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Sergio Sarmiento
Sergio Sarmiento
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Empezó su carrera profesional en la revista Siempre! a los 17 años, cuando era todavía estudiante de preparatoria. Obtuvo la licenciatura en filosofía con honores de la Universidad York de Toronto, Canadá. A los 22 años entró a trabajar como redactor en Encyclopaedia Británica Publishers, Inc. y dos años más tarde fue nombrado director editorial de las obras en español de la empresa.

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17 Enero 2020 04:07:00
Una ley justa
Hubo un intento de madruguete. El Gobierno trató de presentar en el Senado unas iniciativas para modificar, una vez más, el modelo de justicia; pero pronto volaron los cuestionamientos. En una reunión privada, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado, Ricardo Monreal, rechazó recibir el paquete por falta de consenso.

“Me acaba de hablar el presidente de la Corte para reclamarme que no se le tomó en cuenta y no vino el secretario de Seguridad Pública que estaba invitado. Mejor pónganse de acuerdo. no lo han consultado ni con Alfonso Durazo. Para tener el caldo de pollo hay que tener pollo”.

Las propuestas del fiscal Alejandro Gertz Manero y el consejero jurídico de la Presidencia Julio Scherer explican por qué no había consenso. Según la información disponible, las nuevas leyes desmantelaban el estado de garantías individuales, que ya ha empezado a desaparecer con medidas como convertir por decreto a empresarios en supuestos miembros del crimen organizado.

Lo que se conoce de las iniciativas que se querían presentar el 15 de enero justifica la marejada política. Se quitaban facultades a la Secretaría de Protección Ciudadana, lo cual explicaría la reticencia del secretario Durazo.

Se proponía un Código Penal Nacional que desplazaba muchas de las facultades de los gobiernos de los estados; los gobernadores saltarían indignados y argumentarían, quizá con razón, que se violaría el pacto federal. Se proponía un tribunal especial judicial, independiente de la Judicatura Federal y nombrado por el Senado, lo cual sería inaceptable para los miembros de un poder que aspira a ser autónomo.

A mí en lo personal, sin embargo, me preocupan más las medidas que debilitan las garantías individuales. El proceso, tristemente, ya ha comenzado. Se están congelando las cuentas bancarias a quienes no han sido sentenciados. Se aplica la prisión preventiva oficiosa de manera cada vez más generalizada. Se descartan las garantías individuales de quienes son acusados de faltas fiscales. Olvidan nuestros políticos que castigar a alguien antes de juzgarlo es intrínsecamente perverso.

Pero ahora, las iniciativas del Gobierno pretenden revivir el arraigo domiciliario, que la Suprema Corte ha considerado inconstitucional en varias ocasiones, y aplicarlo a todos los delitos. Esto significa que la autoridad podría privar de la libertad a cualquiera sin siquiera molestarse en presentar una acusación formal. Es algo que solo vemos en los regímenes más autoritarios.

No me sorprendería que el ministro presidente de la Corte, Arturo Zaldívar, quien siempre ha sido garantista, cuestionara una iniciativa que propusiera esto. La doctora Olga Sánchez Cordero, si recuerda sus posiciones cuando fue ministra de la Corte, tendría también que oponerse. Preocupa también la posibilidad de que las pruebas obtenidas de manera ilícita sigan siendo válidas en los procesos: hay que tener mucho cuidado de no legalizar prácticas como la tortura.

Entiendo la necesidad de contar con un mejor marco para combatir a la delincuencia. Pero la experiencia en los países con un verdadero estado de derecho nos demuestra que no es necesario violar las garantías individuales para reducir la delincuencia. De nada sirve tener un Estado muy eficaz en la lucha contra el crimen si el Estado se convierte en un violador sistemático de los derechos individuales.


Construir

La aprobación del T-MEC por el Senado de Estados Unidos es muy importante. Nos demuestra una vez más el bien que se puede lograr cuando un nuevo Gobierno, en vez de destruir, construye sobre lo que había antes. Este es un acuerdo logrado por los gobiernos de Peña Nieto y López Obrador frente a un Donald Trump que quería acabar con el libre comercio.

16 Enero 2020 04:07:00
Un nieto en Houston
Toda familia debe tener libertad de decidir dónde quiere que nazca un hijo. Nadie puede cuestionar a José Ramón López Beltrán y a Carolyn Adams por haber decidido tener al suyo en un hospital de Houston, especialmente si consideramos que ella reside en esa ciudad.

Tener a un hijo en Estados Unidos otorga ventajas. Una de ellas es que el recién nacido tiene derecho a la nacionalidad estadunidense. Por eso tantas parejas mexicanas van a la Unión Americana a dar a luz. Por otra parte, ha sido común en el pasado que empresarios y políticos privilegiados vayan a Estados Unidos a recibir tratamiento médico. Nada nuevo hay en eso.

En redes sociales, sin embargo, el nacimiento en Houston del nieto del presidente López Obrador ha generado una fuerte controversia, quizá por las descalificaciones que el Mandatario hace cotidianamente de los “fifís” y porque un Presidente que no quiere salir al extranjero tiene hoy un nieto “gringo”.

Durante su campaña de 2018, López Obrador afirmó que quitaría a los funcionarios los seguros de gastos médicos privados y los obligaría a usar el IMSS, ISSSTE y el Seguro Popular, “para que vean lo que se siente”. Diseñar una política de salud o de prestaciones para funcionarios con el fin de que estos “vean lo que se siente” es, me parece, una equivocación, especialmente si el Jefe no predica con el ejemplo. Cuando López Obrador sufrió un infarto agudo al miocardio, en 2013, no acudió a un hospital público sino a Médica Sur, uno de los hospitales privados más caros del país.

Qué bueno que López Beltrán y López Obrador tengan los recursos para pagar hospitales privados. Solo ellos pueden decidir en qué gastar su dinero. No serán los primeros miembros de una familia presidencial en acudir a centros privados de salud en México o el extranjero. De la misma manera, el presidente López Obrador ha enviado a su hijo más pequeño, el único por el que él se hace responsable, a escuelas y hospitales privados. Es positivo también que tenga el dinero para hacerlo.

Para millones de mexicanos, sin embargo, los hospitales de Houston o Médica Sur no son siquiera una posibilidad. Para los más pobres el Seguro Popular había sido la única opción. No hay duda de que el servicio tenía muchas deficiencias, pero echar a la basura lo construido, y utilizar el fondo de protección para gastos catastróficos para financiar egresos corrientes, no resuelve los problemas, sino que los agrava.

Ningún sistema de salud en el mundo es perfecto. Canadá tiene, como lo ha señalado el propio López Obrador, un sistema de salud ejemplar, pero muchos canadienses cruzan la frontera a Estados Unidos para evitar las esperas por servicios médicos. Algunos norteamericanos vienen a México por tratamientos porque en nuestro país las intervenciones son más baratas y los médicos son de calidad. También algunos mexicanos, los ricos, prefieren ir a Estados Unidos a recibir procedimientos médicos, aunque los servicios sean mucho más caros. La libertad de decidir es maravillosa.

No es responsabilidad del Presidente decirle a su hijo dónde debe nacer un nuevo niño. Lo que sí le compete es tomar medidas para que los servicios públicos de salud en México sean mejores. En este momento, la desaparición del Seguro Popular parece un paso atrás. El Presidente y sus funcionarios prometen que el servicio mejorará con el Insabi. Hasta este momento no hay indicios de que esto vaya a ocurrir.


Outsourcing

El Gobierno no ha tenido la capacidad para enfrentar al crimen organizado. Quizá por eso ha decidido convertir por decreto a las empresas de outsourcing “ilegal” en miembros del crimen organizado y a las firmas que contraten sus servicios en riesgos para la seguridad nacional. El Gobierno los despoja así de garantías y derechos. El verdadero crimen organizado ríe.

15 Enero 2020 04:04:00
Culpar al abuelo
Para los políticos siempre es importante culpar a alguien, a quien sea, en los casos con gran repercusión en medios. Todo sea para evitar que la gente responsabilice al Gobierno. Por eso el gobernador de Coahuila, Miguel Riquelme, culpó primero a un videojuego del asesinato de una maestra por un niño de 11 años en Torreón. Como la gente no quedó convencida, la Fiscalía de Coahuila ha detenido al abuelo, quien con la abuela se hacía cargo del pequeño tras la muerte de la madre y la ausencia del padre. La Unidad de Inteligencia Financiera ha decidido además congelar las cuentas bancarias del abuelo, para que no pueda contratar a un abogado.

El fiscal Gerardo Márquez Guevara ha explicado: “A esta persona le estamos atribuyendo el homicidio de la maestra que pierde la vida en este lugar, desde luego por haber asumido una conducta omisiva, siendo negligente en la tenencia de un domicilio particular en donde cohabitaba con un menor de edad.

