero a pesar de ello, de buenas a primeras las autoridades de los tres niveles de Gobierno nos dicen que debemos reactivar la economía, volviendo a laborar “en la nueva realidad” con las restricciones anunciadas y guardando la sana distancia.

Por otra parte, en algunos estados, Coahuila entre ellos, los niños, adolescentes y jóvenes no retornarán a clases, terminarán el año escolar en línea, es decir por internet, aun cuando la Secretaría de Educación nada les ha informado a los profesores, menos a los alumnos. Lo cierto es que estas decisiones acarrearán más problemas para los padres de familia cuando retornen a sus labores: ¿Con quién dejarán a sus hijos, si ya desaparecieron las guarderías?, y las abuelas no podrán cuidarlos, como dijo López Obrador, porque son muy vulnerables al coronavirus, por la edad y las enfermedades crónicas.

¿De qué servirá que se proteja a los niños, adolescentes y jóvenes dejándolos en las casas? Si cuando vuelvan sus padres del trabajo, llevarán consigo el virus a la familia. ¿De qué sirvió que los gobernadores de los estados, entre ellos Coahuila, que durante la pandemia decidieron hacer una ruta distinta a la propuesta por el Gobierno federal, finalmente hayan aceptado la fecha determinada por López Obrador para la reactivación de la economía?

Por eso es menester volver a señalar que la Región Sureste de Coahuila, es principalmente una zona de obreros u operarios de las transnacionales, cuyas familias son el sector mayoritario de la población, quienes se suman a los millones de mexicanos que dudan de las cifras de los contagiados y muertos por coronavirus. Hay bastantes mexicanos que se sienten burlados por las mentiras, la más obvia, la repentina vuelta a las labores en medio de la Fase 3 de la pandemia.

Sin embargo, se entiende el por qué esa prisa por reactivar la economía con el contagio y muerte presentes en la vida de nuestra región. Es sabido que el presidente norteamericano Donald Trump está ansioso porque las empresas automotrices y otras más retornen a sus actividades, porque según él, son aspectos de seguridad nacional.

¿Para qué engañar a la población? ¿Por qué no decirles la razón por la que se va a reactivar la economía con el virus presente entre los mexicanos? ¿Por qué no informar que los asalariados volverán a trabajar, porque así lo ha dispuesto Trump como una necesidad de su agenda electoral? Donald Trump quiere reelegirse en noviembre, esa es la razón de poner en peligro, no solo a los trabajadores, sino también a sus familias mexicanas. Pero como dice el sabio refrán popular: “donde manda capitán no gobierna el marinero”.

Lo cierto es que a Trump poco le importa la vida de los mexicanos, finalmente para él hay muchos más que pueden tomar el lugar de los contagiados y muertos, al fin y al cabo todos son sustituibles. Ojalá que en la anunciada reactivación de la economía no haya el contagio y la mortandad que muchos pronostican…
10 Mayo 2020 04:09:00
La riesgosa confusión nacional
No se necesita ser un experto para saber la peligrosa situación que priva en la República, producto de la confusión nacional y la desinformación oficial que existe en lo más riesgoso de la pandemia del coronavirus, la fase tres.

Basta conocer las noticias diarias que recogen las agresiones a los trabajadores de la salud, los asaltos en carreteras, el incremento de la violencia con un total de homicidios y feminicidios nunca antes contabilizados, desempleo, aumento de la pobreza, gritos de desesperación, un enorme caos económico y ningún acuerdo o diálogo para unificar a los mexicanos y poner en orden a la nación, de tal forma que podamos salir de la crisis sanitaria sin mayores costos.

La confusión está en todas partes: en la cuestión sanitaria pocos creen en las cifras de contagiados y muertos que nos proporcionan desde Palacio Nacional, porque además de minimizar la pandemia, también se cree que han maquillado las cifras de los contagiados y muertos por el coronavirus. Por eso hay millones de mexicanos que no creen en lo peligroso de la pandemia y rechazan las medidas sanitarias.

En lo económico, la confusión ha convertido el debate para encontrar las mejores soluciones en una batalla, hasta ahora verbal, de quienes luchan por el control del territorio. López Obrador ha tomado partido en esta pelea y ha renunciado a ser el Presidente de todos los mexicanos y a ejercer su liderazgo en todo el país. Se acusa al Presidente de pensar solo en agradar a su clientela electoral, que dicho sea de paso, es la tercera parte de los votantes, olvidando a los otros que no votaron por él, que también son ciudadanos.