“Las armas estaban en la casa y, no hay hasta el momento ninguna justificación legal para tenerlas en su domicilio”. Una de las armas era calibre .25 y no hay indicios de que haya tramitado permiso de tenerla en casa, mientras que la otra, calibre .40 era de uso exclusivo del Ejército, por lo que no podría haber tramitado permiso. Estas fueron las justificaciones para detener al abuelo.

En realidad, como resabio de un olvidado pasado liberal, el Artículo 10 de la Constitución reconoce el derecho a tener armas en el domicilio. Es verdad que se excluyen las de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, pero violar este precepto es una falta administrativa y no un crimen.

Al abuelo se le acusará de homicidio “por haber asumido una conducta omisiva que tiene que ver con haber sido negligente en la tenencia de armas de fuego en el domicilio, en particular en donde habitualmente cohabitaba un menor de edad”. La pena podría ser de 18 a 35 años de cárcel.

Es muy injusto. La idea del castigo en los sistemas modernos de justicia es disuadir a los criminales de cometer nuevas faltas. Al abuelo, sin embargo, se le castigaría por un homicidio que no cometió. Si alguna conducta se estaría disuadiendo es la de apoyar a un huérfano, a pesar de que el propio Presidente ha dicho que los abuelos cuidan mejor a los niños que las estancias infantiles. Si los tutores van a ser considerados responsables de las faltas de los menores, el mensaje es que sería mejor enviar a los niños a instituciones. Este caso, por otra parte, es singular: el niño tenía buena conducta y un desempeño adecuado en la escuela.

No es inusitado que en México se castigue a inocentes por razones políticas. El 20 de junio de 2008 la policía del Distrito Federal llevó a cabo un operativo en la discoteca New’s Divine que, al parecer, tenía el propósito de detener a jóvenes para extorsionarlos. Murieron 13 por asfixia, la mayoría que solo cometía el delito de divertirse. No se castigó a los jefes policiacos que llevaron a cabo el operativo ni a los políticos ante los que respondían. Solo permanece en la cárcel Alfredo Maya Ortiz, dueño y administrador del establecimiento, quien ni organizó el operativo ni cerró las puertas para evitar que los jóvenes escaparan. Su verdadero delito fue no ser político ni comandante de policía.

Hoy vemos una historia similar. El abuelo es detenido y sus cuentas son congeladas porque hay que castigar a alguien. Así es la justicia mexicana.

Vuelve el TP-01

Ya viene de regreso el avión que no tenía ni Obama y que no interesó a Trump, el que costó 30 millones de pesos en mantenimiento y resguardo en un hangar de California, el que nos dijeron tenía decenas de ávidos compradores. Al final, nadie lo quiso.





14 Enero 2020 04:07:00
Sin inversión
No puede haber crecimiento económico, ni desarrollo, sin inversión, pero en México la inversión se está desplomando. El tema, sin embargo, no parece preocuparle al Gobierno. Es un error muy grave.

La inversión fija bruta ha caído por meses según el Inegi. En octubre de 2019 el índice nacional registró una baja de 8.7% frente al mismo mes de 2018. En los componentes, la construcción bajó 8% y la adquisición de maquinaria y equipo 9.5 por ciento.

Claro que hay motivos de preocupación. El maestro Gabriel Díaz Rivera, sociólogo, apunta: “La inversión que se hace hoy se refleja en el crecimiento en dos o tres años”. Lo que no se invierte hoy será así un lastre para la economía en el futuro.

Si el Gobierno no logra un aumento en la inversión en este momento, las posibilidades de tener una economía que crezca al 4% en el sexenio, como ha prometido el presidente López Obrador, se verán virtualmente nulificadas.

Es cierto que las grandes empresas nacionales han prometido realizar grandes inversiones. El Gobierno afirma, por otra parte, que ya está empezando sus nuevos grandes proyectos, como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía.

El Gobierno de la Ciudad de México señala, a su vez, que ya ha liberado las nuevas inversiones de la industria de la construcción que detuvo desde 2018. Pero aun así no estamos viendo un repunte de la inversión.

Hay una explicación. La inversión pública es muy pequeña en comparación con la privada. En 2018 la inversión del Gobierno en México representó solamente 2.9% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la privada alcanzó el 17.5%, según datos del Consejo Coordinador Empresarial.

La mayor parte de la inversión privada, por otra parte, proviene de las pequeñas y medianas empresas. Aun si todas las grandes empresas cumplen con sus promesas de elevar la inversión productiva, cosa poco probable, de nada servirá si las pequeñas siguen afectadas por la incertidumbre y no se atreven a iniciar nuevos proyectos. Y no se puede generar confianza, por otra parte, cuando los políticos, como el Gobernador de Baja California, acusan a los empresarios de ser “como puercos que chillan como si estuvieran atrapados en un cerco”.

El nivel total de inversión en el país llegaba apenas al 20.9% del PIB en el tercer trimestre de 2019, mientras que un año antes había alcanzado el 22.4 por ciento. La inversión pública se encontraba 11.1% abajo del mismo trimestre de 2018, la privada 5.5% (México Evalúa). Con estas cifras, es difícil prever buenos tiempos más adelante.

En esta ocasión no podemos culpar a las circunstancias externas. Si bien la economía mundial no se encuentra en su mejor momento, Estados Unidos, nuestro principal socio comercial, mantiene desde hace más de una década un crecimiento sorprendente para una economía desarrollada. The Economist estima que cerró el 2019 con un avance de 2.3%. El que la economía nacional esté estancada es solamente culpa de que no estamos invirtiendo.

Si realmente quisiéramos crecer más, para generar empleos y prosperidad, nuestra inversión productiva tendría que ser muy superior a la actual de 20.9% del PIB. Corea tiene una inversión de 30%, China alcanza 44 por ciento. Por eso ambos países crecen más que México. El crecimiento no se da por arte de magia. Requiere de una varita que se llama inversión.


Empleos formales

Sorprende que en 2019, un año sin crecimiento económico, haya aumentado el número de empleos registrados en el IMSS; pero se crearon 342 mil nuevos puestos de trabajo, una vez que se descartan los que se perdieron. Aun así, se trata de la menor creación de empleos formales en México desde 2010.
13 Enero 2020 04:07:00
Salud gratuita
No hay nada gratis en la vida, solo distintas formas de pagarlo. Esta verdad se aplica a los servicios públicos, que implican costos importantes. El cobro puede ser eficiente o no, generar incentivos adecuados o perversos, ser sostenible o no, saldarlo el usuario o el contribuyente, pero es inevitable.

El Presidente ha prometido que la atención médica y los medicamentos van a ser gratuitos en México. El primer paso es la creación del Insabi, el Instituto de Salud para el Bienestar. El “mal llamado” Seguro Popular cobraba una cuota mínima a los afiliados que podían pagarla.

“Todas las personas en el país sin seguridad social tienen derecho a recibir gratuitamente servicios públicos de salud, medicamentos y demás insumos asociados”, dice un anuncio del Insabi. “Ya no se requiere afiliación. La atención incluye medicamentos, análisis, estudios, diagnósticos clínicos, intervenciones quirúrgicas y hospitalización en su caso, todo de manera gratuita”.

El anuncio señala, sin embargo, una gran excepción. Los servicios “gratuitos” solo los tendrán quienes están “sin seguridad social”. Los afiliados al IMSS o al ISSSTE, y las empresas o instituciones que los emplean, tendrán que seguir pagando cuotas. Sin estas, o sin recursos frescos, las dos instituciones quebrarían en muy poco tiempo.

El Seguro Popular buscó aplicar el mismo esquema a quienes no tienen IMSS o ISSSTE. Padeció siempre de una gran escasez de recursos, porque muchos afiliados estaban exentos del pago, pero cumplió con el propósito de proporcionar servicios de salud a quienes no tenían seguridad social.

Algunos especialistas serios ofrecieron críticas al sistema. Santiago Levy argumentó, en su ya clásico Good Intentions, Bad Outcomes de 2008, que al ofrecer servicios médicos a personas sin seguridad social se debilitaba la creación de empleos formales. Levy sugería usar recursos tributarios, de la aplicación de IVA a alimentos y medicinas, para financiar la seguridad social de todos, con o sin empleo formal.

El pecado original del Insabi es no entender que los servicios y medicamentos deben financiarse de alguna manera. La institución ha eliminado los cobros por aseguramiento y ampliado el número de beneficiarios, sin identificar fuentes adicionales de ingresos. Por eso está recortando servicios.

Dinamarca, que el Presidente usa de ejemplo, financia 84% de sus gastos médicos con impuestos y el resto con seguros privados. El sistema es bueno, pero lejos de ser gratuito es muy caro: 10.4% del Producto Interno Bruto. Si México tiene un PIB de 24 billones de pesos corrientes (INEGI), un sistema como el de Dinamarca costaría alrededor de 2.5 billones de pesos anuales. ¿Qué tan cerca estamos? La Secretaría de Salud tendrá en 2020 un presupuesto programable de 128 mil 600 millones de pesos, 20 veces menor.