Esta enconada situación, provocada desde las cúpulas del país, ha permeado en esa nueva “caja idiota” que representa internet, cuyas “benditas redes” ya se convirtieron en un nido de bots y en un nicho para los trolls de ambos bandos. Por eso en el espacio cibernético han aparecido amenazas de “guerra civil” y “nos los vamos a chingar”, frases vomitadas por los estultos que quieren ser más papistas que el Papa.

En la Región Sureste de Coahuila, también hay confusión con la próxima reapertura o no de las empresas automotrices. No se entiende por qué se está discutiendo si los trabajadores de las empresas estadunidenses vuelven a sus labores cuando diariamente nos informan que estamos en lo más peligroso de la pandemia, la fase tres, solo porque Donald Trump tiene en su agenda electoral el retorno de los trabajadores a sus empleos debido a que se quiere reelegir en noviembre próximo.

Por eso es menester que recordemos que la Región Sureste de Coahuila es una zona de trabajadores industriales, que por cierto son los grandes ausentes en los cabildos municipales, y esta característica la hace más riesgosa para el contagio, porque la mayoría de la población son las familias de estos trabajadores.

Debido a ello, ante la falta de un liderazgo nacional, los gobernadores de los estados maquiladores deben analizar objetivamente la situación y posponer la fecha de retorno a las labores industriales.

Tal vez por eso, en la reunión que tuvieron el viernes pasado, los gobernadores de Coahuila, Durango, Nuevo León, Tamaulipas y Michoacán, se acordó que estos estados no seguirán la ruta del Gobierno federal, que realizarán su propia estrategia para reactivar la economía, disminuyendo poco a poco las restricciones en aras de evitar mayores contagios y más muertos. Alea jacta est…


03 Mayo 2020 04:09:00
La otra pandemia
La violencia, la ignorancia, el desprecio por el orden y las leyes, la falta de credibilidad en el Gobierno y la polarización de la sociedad han aparecido todas juntas en un hecho, que de acuerdo con la terminología del internet, se hizo viral desde el viernes pasado.

Esto sucedió en el Hospital General Las Américas, en Ecatepec, Estado de México: un grupo de 15 familiares de un enfermo de Covid-19 entraron violentamente al nosocomio, agrediendo a médicos, enfermeras y personal de seguridad porque, según ellos, no les daban información sobre su enfermo.

Entraron en estampida, sin importarles contagiarse, algunos sin cubrebocas, hasta donde estaban 20 cuerpos de los fallecidos por Covid-19, grabaron la espantosa escena, y la madre del enfermo abrió la bolsa donde estaba su hijo muerto.

Salieron enfrentando a los trabajadores de la salud, mientras que la madre del enfermo fallecido por el Covid-19 gritaba que la enfermedad no existía y acusaba a los médicos de haberle inyectado algo a su familiar para que muriera.

La respuesta del Gobierno del Estado de México fue de antología, según la tarjeta informativa, el hecho sucedió porque en el turno vespertino del nosocomio solo se cuenta con un médico para la atención de pacientes y en el transcurso de la tarde murieron dos personas y se informó a sus familiares, lo que habría generado el enojo de los demás.

Este violento y riesgoso caso sucedió en Ecatepec, Estado de México, considerado el municipio más violento de Edomex y uno de los más peligrosos del país, pero también es el municipio con mayor número de personas en situación de pobreza y pobreza extrema a nivel nacional, según el Coneval.

Este suceso se da en medio de la relajada actitud del Gobierno federal frente a la fase 3 de la pandemia del coronavirus, y cuando un buen número de mexicanos insisten en que las cifras de muertos y contagiados que nos da el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, son maquilladas.

Hay que decir que en algunos estados como Veracruz, Tabasco, Chiapas, entre otros, no han hecho valer las medidas restrictivas para contener la epidemia por temor a perder el voto de la población en las próximas elecciones, privilegiando las simpatías electorales por encima de la salud de los mexicanos.