A todos nos gustaría tener un sistema de salud como el de Dinamarca, pero no lo lograremos si persistimos en la mentira de que será gratuito. Evitar que los gastos médicos catastróficos recaigan sobre la familia en el momento de la enfermedad es un buen objetivo de política pública, que ya tenía el Seguro Popular, pero para conseguirlo tendremos que cubrir el gasto con impuestos, seguros o una combinación de ambos. En la vida, después de todo, no hay nada gratis. Mucho menos la salud.


¿Experiencia?

El Insabi está mal diseñado. Ni siquiera un experto en salud pública podría sacarlo adelante bien. Pero no ayuda en nada que el titular, Juan Antonio Ferrer, no tenga ninguna experiencia en salud pública. A pesar de eso, cobra un sueldo de 97 mil pesos mensuales netos, alrededor de 130 mil pesos brutos.
10 Enero 2020 04:07:00
Ni Seguro ni Insabi
Una vez más el presidente López Obrador tomó una decisión por razones políticas sin preocuparse por las consecuencias. Con el argumento de que el Seguro Popular no era ni seguro ni popular, se apresuró a reemplazarlo por un Instituto de Salud para el Bienestar, el Insabi, que entró en funciones el 1 de enero en medio de una enorme confusión sobre su financiamiento y reglas.

El Seguro Popular, creado en 2003, no era perfecto, por supuesto. Operó siempre con recursos insuficientes. Sin embargo, fue uno de los programas sociales mejor evaluados y dio servicios de salud a más de 50 millones de mexicanos que no tenían otra opción. Julio Frenk, exsecretario de Salud y actual presidente de la Universidad de Miami, señaló en diciembre que “120 estudios sugieren que el Seguro Popular ha disminuido drásticamente el número de mexicanos que enfrentan gastos catastróficos y [reducido] la mortalidad infantil”.

López Obrador, sin embargo, siempre ha despreciado las voces de los especialistas: “El llamado Seguro Popular -dijo también en diciembre-- es evidente que no ha funcionado, que no es seguro ni es popular, y va a ser sustituido por un sistema de salud que garantice atención médica de calidad y medicamentos gratuitos, pero esta sustitución se va a ir dando poco a poco”. Meses antes había afirmado: “México va a tener un sistema de salud como el que tienen en Dinamarca y en Canadá”.

Hoy ya no tenemos Seguro Popular, pero el Insabi está empezando a operar en medio de la incertidumbre. Los políticos aplaudidores no ven ningún problema. “La modalidad de desaparición del Seguro Popular es muy benéfico para la gente”, declaró ayer, con extraña sintaxis, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, “porque el recurso que antes estaba limitado para ciertas cosas ahora va a estar abierto para la contratación de médicos de mejor manera, para el abastecimiento de los medicamentos de mejor manera”. No todos los pacientes, sin embargo, están de acuerdo.

El Insabi promete dar servicios médicos gratuitos a toda la población que simplemente se identifique como mexicana, sin cobrar los reducidos o nulos pagos de los asegurados del Seguro Popular. Todos los mexicanos podrán recibir tratamientos de primero y segundo nivel en los centros de salud en que operaba el Seguro Popular. El nuevo sistema, sin embargo, descarta cubrir los servicios de tercer nivel o alta especialidad. Por eso ha habido tantas quejas de padres de niños con cáncer y de pacientes con sida.

El sistema de salud no está recibiendo más dinero por lo que los problemas del Seguro Popular, lejos de resolverse, seguirán empeorando con el Insabi. El dinero no lo es todo, pero se necesitan recursos para proporcionar servicios. México tiene un gasto público y privado en salud de mil 138 dólares anuales por persona, Canadá 4 mil 974 y Dinamarca 5 mil 299 (OCDE). En México, sin embargo, los recursos públicos no solo no están subiendo, sino que están bajando. El presupuesto de la Secretaría de Salud en 2019 fue de 128 mil 700 millones de pesos, pero en 2020 bajó a 128 mil 600 millones. En 2013 el Gobierno dedicaba al sector salud 2.8% del PIB, pero en 2019 solo 2.4 por ciento. No es esta la forma de construir un sistema de salud como el de Dinamarca o el de Canadá.


Gertz y Nieto

El fiscal general Alejandro Gertz Manero se quejó de quienes revelan información de las investigaciones previas violando la presunción de inocencia. El Presidente respondió ayer que se reunirá con el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera para discutir el tema, pero inquietantemente añadió: “Santiago [Nieto] no hace nada sin consultar al Presidente”.

09 Enero 2020 04:04:00
Trump y la guerra
Donald Trump afirmó el 3 de enero, tras lanzar un ataque con drones que mató al general iraní Qassem Soleimani, “Tomamos esta acción anoche para detener una guerra. No tomamos esta acción para empezar una guerra”.

La declaración buscaba justificar por qué Trump, quien como candidato rechazó la posibilidad de involucrar a Estados Unidos en nuevas guerras, ahora asesinaba a un alto funcionario y militar iraní generando un enorme riesgo de conflicto.

Irán respondió al asesinato con un ataque de misiles que alcanzaron bases militares en Irak, aparentemente sin generar bajas estadunidenses o iraquíes. Un avión ucraniano se desplomó al despegar del aeropuerto de Teherán con la muerte de 176 pasajeros y tripulantes, pero no hay pruebas de que haya sido derribado por un acto terrorista.

La verdad es que la decisión de asesinar al general Soleimani no parecía destinada a detener ninguna guerra sino a provocar una. Es claro, como ha señalado Trump, que el Ejército de EU es el más poderoso del mundo. El presupuesto militar de Washington para el año fiscal 2019 fue de 693 mil millones de dólares. Irán tuvo en 2018 un gasto militar de 12 mil 612 millones de dólares (tradingeconomics.com).

Las guerras modernas, sin embargo, son distintas a las tradicionales. En un enfrentamiento directo Irán sería aplastado, pero hoy en día incluso la mayor potencia puede quedar atrapada en un conflicto interminable.

George W. Bush pronunció el 1 de mayo de 2003 un discurso de victoria en el portaaviones USS Abraham Lincoln, debajo de un cartel que decía “misión cumplida”, tras la invasión a Irak que empezó el 20 de marzo. Casi 17 años después, y a pesar de la presencia ininterrumpida de tropas estadunidenses, el país no ha sido pacificado.

En su discurso de ayer el presidente Trump se mostró más sensato que antes y afirmó que Irán se había moderado. Los ataques iraníes a las bases militares en Irak, dijo, no habían resultado en bajas. Sin embargo, no dejó de amenazar: “Están en construcción nuevas armas hipersónicas. No queremos usarlas”.

El ministro iraní de relaciones exteriores, Mohammed Javad Zarif, ofreció con anterioridad un mensaje cauteloso: “Irán tomó y concluyó medidas proporcionales de autodefensa bajo el Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas dirigidas contra la base desde la que cobardemente se lanzó un ataque armado contra nuestros ciudadanos y altos funcionarios. No buscamos un escalamiento o guerra, pero nos defenderemos de cualquier agresión”.

De momento, el peligro de una guerra abierta parece haberse desvanecido. Trump atacó primero, al asesinar a Soleimani, e Irán respondió con un aparente ataque controlado para no causar víctimas. Ninguna de las dos partes quiere, al parecer, más acciones de venganza; ninguno está culpando al otro por el desplome del avión ucraniano. Sin embargo, los riesgos de tener a un Presidente temerario en la Casa Blanca han quedado una vez más de manifiesto.

¿Qué viene ahora? Una paz tensa. Las banderas rojas de la venganza fueron izadas en los minaretes de Irán por lo que muchos islamistas han recibido el mensaje de que deben buscar formas de vengar la muerte de Suleimani. No pasará mucho tiempo para que presenciemos nuevos atentados terroristas. Trump, lejos de poner fin a una guerra, ha creado nuevos riesgos para los estadunidenses y sus aliados.

Armas

Marcelo Ebrard sigue culpando a Estados Unidos de la violencia en nuestro país. “Si no se reduce el tráfico ilícito de armas –dijo el 7 de enero– ¿por qué se supone que se va a poder doblegar a grupos que están fuertemente armados?” La verdad es que las armas son legales en EU e ilegales en México, pero nuestro país es por mucho el más violento de los dos. La razón no son las armas.