Este caso es ilustrativo para darnos cuenta de la situación de violencia que se está incubando en la República, precisamente cuando vamos a entrar al punto más alto de contagios y muertes de la pandemia en México.

Por eso es menester que el Gobierno federal y los gobiernos estatales y municipales se unifiquen nacionalmente para atender lo que podría ser la otra pandemia, la de la violencia, el desorden, el desacato a las leyes y la polarización.

No se puede entender en esta crisis sanitaria que la población agreda a los trabajadores de la salud, quienes, exponiendo su vida, tratan de salvar la de sus pacientes. Tampoco es entendible que el Gobierno federal maquille las cifras de contagios y el número de muertos, menos aún que nos mienta informando que pronto saldremos de la pandemia, cuando no tenemos claro cómo nos irá sin pruebas ni los suficientes insumos y equipos de protección, y sin el apoyo y comprensión de todos los sectores sociales de México.

26 Abril 2020 04:08:00
¿Dónde está el Gobierno federal?
¿Dónde está AMLO? No se sabe, salvo en las mañaneras no se ve ni se siente en ningún otro lado. Pero hay quienes creen que anda en busca de otras estampitas del Sagrado Corazón, porque con las que presumió le fue como en feria: incremento de la inseguridad, baja del precio del petróleo, depreciación del peso mexicano, entrada a la fase 3 de la pandemia del coronavirus sin equipos de protección, sin insumos médicos, sin respiradores ni medicamentos, sin suficientes médicos y enfermeras y sin las necesarias camas de hospital. Una real crisis sanitaria, sin considerar la negligencia, incapacidad e irresponsabilidad de la Federación, y sin tomar en cuenta el nulo apoyo del Gobierno federal a los estados que exigen respaldo para enfrentar los estragos de la pandemia. Eso es lo que ven y sienten los mexicanos.

¿Dónde está el Gobierno federal? No lo sabemos, pues sus acciones no se ven ni se sienten en la provincia mexicana. Hay quienes creen que los altos mandos del Gobierno de la 4T se encuentran escondidos en la Ciudad de México, esa gran urbe subsidiada por la provincia mexicana y aplaudidora y beneficiaria de todos los gobernantes de México.

¿Dónde está AMLO? No se sabe, pero lo cierto es que no está en pláticas con los gobernadores de la Alianza del Noreste para llegar a acuerdos que mantengan la unidad nacional en estos momentos críticos. Tampoco está empeñado en evitar más contagios y muertes por coronavirus, ni tratando de planear una reactivación económica para luego de que pase la crisis sanitaria, pues finalmente le trasladó la responsabilidad a los gobiernos estatales, que sin recursos adicionales, tendrán que enfrentar solos a la pandemia, y por consecuencia, encargarse de la reactivación de la economía de sus estados.

Diariamente en sus mañaneras, López Obrador, ante sus inútiles funcionarios presume tener suficiente dinero para enfrentar al coronavirus, de lo cual ni duda cabe, pues se adueñó de los fideicomisos de la Federación, ilegalmente decretó rebajar el sueldo en 25%, y canceló los aguinaldos de los empleados federales, del director hasta el Presidente de la República; obtuvo tres préstamos que suman 6 mil millones de dólares (150 mil millones de pesos), está tratando de apoderarse de los remanentes o ganancias del Banco de México y tiene proyectado utilizar las Afores para la construcción de su Tren Maya.

Sin embargo, nada de estos cuantiosos recursos fluye a los estados para contrarrestar la pandemia, ni para reactivar la economía nacional en aras de apoyar a las pequeñas y medianas empresas y salvaguardar los empleos. Pero nada de esto parece preocuparle al presidente López Obrador; se le ve confiado y continúa belicoso con quienes lo critican y le reclaman sus yerros y su nula acción para cuidar la salud de los mexicanos y la economía de la nación.

¿A qué se atiene el Presidente? ¿En qué basa su confianza de que saldrá bien librado de la peligrosa situación en que se encuentra la República? Por más que profundizamos el tema, no logramos encontrar otra razón de la confianza presidencial que el tigre con el que amenazó cuando dijo que si el sistema le hacía fraude en el 2018 ya no lo detendría. Pero ante esto nos surge otra pregunta: ¿Quién es el tigre? ¿El pueblo “bueno y sabio” que votó por él; el Ejército al que le encomendó la construcción del aeropuerto de Santa Lucía, el control de la seguridad pública y la atención de la salud en la pandemia del coronavirus; o los cárteles de la droga?

Independientemente de la respuesta, sería bueno pensar que los planes que reclaman los mexicanos y algunos de sus gobernadores, son diametralmente opuestos a los planes del presidente López Obrador que se resumen en conservar el poder y sus presupuestos, y en pasar a la historia como el cuarto transformador de México, sin importa el costo que esto tenga…

19 Abril 2020 04:08:00
El Covid-19 ‘como anillo al dedo’
Hace un par de días, en Saltillo se reunieron los gobernadores Miguel Ángel Riquelme Solís, Jaime Rodríguez Calderón y Francisco Javier Cabeza de Vaca, (de Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, respectivamente), tales encuentros se conocen como la Alianza del Noreste, a la que se han unido otras
entidades.

En dicha reunión se dio énfasis a la carencia de equipos e insumos para los médicos, enfermeras y trabajadores de la salud que en primera línea enfrentan al Covid-19; también se puso atención en la controversia constitucional para que la Federación atienda el problema de los migrantes, que son un enorme riesgo de contagio; no se olvidó tampoco radicalizar las medidas para contrarrestar al coronavirus, incluso adelantándose al Gobierno federal; y obviamente, hablaron sobre el nuevo Pacto Fiscal que pretenden impulsar para recibir íntegros los recursos recaudados en los estados, y que luego la Federación reparte.

En las puertas de la Fase 3, todos los gobernadores se quejan de que además de la falta de apoyos e insumos no existe comunicación de la Federación con los estados, y continúan exigiendo al Gobierno federal armas para luchar en contra de la pandemia, pero siguen sin recibir respaldo institucional.

Nadie se explica la negligencia y sordera del Gobierno de la 4T, pero la razón de tal desatino puede encontrarse en lo dicho por López Obrador de que la pandemia del Covid 19 le había caído “como anillo al dedo”.

Luego de la dichosa frase, los críticos se lanzaron en su contra arguyendo, principalmente, cuestiones morales, no políticas: “Estuvo mal que el Presidente utilizara esos conceptos en plena pandemia”, pero olvidaron analizar lo que había dicho. Es sencillo: AMLO no está mintiendo, de acuerdo con su visión y a sus planes políticos a él lo benefició la pandemia.

En primer lugar, porque la inseguridad en el Gobierno de López Obrador dejó de ser la primera fuente de críticas contra el Presidente, debido a que durante su corto Gobierno los asesinatos y la inseguridad fueron mayores que en los sexenios anteriores. Y se critica al Presidente, porque no existe un Gabinete responsable y capaz, solo AMLO dicta órdenes y toma decisiones.

Por otra parte, los especialistas pronostican un enorme deterioro económico como resultado del ataque del Covid-19. Anuncian desde ahora que se perderán un millón de empleos, por la quiebra de miles de pequeñas y medianas empresas que no sobrevivirán a la pandemia.

En otras palabras, lo que pronostican es un grave aumento de la pobreza, ideal para los politicastros que incrementan sus clientelas con dádivas financiadas con los impuestos.

Esto explica por qué López Obrador insiste en que hay suficientes recursos para enfrentar la pandemia, incluso ha dado una cifra: 500 mil millones de pesos, pero se ha negado a utilizarlos para prevenir daños mayores.

Además, para incrementar su guardadito ya se adueñó de los fideicomisos de la Federación, y está tratando de apoderarse de las ganancias o remanentes de operación del Banco de México (Banxico).

Para cualquier politicastro electorero, el empobrecimiento de la población, es un nicho ideal para comprar votos, aprovechando la necesidad de los damnificados
de la pandemia.

Esa es la visión lopezobradorista del “como anillo al dedo”. Para eso tiene debajo del colchón su guardadito. Allí también se incluye que él aparezca en las boletas electorales del 2021, porque supone que saldrá bien librado en la responsabilidad de los estragos causados por la pandemia.

AMLO sabe que su popularidad ha bajado durante estas semanas por su negligencia e irresponsabilidad. En su cabeza solo hay dos ideas: conservar el poder, no importa el costo en vidas, empleos y quiebras empresariales; y entrar a la historia como el cuarto transformador de México.