08 Enero 2020 04:03:00
Comunista rica
Yeidckol Polevnsky, la presidenta de Morena, reitera constantemente su admiración por el Gobierno cubano. El 1 de enero ensalzó en Twitter la Revolución Cubana tras la cual, afirmó, “ya nada fue igual, todo cambió. Fidel transformó la historia de la humanidad”. El 6 de enero señaló que el presidente López Obrador “trabaja con gran pasión para que el mejor regalo de #DíaDeReyes sea que todos los niños de #México tengan el bienestar indispensable; comida, salud, educación y un techo digno”, pero no ilustró el mensaje con pequeños mexicanos sino con un anuncio que decía: “200 millones de niños en el mundo duermen hoy en las calles: ninguno es cubano”.

Polevnsky es una comunista rica, por supuesto. Tan solo en 2013 el Servicio de Administración Tributaria le condonó impuestos por 16 millones de pesos. Ella misma afirma que no recibe remuneración por su trabajo. “Soy voluntaria”, ha señalado. “No tengo actividades empresariales y tampoco soy asalariada. Vivo de mis rentas”. Se une así a una larga fila de ricos que por distintas razones han optado por el comunismo. El primero fue el propio Friedrich Engels, heredero de una familia dueña de plantas textiles en Alemania e Inglaterra; otro fue Fidel Castro, cuyo padre, inmigrante gallego, hizo fortuna como hacendado en Cuba.

Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, hijo de un comerciante modesto de Macuspana, Tabasco, no parece un entusiasta de las ideas comunistas. En su campaña presidencial de 2018 rechazó reiteradamente los intentos de sus rivales por identificarlo con los venezolanos Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Como Presidente ha expresado críticas contra el “neoliberalismo”, pero no contra el sistema de libre empresa. En lugar de expropiar compañías y propiedades privadas, como Fidel Castro o Hugo Chávez, ha privilegiado los acuerdos con empresarios nacionales y extranjeros. “Estamos a favor del libre mercado”, dijo el 4 de diciembre de 2018, unos días después de tomar posesión como Presidente. En junio de 2019 declaró, al respecto del T-MEC: “Estamos apostando, estamos decidiendo por el libre comercio”.

Es difícil, sin embargo, descartar las constantes expresiones de Polevnsky y otros miembros de la Cuarta Transformación a favor de los regímenes comunistas. Ella no puede argumentar que está defendiendo ideas personales porque es la presidenta del partido de gobierno. Debemos suponer que las propuestas con las que simpatiza son las que guían su trabajo político. Los ciudadanos, hayan votado o no por López Obrador, merecen saber si el propósito del actual régimen es construir en México una sociedad comunista como la de Cuba.

La transparencia es importante. No todos somos ricos, no todos podemos vivir de nuestras rentas como Yeidckol. Muchos queremos trabajar en una sociedad en que se permita la actividad privada para lograr una mayor prosperidad. No todos queremos vivir en un régimen como el cubano, en que el Gobierno lo decide todo y en el que solo los candidatos aprobados por el Partido Comunista pueden participar en elecciones. Muchos creemos en la democracia.

Si Cuba es el modelo que Yeidckol quiere replicar en México, que lo reconozca con honestidad. Pero también el Presidente debe ser claro. Si realmente cree en la libertad económica, en la propiedad privada y en la democracia, debe deslindarse de Polevnsky. No puede permitir que el partido del que surge su gobierno tenga una visión política y económica autoritaria tan distinta a la suya.

Sucursales

AMLO quiere abrir 2 mil 700 sucursales para el Banco del Bienestar. Sería el banco con mayor número en el país, más que las mil 834 del BBVA. Parece la forma más cara de llevar recursos a los beneficiarios de programas sociales.


07 Enero 2020 04:05:00
Principio a modo
Tanto el presidente López Obrador como el canciller Marcelo Ebrard han afirmado que México ha recuperado la política de no intervención de los gobiernos priistas del pasado que se perdió en el periodo liberal. La realidad, sin embargo, es otra: el intervencionismo siempre ha estado presente, solo que se aplica de manera discrecional e ideológica.

Este 5 de enero el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela utilizó a la Guardia Nacional Bolivariana para impedir el acceso de Juan Guaidó y los diputados de oposición a la sede de la Asamblea Nacional. En una sesión sin quórum, y sin legisladores de oposición, los diputados chavistas votaron para nombrar presidente del órgano legislativo al diputado Luis Parra. Maduro apareció en televisión para dar por buena la elección y decir con sorna a pesar de los videos que exhibían la acción de la policía: “Si Guaidó no entró es porque no tenía los votos”.

Guaidó calificó la maniobra como un “golpe parlamentario”. Sin embargo, el Gobierno mexicano, que había calificado como un “golpe de Estado” la renuncia de Evo Morales a la Presidencia boliviana, no cuestionó la acción del régimen de Maduro. En un tweet el 5 de enero, la Secretaría de Relaciones Exteriores simplemente comentó: “México hace votos para que la Asamblea Nacional de Venezuela pueda elegir democráticamente su Junta Directiva conforme al proceso establecido en la Constitución de ese país hermano”.

Efectivamente, la Asamblea Nacional se reunió en una sede alterna y en una sesión que sí contó con quórum, a pesar de que los diputados oficialistas se ausentaron, reeligió como presidente a Guaidó siguiendo todos los procedimientos de ley. Hoy Venezuela tiene tres asambleas: una legítima, que ha seguido todos los procedimientos constitucionales, que encabeza Guaidó, y dos espurias, la llamada constituyente y la de Parra, impuestas por el Gobierno de Maduro para anular a la oposición.

El golpe que el Gobierno mexicano denuncia en Bolivia simplemente no existió. Morales renunció ante una rebelión popular y el mando se transmitió de conformidad con la Constitución. El ministro de Defensa, el general Javier Zavaleta, no solo no tomó el poder sino que está asilado y protegido por México en nuestra embajada en La Paz, mientras que el comandante en jefe de las fuerzas armadas, el general Williams Kaliman, ha sido reemplazado. Las autoridades bolivianas han anunciado nuevas elecciones que se llevarán a cabo el próximo 3 de mayo.

El Gobierno mexicano, en cambio, sigue apoyando al venezolano Maduro a pesar de sus repetidos golpes contra una Asamblea Nacional cuyo pecado fue lograr una mayoría de oposición en las elecciones de 2015, las últimas libres que ha tenido el país.

El viejo régimen priista que tanto admira la Cuarta Transformación recurría, de la misma manera, a una aplicación discrecional e ideológica del principio de no intervención. Exigía, por ejemplo, respeto a la dictadura cubana, pero rompió relaciones con Chile tras el golpe de Augusto Pinochet. Hoy la Cancillería ha recuperado esa filosofía acomodaticia y cuestiona un inexistente golpe de Estado en Bolivia mientras se cruza de brazos ante los insistentes golpes de Maduro contra la democracia en Venezuela. Puede más la ideología que la filosofía de la no intervención.

Irak, Irán

Otra aplicación discrecional de la política exterior la vemos en el Medio Oriente. Matar a un general iraní en territorio iraquí es una violación al derecho internacional y también amenazar a Irak por pedir la salida de tropas estadunidenses. Pero sobre esos temas la Cancillería no se manifiesta, para no molestar a Trump.
06 Enero 2020 04:06:00
Aviones y política
Jeanine Áñez, la presidenta de Bolivia, tomó un vuelo comercial el 23 de diciembre de La Paz a Santa Cruz. Buscaba así marcar una distancia con su predecesor, Evo Morales, quien utilizaba el avión presidencial, un Falcon 900 EX Easy, incluso para distancias muy cortas.

Evo difícilmente se sentiría aludido. En 2015 declaró al periodista español Jordi Évole, precisamente en un vuelo La Paz-Santa Cruz: “Para mí el avión es ya un instrumento de trabajo. Para mí ya no es un lujo el avión”. Antes de comprar la aeronave, otros, como “Fidel, Chávez, Lula y Argentina”, le prestaban aviones y helicópteros.
La presidenta Áñez explicó al abordar ese día que hacía el vuelo en un avión comercial porque su viaje era personal, para pasar Navidad con su madre y hermanos, y no oficial. Los pasajeros le aplaudieron.
Viajar en vuelo comercial aumenta la popularidad de un gobernante porque lo hace parecer humilde. Por Andrés Manuel López Obrador prometió en campaña que dejaría de usar el avión presidencial, el TP-01, un Boeing 787-8 Dreamliner. “Ya compraron un avión presidencial de lujo –decían sus anuncios–. No lo tiene ni Obama”.
La verdad es que la Presidencia de Estados Unidos tiene no uno sino dos aviones bastante mayores, 747s, mucho más equipados que el TP-01 mexicano. No hubo, por supuesto, ningún interés ni de Obama ni de Donald Trump por adquirir el 787 mexicano. Aun así, López Obrador no quiso usar el avión y lo envió a un hangar en Estados Unidos mientras encontraba comprador. En varias ocasiones dijo que estaba a punto de venderlo, que las Naciones Unidas estaban ayudando o que ya había un cliente listo, aunque siempre hubo dudas porque el avión es arrendado.