Al Presidente no le importa lo más terrible, que el aumento de la pobreza puede fomentar revueltas sociales y el incremento de los ilícitos.

Aún con su evangelismo militante, López Obrador desdeña aquello de que “El hombre propone y Dios dispone”. Allá él. Por lo pronto ya anunció que de 10 mil ventiladores que le pidió a Trump, su homólogo estadunidense solo autorizó venderle mil.

12 Abril 2020 04:09:00
Conflictos internos y Covid 19
México está por entrar en la fase 3 de la pandemia del coronavirus, la que es considerada como de máximo contagio; es la fase que mayormente preocupa a las autoridades porque es la de mayor mortalidad y riesgo por el número de contagiados y por la saturación de los servicios de salud. Aun así, parece que no se ha entendido la gravedad de la situación, porque prevalece la desobediencia de buena parte de los mexicanos que no atienden las indicaciones de quedarse en casa para evitar más contagios.

La epidemia arribó a nuestro país en momentos de división social, la que ha sido promovida desde hace 14 años principalmente por Andrés Manuel López Obrador que continúa en campaña desde la presidencia, y hasta la fecha no termina. Estos son tiempos de unidad y participación nacional, pero el Presidente lo ignora, dedicándose a acusar y a enfrentar las opiniones críticas de quienes no están de acuerdo con sus decisiones, visiones y proyectos.

El 5 de abril, el Presidente prometió que daría a conocer su plan de reactivación económica, pero no lo hizo. El discurso presidencial solo fue un recuento de sus programas sociales y de su creencia de que México vencerá la pandemia, pero no dijo a qué costo. El Covid-19 llegó a México a poner a prueba nuestra débil y olvidada estructura de salud. Cuando el IMSS, el ISSSTE y todos los hospitales públicos se encuentran sin medicamentos, sin camas, respiradores, protocolos ni pruebas suficientes, y sin los insumos necesarios para enfrentar al coronavirus. Todo esto es lo que han reclamado los profesionales de la salud en todo el país. Lo cierto es que hasta ahora, a unos días de la fase 3, apenas se están comprando ventiladores.

Pero eso no es todo, el Presidente ha entrado en una dinámica de enfrentamiento con los sectores empresariales, politizando la crisis sanitaria y la reactivación económica. Por ejemplo, hace días –luego de la última plática con el Presidente– el sumiso y lambiscón dirigente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar, a una pregunta de la prensa respondió: “Nos cerraron las puertas de Palacio Nacional”. La declaración solo daba a conocer que no se habían escuchados los planteamientos del sector empresarial, pero López Obrador en respuesta, le pidió que le ayudará a cobrar a las empresas deudoras al fisco, pero no mencionó quiénes eran. Solo los rijosos supieron de lo que se trataba.

Ante estas desavenencias, hay muchos mexicanos que piensan que algo de razón tienen los empresarios que piden que se posponga –no que se condone– el pago de impuestos y contribuciones para mantener los empleos y las empresas, a fin de reactivar la economía del país, después de que pase la pandemia. Y al igual que Salinas de Gortari, López Obrador ni los vió ni los escuchó, pero presumió el apoyo a su Gobierno de Slim, Bailleres y Larrea.

El enfrentamiento ya originó la fuga de capitales. La última cifra sobre la huida del dinero a Estados Unidos, fue de 78 mil millones de dólares. Y si agregamos la sensible baja de los precios del petróleo y la depreciación del peso, la situación se torna preocupante, más aún cuando se informa que en un mes que tiene el coronavirus en México, del 13 de marzo a la fecha, se han perdido 346 mil empleos, más de los que se crearon en 2019.

Lo cierto es, que la política y la ideología de ambos bandos están poniendo en riesgo no solo el combate contra el Covid-19, sino la viabilidad económica del país, y eso pone en riesgo el futuro inmediato de México. Por eso, bien harían los pleitistas en ponerse de acuerdo, de lo contrario se vislumbran días de penurias para los mexicanos…
05 Abril 2020 04:08:00
¿Y después qué?
Por: José Guadalupe Robledo Guerrero



Espero que cuando lea esta reflexión se encuentre usted resguardado en su casa con su familia, sin hacer caso a los que dicen que el coronavirus les hace lo que el viento a Juárez, o que las estampitas del Sagrado Corazón los protege. Hágale caso a las indicaciones de las autoridades, finalmente nada pierde si toma mayores precauciones.

Seguramente por la vejez que carga mi humanidad, ahora más que nunca me importa mucho lo que le pase a la niñez y a la juventud, porque sin duda ellos son el futuro de la patria. Usted dirá que eso mismo nos lo han repetido hasta el hartazgo los politicastros de la partidocracia, los que durante décadas nunca fueron congruentes con su prédica, y veamos por qué.

Según mi entender, Winston Churchill fue aquel que dijo que: los políticos piensan en la próxima elección y los estadistas en la próxima generación. De acuerdo a la clasificación que se hizo en Estados Unidos de las últimas cuatro generaciones, se dice que los nacidos de 1940 a 1960, somos los Babyboomers, los que nacieron de 1960 a 1980, son la Generación X, los que vinieron al mundo de 1980 a 2000, la Generación Y o los Millenials, y los nacidos de 2000 a 2020, son la Generación Z o Centennials.

Bajo esta clasificación, bien haríamos en reconocer que los Centennials son en general la generación del futuro, y no es grato decir que a esta generación le ha ido como en feria. Para empezar, vivieron su niñez en un país plagado de violencia irracional, con miles de asesinados y desaparecidos, descuartizados, decapitados o enterrados en fosas clandestinas. Los Centennials en su niñez se aterrorizaron en sus escuelas, en sus casas y en las calles de las constantes balaceras que hasta la fecha no terminan en algunos estados. Los Centennials ya no pudieron jugar en la calle, en los parques, y viven con temor a salir de sus hogares. No disfrutaron como las otras generaciones que los precedieron los tesoros de la vida formativa. Luego padecieron, o están padeciendo, la pandemia generalizada por el coronavirus, que los mantiene recluidos en sus casas ahora por necesidad sanitaria.

Pero lo más importante, ¿qué les espera a los Centennials después de superar el Covid-19? ¿Desempleo, más pobreza, incremento de la violencia, vandalismo, revueltas, recesión, carencia de pensiones y de estructuras de salud pública, corrupción, explotación, y más etcéteras? En pocas palabras, es terrible pensar en lo que les heredaremos, “al futuro de la patria”. Por eso, reflexionar sobre este tema en casa, en la intimidad familiar, es vital para orientar nuestra mente a las cosas fundamentales de la existencia.

Ojalá y el presidente Andrés Manuel López Obrador haya meditado sobre el tema, y se anime a corregir su visión de lo que el Estado y el Gobierno deben hacer para superar la pandemia sin más daños de los que se esperan.

Hoy el Presidente dará a conocer su plan para reactivar la economía, y pido a todos los dioses de la galaxia que su plan haya sido pensado como estadista y no como político, de tal forma que su pase a la historia no sea regateado por nadie, y se le reconozca como a los líderes de las tres transformaciones que precedieron a la 4T lopezobradorista, pues finalmente lo que está en juego es: vencer la pandemia, mantener la economía funcionando y darles un futuro promisorio a los que representan el futuro de la patria: la niñez y la juventud. Al fin y al cabo, las grandes crisis requieren de grandes estadistas para que el mundo siga funcionando.

29 Marzo 2020 04:10:00
Las elecciones locales y el Covid-19
Hoy, y durante algunos meses más, cuando hablemos de cualquier actividad humana debemos de considerar la contingencia del coronavirus que está presente en el mundo, y que según el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell Ramírez, quien está al frente de la salud de los mexicanos por la pandemia del Covid-19, el pico de la crisis será en agosto y la recuperación en septiembre u octubre. Es decir, esto llevará –en el mejor de los pronósticos– cinco o seis meses más.

Por tal razón, las actividades masivas serán pospuestas hasta que pase la crisis, tal es el caso de las elecciones de diputados locales programadas para el próximo 7 de junio. Aunque la controvertida Gabriela de León Farías, presidenta del Instituto Electoral de Coahuila, y acusada de todas las viciosas prácticas de los funcionarios públicos, se opone –por razones que no ha dicho– a posponer la fecha de las elecciones, de ella no depende la última decisión.