En cuanto al ahorro prometido, nada. La operación del avión, cuesta 17 millones de pesos anuales, pero mantenerlo parado requiere de 16 millones. A esto hay que sumar los costos de los vuelos comerciales del Presidente, sus avanzadas y comitivas, que no se han dado a conocer.
El Gobierno, por otra parte, ha tenido que recurrir a otros aviones para propósitos como traer la mitad de los restos de José José desde Estados Unidos o a Evo Morales desde Bolivia. También hay un riesgo adicional para los pasajeros que se ven obligados a compartir vuelos con él.
El propio Presidente no parece estar muy bien informado del tema técnico. El 3 de enero dijo que el 787 fue un fraude ya que solo puede “volar distancias largas”. Habrá que suponer que se lo dijo el mismo asesor que afirmó que los aviones se repelen.

El 787-8, el modelo más barato del Dreamliner, el cual se arrendó para el TP-01, tiene efectivamente un alcance de entre 14 mil 200 y 15 mil 200 kilómetros, lo cual le permite competir con aviones grandes de cuatro motores, como el 747 o el Airbus 380, pese a tener solo dos reactores y generar un importante ahorro de combustible. Como es relativamente pequeño, y muy eficiente, el 787 se utiliza con frecuencia para trayectos cortos.
Entiendo que López Obrador quiera seguir usando vuelos comerciales por razones políticas, pero esto lo coloca fuera de contacto en momentos importantes, como la batalla de Culiacán del 19 de octubre, y le impide realizar juntas de trabajo en el avión como los presidentes anteriores.

Quizá López Obrador debería prestarle atención a Evo cuando decía que el avión no era un lujo sino un instrumento de trabajo. O quizá pueda pedirle prestado uno a Nicolás Maduro.

Asesinato

El régimen de Irán es abominable, pero la decisión de Trump de asesinar al general iraní Qassem Suleimani y a otras personas en un tercer país, Irak, por sus supuestos planes futuros es una violación al derecho internacional. Por lo pronto ya perdió un aliado, Irak, pero además aumentó las posibilidades de ataques terroristas.


03 Enero 2020 04:07:00
Bestia capitalista
El Ejército Zapatista de Liberación Nacional ratificó este 1 de enero su oposición a la construcción del Tren Maya. El subcomandante Moisés afirmó que su organización estaría dispuesta a todo para impedir el proyecto. Nos “está retando”, dijo en referencia al presidente López Obrador, sin mencionar su nombre, “como que está diciendo que él tiene la fuerza y el dinero y a ver quién se opone a su mandato”; pero el EZLN “está dispuesto a todo para defender la tierra”.

No creo que el Tren Maya sea el mejor proyecto para la península de Yucatán. Perderá dinero, como virtualmente todos los trenes de pasajeros en el mundo, y se convertirá en un elefante blanco que requerirá miles de millones de pesos anuales de subsidio. Los líderes del EZLN, sin embargo, se oponen a cualquier mejora económica para los indígenas. El desarrollo es para ellos una “bestia capitalista” que arrasa todo.

El presidente López Obrador trató ayer de responder a este rechazo de los líderes zapatistas. “Les diría que no tienen toda la información. No se va a afectar a las comunidades indígenas en nada, al contrario, se está beneficiando a los pueblos indígenas como nunca se había hecho. Ahora puedo decir que las comunidades indígenas reciben apoyos como nunca. No tengo ningún problema de conciencia. Al contrario, puedo decir que llevo más de 40 años trabajando por los pobres y los indígenas”.

Pero no es que los líderes zapatistas no tengan toda la información, sino que no les interesa. Para ellos, preservar la tierra no es más que mantener las condiciones marginales de vida de los indígenas. No quieren un tren que saque productos al exterior o que lleve turistas a la zona. Son ultraconservadores. El desarrollo mismo es su enemigo.

Entiendo las buenas intenciones del Presidente. El Tren Maya está diseñado para convertirse en un eje de desarrollo con estaciones que servirán como centros comunitarios. Pero esas mismas virtudes son la razón del rechazo de los dirigentes del EZLN.

El Presidente no ayudó a su causa al realizar consultas falsas. “Hace un año, en diciembre del 2018 -dijo Moisés-, el capataz que ahora manda en la finca que se llama México hizo una simulación de que le pidió permiso a la Madre Tierra para destruirla. Hace pocas semanas hizo otra simulación de una supuesta consulta, donde solo informó que hay muchas cosas buenas de los megaproyectos, pero no dijo de todas las desgracias que traen esos megaproyectos para la gente y para la naturaleza”.

Pero aun si hubiera realizado la más perfecta y democrática de las consultas, López Obrador no habría logrado convencer a los líderes del EZLN. Su visión del mundo es otra. No les interesa que los indígenas vivan mejor. La pobreza es una indicación para ellos de que los indígenas se mantienen fieles a sus usos y costumbres. También los hace más fáciles de dominar.

López Obrador ha prometido no usar la fuerza pública para superar la oposición al Tren Maya. Si cumple, la construcción se volverá imposible. El Presidente conoce muy bien las técnicas de bloqueo, porque las usó durante años para protestar o impedir proyectos de otros gobiernos. No importa que la mayoría quiera el tren, unos cuantos cientos de activistas son suficientes para bloquearlo si no se emplea la fuerza pública. Y el EZLN cuenta con miles dispuestos a hacer lo que ordenan sus líderes, aunque se condenen a sí mismos y a sus familias a la pobreza.



Fidelista

Una vez más la presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, expresó su admiración por la Revolución Cubana y Fidel Castro, quien “transformó la historia de la humanidad”. Sería honesto que explicara si su propósito con Morena es crear en México un sistema como el cubano.
02 Enero 2020 04:08:00
Visión 2020
La pregunta es si esta vez le atinarán. Los Criterios Generales de Política Económica han previsto para el 2020 un crecimiento económico para México de entre 1.5 y 2.5 por ciento. El objetivo puntual es 2 por ciento.

No es la primera vez. También Hacienda previó 2% de expansión para 2019. El presidente López Obrador mantuvo muy entrado el año la posición de que los indicadores de desaceleración estaban equivocados, que él tenía otros datos, y que el crecimiento sería de 2 por ciento. En los nueve primeros meses de 2019, sin embargo, el PIB registró un movimiento de 0.0 por ciento. Las cifras adelantadas del cuarto trimestre han hecho que las previsiones para el cierre del año bajen más: a entre -0.1 y -0.2 por ciento. México parece haber sufrido en 2019 su primer año de contracción económica desde 2010.

El Gobierno está seguro de que en 2020 México regresará a la senda del crecimiento, aunque sea moderado. Los argumentos son bastante sólidos. Las consecuencias negativas de la cancelación del proyecto del aeropuerto de Texcoco y de las nuevas licitaciones para plantas de electricidad y campos petroleros ya habrán sido absorbidas por la economía. Los efectos de las nuevas inversiones públicas, como la refinería de Dos Bocas, el Tren Maya y el aeropuerto de Santa Lucía, empezarán a permear en la economía general. Las grandes empresas representadas por el Consejo Coordinador Empresarial y el Consejo Mexicano de Negocios han mantenido sus compromisos de inversión. El Presidente ha cumplido en buena medida con su promesa de no subir impuestos. Las finanzas públicas están sanas. Las tasas de interés están bajando. El peso no solo se mantiene firme, sino que subió ligeramente frente al dólar en 2019.

A lo anterior hay que añadir que el T-MEC parece estar a punto de ser ratificado por el Senado de Estados Unidos, lo cual añadiría certeza a las nuevas inversiones para el mercado de exportación. La economía de la Unión Americana, nuestro principal socio comercial, está creciendo más de 2% al año. El FMI espera un repunte de la economía internacional en 2020. Los mercados bursátiles en Estados Unidos tuvieron en 2019 un año espectacular, con avances de 29% en el S&P 500, 22% en el Dow Jones y 35% en Nasdaq, lo cual sugiere que hay fuertes cantidades de dinero para invertir. La Bolsa Mexicana solo subió 4.56%, pero esto significa que quizá tenga buenas oportunidades de inversión.

El punto de mayor preocupación es Pemex. La empresa tiene un alto nivel de endeudamiento. El que su estrategia de inversión se concentre en construir una refinería, destinada a perder dinero, no mejorará su perfil crediticio, sino que lo empeorará. Una baja en el grado de inversión de Pemex pondrá en riesgo el grado de inversión de México.