Como es de todos sabido, en Coahuila inició el proceso electoral desde el 1 de enero cuando comenzaron las precampañas. Dichas elecciones son consideradas en nuestro estado como la “madre de las elecciones”, porque de ellas depende que el Gobierno estatal priista conserve la mayoría en el Congreso local para no tener una oposición legislativa y así poder mantener vigentes los proyectos gubernamentales.

Es cierto que hasta ahora, los pronósticos electorales favorecen al PRI. Según los conocedores, en estas elecciones los resultados serán de 12 victorias priistas de las 16 diputaciones de mayoría que se disputarán en los mismos distritos coahuilenses.

También es verdad que las próximas elecciones no serán muy concurridas, porque el efecto López Obrador ya no será determinante, pues el Presidente ya no aparecerá en las boletas electorales, como sucedió en las elecciones presidenciales de 2018.

Hay quienes aseguran que las elecciones coahuilenses ya fueron pactadas, y que el presidente López Obrador no meterá las manos en el proceso ni en los resultados electorales, dejará que dicho proceso electoral transcurra libremente, pues finalmente el gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís no es considerado en Palacio Nacional como un mandatario opositor al Gobierno federal de la cuarta transformación, y eso es bueno para el PRI porque conservará la ventaja electoral que según los conocedores tienen los priistas.

Por tal motivo, posponer la fecha de las elecciones coahuilenses no afectará los resultados previstos, solo falta que las autoridades electorales de la nación, cancelen la fecha programada y determinen otro día para celebrarse.


Preguntas huérfanas:

¿Por qué a pesar de las protestas de los trabajadores de la salud todavía es hora que no les proporcionan lo necesario para trabajar y atender a la población sin temor a los riesgos que implica el Covid-19 para su salud?

¿Dónde están los miles de millones de pesos que el presidente López Obrador aseguró que tiene guardados para enfrentar la crisis del coronavirus en nuestro país?
22 Marzo 2020 04:10:00
Solidaridad con quienes nos cuidan en esta pandemia
Ayer me habló un trabajador de la salud, amigo confiable y conocedor de su sector. Sumamente disgustado me contó: ayer en la tarde, en el Hospital General del ISSSTE, se reunieron con los directivos las jefas de enfermería, las enfermeras suplentes y representantes del sindicato, para quejarse que no tenían equipo para trabajar con los casos sospechosos de contagio de Covid-19, principalmente cubre bocas especiales N95, caretas y batas especiales para revisar a los pacientes infectados.

La preocupación y el miedo por la situación, es que médicos, enfermeras y personal que tiene contacto con los pacientes en riesgo no cuentan con protección alguna, ni protocolos para atender a estos pacientes. Y por si eso fuera poco, las suplentes de enfermería no tienen derecho a servicio médico.

La reunión en el Hospital General del ISSSTE arrojó pobres resultados: Los directivos invocaron la ética y la vocación profesional de enfermeras, médicos y trabajadores, para que siguieran atendiendo a los pacientes en esas condiciones laborales, sin la mínima protección. También les aseguraron que sí había los equipos que demandaban, pero mi interlocutor afirmó “No los hemos visto”, y señaló que hace un par de días, supieron que había equipos de protección, pero cuando los buscaron no los encontraron, porque los había escondido “para que no se los robaran”.

En la reunión también se logró un acuerdo: que las enfermeras suplentes que se contagiaran tendrían derecho a servicio médico. ¡Qué generoso y humanitario acuerdo! Por mi parte terminé preguntándole su opinión sobre la situación, y con franqueza señaló: “Si los ciudadanos tienen miedo, imagínate como estaremos nosotros, médicos, enfermeras y trabajadores que tenemos que lidiar diariamente con los casos sospechosos de Covid-19”.

Dio una muestra de su preocupación: El viernes pasado, el personal de Urgencia atendió a un paciente con los signos del contagio de Covid-19, le hicieron la prueba y salió positivo. Sin saber el resultado, el personal que atendió al contagiado se fue a sus casas o a laborar en otro hospital, como lo hacen muchos trabajadores de la salud. ¿Qué pasó con ellos? No lo sabe.

También aclaró que para las pruebas que detectan el contagio del Coronavirus, el gobierno federal determinó que el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE) era el único autorizado para realizar las pruebas, y señaló que como complemento el gobierno de Coahuila habilitó un laboratorio estatal para realizar dichas pruebas.