Al final, el crecimiento no puede sustentarse solamente en las inversiones del sector público y de las grandes empresas. Las pequeñas y medianas empresas representan el porcentaje más importante de inversión en nuestro país. La Cuarta Transformación empezó sus actividades en 2019 restringiendo severamente la construcción, particularmente en la Ciudad de México, y otras actividades productivas. Esperemos que los funcionarios hayan aprendido la lección. Si el Gobierno quiere realmente una mejora del nivel de vida de la población, y en especial de los pobres, debe promover la inversión y la creación de empleos en lugar de atacarlas. No es cuestión de derecha o de izquierda, sino de saber cómo funciona la economía.

Trump favorito
La campaña electoral en Estados Unidos tendrá consecuencias importantes para México y para el mundo. Donald Trump parte como favorito, no por sus virtudes personales, sino por la mediocridad de los candidatos demócratas.
01 Enero 2020 04:08:00
No intervención
Estamos viendo un cambio en la política exterior mexicana. Hemos abandonado una vez más la política de no intervención y hemos tomado partido en una disputa que deben dirimir solo los bolivianos.

México tiene derecho a otorgar asilo a los integrantes del viejo Gobierno boliviano. En la embajada en La Paz se encuentran nueve exfuncionarios, entre ellos el exministro de Gobierno Juan Ramón Quintana y el exministro de Defensa Javier Zavaleta López. Cuatro tienen órdenes de aprehensión por sedición, fraude electoral y uso indebido de bienes del Estado. El derecho internacional excluye del asilo a quienes han sido inculpados o están procesados por delitos comunes, pero “corresponde al Estado asilante la calificación de la naturaleza del delito o de los motivos de la persecución” (Convención sobre Asilo Diplomático, OEA). Bolivia tiene obligación de otorgar un salvoconducto para la salida de los asilados en la embajada de México en Bolivia.

El país asilante, sin embargo, “no permitirá a los asilados practicar actos contrarios a la tranquilidad pública ni intervenir en la política interna del Estado territorial”, mientras que el expresidente Morales y sus exfuncionarios están buscando activamente derrocar el régimen legal de Bolivia.

El Gobierno mexicano ha violado el principio de no intervención en Bolivia. Lo hizo, para empezar, al reconocer el triunfo de Evo en las elecciones del 20 de octubre a pesar de los indicios de un fraude. Las irregularidades fueron confirmadas por un análisis del Departamento para la Cooperación y la Observación Electoral de la OEA que se realizó a petición del propio Evo. El estudio determinó que “se encontraron irregularidades que varían desde muy graves hasta indicativas. Esto lleva al equipo auditor a cuestionar los resultados de la elección del 20 de octubre pasado”.

El proceso era irregular desde un principio. La propia Constitución que impuso Evo en 2008 establecía solo una reelección presidencial. En 2019, sin embargo, Morales estaba contendiendo por un cuarto mandato con el argumento de que la reelección indefinida es un derecho humano.

El Gobierno mexicano ha afirmado que la renuncia de Evo del 10 de noviembre fue producto de un golpe militar. Las fuerzas armadas, sin embargo, no se desplegaron, ni tomaron oficinas de Gobierno o medios de comunicación. El ministro de Defensa, Javier Zavaleta, no solo no ocupó el mando, sino que se encuentra asilado en la embajada de México. El comandante en jefe de las fuerzas armadas, el general William Kaliman, quien hizo la sugerencia pública de que el presidente Morales debía renunciar para evitar más derramamiento de sangre en medio de un levantamiento popular, fue destituido por el nuevo Gobierno debido a su cercanía con Evo.

La transmisión de poder se realizó conforme al orden constitucional a la vicepresidenta del Senado, Jeanine Áñez, quien de inmediato ha tomado medidas para convocar elecciones. La ley para ello fue aprobada de manera unánime por las dos cámaras del Congreso, con el apoyo incluso del Movimiento al Socialismo, el partido mayoritario que previamente dominaba Evo.

Bolivia debe otorgar el salvoconducto a los asilados en la embajada, exigiendo que no promuevan actos contrarios a la tranquilidad pública, pero México debe dejar que los bolivianos tomen sus decisiones, incluso la de expulsar del poder a un dictador que trató de permanecer en el poder de manera vitalicia.

Retos para 2020
Los dos mayores fracasos del Gobierno de AMLO hasta ahora han sido la violencia y el crecimiento económico. Empieza el 2020 con el reto para el gobierno de dar mejores resultados en los dos campos.
31 Diciembre 2019 04:09:00
Año de experimento
El crecimiento económico pasó de 2.1% en 2017 y 2018 a 0.0% en los nueve primeros meses de 2019. Este es el primer saldo para los mexicanos de este 2019 que hoy concluye. El estancamiento económico ha traído fenómenos que algunos en su ignorancia consideran positivos, como un superávit comercial y de cuenta corriente, pero que son subproducto de una economía que ha dejado de crecer.

Los indicadores más inquietantes los vemos en la construcción, que cayó 11.1% anual en octubre, y la inversión fija bruta, que en septiembre estaba 6.5% abajo que un año antes. Son cifras particularmente negativas porque sin inversión y sin construcción difícilmente puede darse una recuperación sana.

La falta de crecimiento significa un aumento en el desempleo que hasta la fecha ha sido moderado. En noviembre el Inegi registró una tasa de 3.5% de desocupación abierta, un aumento significativo sobre el 3.3% del mismo mes de 2018. La tasa de subocupación, que se refiere a la población empleada que tiene la necesidad y disponibilidad de trabajar más, subió más: de 7 a 8.2 por ciento. No tenemos aún la cifra de trabajadores registrados en el IMSS al 31 de diciembre, pero sabemos que registrará una baja importante por la terminación de contratos temporales.

Los entusiastas de la Cuarta Transformación tienen una visión completamente distinta. El senador Ricardo Monreal tuiteó el 29 de diciembre: “Sin excesos ni festejos, pero los indicadores fundamentales de la economía están mejor hoy que hace un año: tasas de interés, tipo de cambio, inflación, salario mínimo, déficit público, endeudamiento y riesgo país. La 4T está lista para dar a México crecimiento y empleo en 2020”.

Fuera del mínimo, las demás variables son las que siempre han enorgullecido a los gobiernos conservadores. El actual régimen ha sido, efectivamente, más conservador en el gasto que sus predecesores y los resultados los estamos viendo en la inflación, las tasas de interés y el tipo de cambio, entre otros indicadores. Monreal no apuntó el que debería ser el motivo de mayor orgullo de la Administración: el incremento en los salarios promedio, no nada más el mínimo que casi nadie gana. Este incremento, sin embargo, se combina con el aumento del desempleo.

El Presidente dejó de insistir que tenía otros datos y que el crecimiento en 2019 sería de 2 por ciento. Hoy afirma que el crecimiento no importa, que lo que realmente vale es el “desarrollo” y la “felicidad”. No parece entender la relación entre crecimiento y desarrollo; en cuanto a la felicidad, México siempre ha registrado mayores índices en las autocalificaciones que países con mayor desarrollo.

En 2019 hemos visto no solo un recorte del gasto, sino también el inicio de un gran experimento en prioridades públicas. En lugar de gastar la misma cantidad de dinero o más en programas sociales, como servicios de salud o estancias infantiles, el Gobierno está encauzando una creciente cantidad de recursos a dádivas directas a ciertos grupos, como ninis o adultos mayores. Es una estrategia que ayuda a aumentar la popularidad del gobernante, pero que no sabemos si ayudará a construir una mayor prosperidad. El Gobierno apenas lleva un año en funciones. En cinco más sabremos si el experimento ha sido exitoso o si fue el inicio de un desplome en la producción y la prosperidad del país.

Falta un año
Para contar una decena se empieza en el 1 y se termina en el 10. Es lo mismo con las décadas. La actual empezó en 2011 y terminará en 2020. La idea de que hoy termina una década es un error difundido por medios que quieren contar decenas del 0 al 9.
30 Diciembre 2019 04:07:00
El Apocalipsis
“Oí una voz que salía del templo y decía a siete ángeles: ‘Id y verted sobre la Tierra las siete copas de la ira de Dios’”. Apocalipsis 16:1

Por milenios los agoreros han profetizado el fin del mundo. El Apocalipsis describía el arribo de plagas ordenadas por un Dios decepcionado de sus criaturas: “Ellos han derramado la sangre de los santos y de los profetas, y tú les has dado a beber sangre: se lo merecían” (16:6).

Muchos cristianos medievales vivían en espera del fin del mundo. En 2012 los entusiastas del new age lo preveían en el solsticio de invierno, porque supuestamente lo determinaba una profecía maya. En ese año, 14% de la población mundial, y 22% en Estados Unidos, creía que el final llegaría durante su vida (Ipsos, mayo 2012).

La visión agorera no se limita al pensamiento religioso. Thomas Malthus argumentó en su Ensayo sobre el Principio de la Población de 1789: “El poder de la población es infinitamente mayor que el poder de la Tierra para producir la subsistencia para el hombre”. El crecimiento demográfico, afirmó, llevaría a la escasez, pestilencia, hambre y guerra.