Compartió otra preocupación: “No nos están informando la realidad de la pandemia, pues los casos de contagio detectados en los hospitales privados no los cuentan en las cifras que le dan a conocer a los ciudadanos”.

Según mi interlocutor: “Del Coronavirus nadie se libra, niños, jóvenes, adultos y ancianos, aunque hay sectores de mayor riesgo como diabéticos, hipertensos, obesos, con enfermedades cardiovasculares y mayores de 60 años”, y asegura que en esta contingencia la distancia que debe haber entre dos personas es de dos metros. Recordó que en China murieron 15 médicos menores de 60 años, y pidió que la ciudadanía se solidarizara con los profesionales de la salud, porque si médicos y enfermeras se contagian, el problema se agudizará porque no habrá quien atienda a los enfermos.
15 Marzo 2020 04:10:00
Coronavirus en México, ¿irresponsabilidad o desinterés?
Proclive a la teoría de la conspiración, en atención a aquel sabio refrán popular de “piensa mal y acertarás”, creí desde el momento que se dio a conocer el coronavirus surgido en Wuhan, centro político, económico, financiero, comercial, cultural y educativo de China central, que este nuevo virus era parte de la guerra bacteriológica que las mafias gobernantes de Estados Unidos utilizan para minar la fortaleza de los países, que como China, ponen en cuestionamiento la hegemonía del imperio norteamericano.

Hoy esa primera impresión se ha convalidado con la denuncia de un par de altos funcionarios chinos que aseguraron en días pasados que ese virus fue sembrado en Wuhan por el ejército estadounidense. Para estos momentos, China ya derrotó al Covid-19 luego de una lucha frontal contra el contagio de este funesto virus. Ahora es Europa y el resto del mundo los que tendrán que lidiar contra el Coronavirus.

Estados Unidos, mejor dicho Trump, ya tomó decisiones fundamentales como prohibir los vuelos que vengan o vayan a Europa, donde algunos países como Italia, están realizando acciones radicales para frenar el contagio. Trump ya declaró en emergencia nacional a Estados Unidos por el Covid-19. Mientras en nuestro país, el presidente López Obrador se muestra renuente en tomar decisiones radicales. AMLO pide no entrar en pánico ni preocuparse, permitiendo que sigan realizándose eventos masivos. Por su parte, la Secretaría de Educación comunicó que suspenderá las clases hasta el 20 de marzo, fecha en que se pronostica que México entrará en la fase dos del contagio, en la que, dicen los especialistas, los casos se duplicarán cada seis días.

Trump canceló los vuelos a Europa, mientras México recibirá a los viajeros que vengan del viejo continente y los mantendrá en México por 14 días. Esta actitud de irresponsabilidad o desinterés del gobierno mexicano causa confusión y miedo, pues nuestro país carece de una estructura de salud suficiente y de calidad, pues los hospitales de la salud pública ni siquiera cuentan con medicamentos. ¿Para qué esperar a que aumenten los casos de contagio si desde ahora podemos prevenirlos?

A los legisladores mexicanos, sumisos ante el poder presidencial, al parecer les interesa más hacer leyes para legitimar la rifa del avión presidencial y la venta de los bienes incautados al crimen organizado, que discutir las medidas urgentes que hay que tomar para enfrentar la pandemia que la Organización Mundial de la Salud calificó de universal. Por otra parte, ninguna economía estará a salvo mientras exista la contingencia del Coronavirus, aun así, el gobierno mexicano privilegia los negocios sobre la salud pública.

Mientras tanto, los gobiernos estatales están esperando que AMLO ordene lo conducente, antes de adelantarse al contagio como lo hizo el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, suspendiendo sus clases presenciales por virtuales. Contrario a ello, las autoridades de educación pública han señalado que sólo suspenderán las clases cuando haya dos casos de contagio en las escuelas, según dijo el director de Promoción de la Salud, Ricardo Cortés Alcalá.

Finalmente, como decían mis antecesores “Dios nos agarre confesados”, y por favor no crea todo lo que dicen en Internet, más vale que cada familia mexicana tome sus propias precauciones, informándose y cuidando del contagio a sus seres queridos…

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