En 1972 el Club de Roma publicó Los Límites del Crecimiento: “En un planeta limitado las dinámicas de crecimiento exponencial no son sostenibles”. Para 2012, aseveraba, se agotarían 12 de 19 importantes recursos naturales: mercurio, aluminio, cobre, oro, plomo, molibdeno, gas natural, petróleo, plata, estaño, tungsteno y cinc. No habría suficientes alimentos para la población por lo que, como Malthus, preveía escasez, pestilencia, hambre y guerra.

Las predicciones fracasaron espectacularmente. Todos los recursos que debían haberse agotado para 2012 son hoy más abundantes y tienen menores precios que nunca. La población se ha incrementado, pero mucho más la producción de alimentos. El hambre y la pobreza extrema han tenido las mayores caídas de la historia.

El Club de Roma no se ha arredrado por el fracaso de sus pronósticos de 1972. En 2019 publicó Come On!: Capitalismo, cortoplacismo, población y destrucción del planeta (Deusto) para advertir que el crecimiento “nos dirige directamente hacia una colisión contra los límites del planeta”. La activista adolescente Greta Thunberg coincide: “Esta es la mayor crisis que ha enfrentado la humanidad”. Saúl Alvídrez, cineasta mexicano, exintegrante del movimiento #YoSoy132, lo resume así: “Somos herederos del Apocalipsis”.

El mundo, sin embargo, ha sido resistente. El libre mercado y la tecnología han mejorado la productividad y la vida de la gente. Matt Riddley, autor de The Rational Optimist y The Evolution of Everything, ha señalado que la humanidad lejos de empeorar está mejorando. En The Spectator apunta que hemos tenido la mejor década de la historia. En 2010-2019 se ha creado 28% de la riqueza de la historia, la pobreza extrema se ha reducido a la mitad, la mortalidad infantil ha disminuido en un tercio, la expectativa de vida ha subido de 69.5 a 72.6 años, el número de países que criminaliza la homosexualidad ha bajado de 40 a 27%, los países con leyes que protegen a las mujeres han subido de 53 a 78%, la tasa de mortalidad por contaminación ha disminuido 19%, las muertes relacionadas con el clima han caído 95% desde los años 60, el consumo de 66 de 72 recursos cercanos a su agotamiento ha disminuido y el número de países considerados “no libres” ha pasado de 34 a 26 por ciento.

Los agoreros insisten en que vivimos el peor de los tiempos. El mundo tiene otros datos: nunca nos había ido tan bien.


La fiesta

La fiesta del Gobierno de la Ciudad de México en la glorieta de la Palma, sobre Paseo de la Reforma, con los Ángeles Azules, costará entre 12 y 15 millones de pesos (que según Claudia Sheinbaum pagarán empresas privadas). Asistirán unas 120 mil personas.

27 Diciembre 2019 04:07:00
Alzas de impuestos
En varias ocasiones el presidente López Obrador ha declarado que no subirá ni creará impuestos. Pero si bien es verdad que no ha habido incrementos en renta o valor agregado, en 2020 habrá alzas en varios impuestos federales, mientras que los gobiernos estatales o municipales compensarán los recortes del gasto federal con nuevos gravámenes.

El aumento que mayor daño causará, sin duda, es el del ahorro. México tiene ya un ahorro insuficiente; el impuesto que se le cobra lo desincentiva, pero además es extraordinariamente injusto y regresivo.

La tasa de retención al ahorro aumentará 39% en 2020 para quienes tengan un ingreso superior a los 400 mil pesos anuales. Para quienes ganen menos, y no presenten declaración anual, el aumento será de 48 por ciento. La tasa llegará a 1.45% del capital ahorrado, contra 1.04% de 2018 y 0.46% de 2017. La retención la pueden compensar en su declaración anual los contribuyentes más prósperos, aunque un año después, lo que significa que el Gobierno jineteará su dinero; quienes tienen menores ingresos y no presenten declaración anual, sin embargo, no tendrán forma de compensar, por lo que el Gobierno simplemente se quedará con el dinero. Es un impuesto muy injusto, que afecta principalmente a los pobres y que castiga el ahorro que el Gobierno debería promover.

Pero este no es el único aumento para 2020. Se elevarán también los llamados impuestos al “pecado”, que los moralistas justifican porque se aplican a conductas que consideran reprobables. Así, el impuesto a cada cigarrillo aumentará de 0.35 a 0.4944 pesos, 41.26%, mientras que el de los refrescos pasará de 1.17 a 1.2616 pesos por litro, 7.83 por ciento. Los activistas que han impulsado este último impuesto, con respaldo del multimillonario político estadunidense Michael Bloomberg, afirmaron que llevaría a una reducción del sobrepeso y la obesidad de los mexicanos, cosa que no ha ocurrido; el efecto ha sido simplemente recaudatorio y la carga ha caído principalmente sobre las familias de menores ingresos.

Algunos gobiernos locales también están aumentando impuestos, en parte para compensar los recortes en las transferencias federales. En la Ciudad de México, donde vivo, las autoridades han decidido crear nuevos gravámenes al pecado. Así, independientemente de los ya onerosos impuestos federales, ha establecido uno nuevo, de 10%, a los juegos de apuestas y otro de 4.5% a las bebidas alcohólicas, excluyendo la cerveza. El nuevo impuesto a las apuestas hará más difícil que los establecimientos formales en la Ciudad de México, como el Hipódromo de las Américas, puedan enfrentar la creciente competencia de las apuestas en línea, mientras que el de las bebidas alcohólicas promoverá la compra en otras entidades y elevará los daños a la salud por la venta en el mercado informal.

Las promesas de que no habría aumentos ni nuevos impuestos han resultado falsas, como vemos, pero lo peor de todo es que seguramente no será la última vez. El Gobierno ha presupuestado sus ingresos para 2020 sobre la base de que la economía crecerá 2% y la producción de petróleo crudo, 13 por ciento. Son cifras fantasiosas, particularmente la del petróleo. El régimen, por otra parte, ya no tendrá oportunidad de saquear el Fondo de Estabilización, como hizo en 2019, para compensar los ingresos que no obtenga. Parece inevitable así que en el futuro se anuncien nuevos y mayores impuestos.


¿Derecho de piso?

Primero el incendio del mercado de San Cosme, luego el de la Merced. No sería mala idea investigar las quejas de algunos de los locatarios que dicen que se les presiona para pagar derecho de piso.

26 Diciembre 2019 04:07:00
Bolsas perversas
A partir del 1 de enero estarán prohibidas en la Ciudad de México las bolsas de plástico de un solo uso. Las multas por violar esta disposición serán enormes: de 42 mil a 170 mil pesos. Las grandes cadenas comerciales se han estado preparando, pero las pequeñas misceláneas no han tenido ninguna información y no saben realmente qué hacer.

La prohibición puede resultar muy costosa para los comercios pequeños, sobre todo si realmente hay un esfuerzo de las autoridades por aplicarla con fuerza. Los beneficios ambientales, sin embargo, serán nulos.

Las bolsas de plástico se han convertido, como los popotes, en símbolos malignos de contaminación, pero su impacto ecológico es relativamente pequeño. El plástico, es cierto, tarda muchísimo tiempo en degradarse; también es verdad la gran acumulación de plástico y microplástico en los océanos. Pero las bolsas de supermercado son una parte muy pequeña de ese problema.

La primera dificultad surge en la definición de plástico de un solo uso. La mayoría de las bolsas de tiendas no se usan una sola vez sino dos o más. En los hogares son recipientes de separación y disposición de basura, por lo que tienen un beneficio ambiental. Pero incluso una bolsa de plástico que se utilice muchas veces tiene el mismo problema ambiental en el momento de su disposición. Los polímeros son los mismos que en una bolsa de un solo uso.

Otro problema es la necesidad de la gente de tener algún instrumento para trasladar los productos que compra de la tienda a su casa. Las bolsas de plástico no surgieron por un acto de perversidad de industriales y comerciantes deseosos de contaminar el mundo, sino de una necesidad de los consumidores.

La prohibición no hará que desaparezca esta necesidad, sino que obligará al consumidor a buscar otros medios para trasladar sus compras. Y no hay en este momento opciones más ecológicas que las bolsas de plástico.

La primera opción que surge a la mente son las bolsas de papel, las cuales se usaban en los supermercados y tiendas antes de las de plástico. Pero no solo son menos resistentes, sino que no representan una mejora ambiental.

El papel tarda casi tanto en biodegradarse como el plástico, pero su producción tiene un impacto ecológico negativo mayor, ya que obliga a cortar árboles y genera una cantidad mucho mayor de emisiones de carbono en su producción y transporte. Las bolsas de papel, además, ocupan casi 9 veces más espacio que las de plástico por lo que representarían también un reto enorme para los depósitos de basura.

Obligar al uso de bolsas reutilizables de tela parecería una buena opción, si no fuera porque no funcionará. Es poco probable que los consumidores carguen una o más bolsas de tela todo el día en el trabajo para hacer su compra al fin de la jornada. Algunas de las grandes cadenas comerciales ya están ofreciendo regalar bolsas de tela, pero esto aumentará en lugar de disminuir la contaminación.

“Para que una bolsa de algodón genere menos emisiones de efecto invernadero que una bolsa desechable de plástico”, advertía la revista The Economist en julio, “habría que utilizarla 131 veces”.

La prohibición es una política demagógica que no resolverá ningún problema, pero sí generará molestias a los consumidores. Puede convertirse, incluso, en un retroceso ambiental. Las bolsas de plástico han cumplido una función importante a un costo muy bajo. Tienen un problema de desecho; esto es lo que tenemos que resolver. Pero nuestros políticos no tienen inteligencia para entenderlo.


Solo a formales

Con la proliferación del comercio ambulante en el nuevo Gobierno, debemos suponer que las multas por el uso de bolsas de plástico se aplicarán a los comercios formales, pero no a los informales. Cada vez es mejor ser informal.
24 Diciembre 2019 04:07:00
Andrés y Jesús
“Soy seguidor de Jesús Cristo porque defendía a los pobres y estaba a favor de los oprimidos”. Andrés Manuel López Obrador

No sorprendió en el caso de Vicente Fox. El día de su inauguración, el 1 de diciembre del 2000, acudió a la Basílica de Guadalupe a rezar, mientras que el 30 de julio de 2002 besó públicamente el anillo del papa Juan Pablo II a su llegada a México. Ha asombrado mucho más Andrés Manuel López Obrador, un presidente que algunos consideran de izquierda, pero que parece encaminado a convertirse en el gobernante más religioso de México desde el triunfo de los liberales en el siglo 19.

El 26 de octubre de este 2019 López Obrador declaró que el propósito de los programas sociales de su Gobierno es “que tengan mejores condiciones de vida y de trabajo los más necesitados. Esto es humanismo, esto es justicia y cristianismo. Me van a criticar, pero lo voy a decir. Miren: ¿por qué sacrificaron a Jesús Cristo? ¿Por qué lo espiaban y lo seguían? Por defender a los humildes, por defender a los pobres, esa es la historia”.

López Obrador ha reconocido desde hace años que es cristiano, sin aclarar nunca a qué iglesia pertenece. Muchos presidentes en el pasado han sido católicos, pero han mantenido una distancia ante la Iglesia. José López Portillo recibió al papa Juan Pablo II en el aeropuerto de la Ciudad de México, en su carácter de “visitante distinguido”, pero lo dejó después de la recepción; le pidió, es cierto, oficiar una misa para su madre, en la residencia de Los Pinos, pero en privado. Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto recibieron también a distintos papas. Tengo entendido que Calderón acudía a misa, pero siempre respetó la separación de Iglesia y Estado.

El entusiasmo de López Obrador por la religión ha sido mayor. El Presidente ha pedido a la Secretaría de Gobernación que analice la posibilidad de que las iglesias reciban concesiones de radio y televisión. La Confraternidad Nacional de Iglesias Cristianas y Evangélicas (Cofraternice), que encabeza Arturo Farela, muy cercano al Presidente, ha reclutado a 7 mil becarios del programa gubernamental Jóvenes Construyendo el Futuro, pero les hace tomar una hora diaria de instrucción religiosa. Cofraternice ha utilizado también a pastores para distribuir la Cartilla Moral del Gobierno federal, para apoyar “con principios y valores que ayudan a renovar el alma”. La senadora de Morena Soledad Luévano ha presentado una iniciativa que borraría el principio de separación de Iglesia y Estado. López Obrador no solo incluyó en su coalición electoral al partido Encuentro Social, del evangélico Hugo Flores, sino que lo nombró superdelegado en Morelos.

Es tanta la admiración de López Obrador por Jesús que el primer nombre de su hijo menor es un homenaje a él; paradójicamente, el segundo, Ernesto, se lo dio por el Che Guevara, un líder político que no solo se enorgullecía de su ateísmo, sino que consideraba que “un revolucionario debe convertirse en una fría máquina de matar”.

Puedo coincidir con el Presidente que es incongruente restringir, en aras de un liberalismo mal entendido, los derechos de quienes profesan alguna religión, prohibiéndoles, por ejemplo, operar medios de comunicación; pero es inaceptable que los programas gubernamentales se utilicen como instrumento de evangelización. El Presidente tiene derecho a ser cristiano en lo personal, pero los recursos del Estado no deben usarse para promover una religión.


Legionarios

El reconocimiento de los Legionarios de Cristo sobre los abusos a 175 menores por 33 sacerdotes, principalmente Marcial Maciel, su fundador, es justo y necesario; pero es inaudito que durante tanto tiempo la congregación se haya negado a aceptar una historia que muchos en su interior conocían y que quisieron acallar en los medios.
23 Diciembre 2019 04:07:00
De arriba para abajo
No sorprende que la Secretaría de la Función Pública haya exonerado a Manuel Bartlett en la investigación que dio a conocer el 19 de diciembre. Si la corrupción se combate como barrer escaleras, de arriba para abajo, las exoneraciones se dan de la misma manera vertical.

Desde el 11 de septiembre, más de tres meses antes de que se diera a conocer el resultado, ya el Presidente había dado línea, desde arriba, a la investigación: “Estoy muy satisfecho con el trabajo del licenciado Manuel Bartlett que me apoya en el propósito de limpiar de corrupción la Comisión Federal de Electricidad”.

El 20 de diciembre, al día siguiente de divulgarse el resultado, respaldó no una sino dos veces a Bartlett: “Pañuelito blanco –dijo en la mañanera mientas sacaba y ondeada un pañuelo blanco–, no hay corrupción arriba, me atrevo a decirlo, a sostenerlo, y quiero que me tapen la boca”. Más tarde afirmó que Bartlett había ahorrado a la CFE 4 mil 500 millones de dólares con la revisión de los contratos de gasoductos (la información disponible sugiere que en realidad costarán más a valor presente), “de ahí que no vean con buenos ojos al licenciado Bartlett, pero yo lo apoyo, porque en este asunto, y en otros, ha tenido una postura de defensa de los intereses del pueblo y de la nación”.

La SFP decidió que Bartlett no tiene más bienes que los cinco inmuebles que registró en su declaración patrimonial de 2019 con un valor total de 51.1 millones de pesos. Su pareja sentimental de hace 20 años no es legalmente su concubina, por lo que sus bienes no tienen que ser incluidos en su declaración. Tampoco los de los hijos de ambos, porque no son dependientes económicos. Las decenas de propiedades adquiridas por ella y los hijos, que suman unos 800 millones de pesos, según la investigación de Arelí Quintero para Carlos Loret de Mola, no son relevantes.

Las empresas de ella, aunque hayan obtenido contratos del Gobierno por adjudicación directa o se desempeñen en campos de actividad de la CFE, no han cometido ilícitos y no representan conflictos de interés.

Queda claro que la de Bartlett es una familia con suerte, ya que pudo amasar una fortuna durante el periodo neoliberal, ese que supuestamente empobreció al país, sin ninguna intervención del austero político que estaba solo interesado en salvaguardar los intereses de la nación. Es tanta la suerte de la familia que incluso los jóvenes de 24 años pudieron ganar suficiente dinero para convertirse en prósperos propietarios.

El 20 de diciembre, al día siguiente de la exoneración, el Presidente publicó una foto de una comida en la Barbacoa de Santiago de Palmillas en Querétaro, después de visitar la central eléctrica de El Sauz. Además de él y Bartlett, aparecen la secretaria de energía Rocío Nahle, el gobernador de Querétaro Francisco Domínguez y el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera Santiago Nieto. La presencia de este último generó especulaciones ya que no se entendía por qué habría tenido que participar en una visita a una central eléctrica.

Quizá Nieto fue convocado a la comida para explicar cómo ha congelado las cuentas bancarias de los enemigos del régimen, incluyendo dos de Rosario Robles que tenían, según el abogado Julio Hernández Barrios, 20 mil pesos en total, producto de su seguro de ahorro de cuando era funcionaria. Era importante detallar cómo las escaleras se barren de arriba para abajo.


Castigar sin juzgar

Un tribunal colegiado ha otorgado las primeras suspensiones contra la Ley de Extinción de Dominio que permitiría al Gobierno vender propiedades confiscadas antes de que los dueños hayan sido declarados culpables por algún delito. La ley está hecha para castigar antes de juzgar y viola la presunción de inocencia.

20 Diciembre 2019 04:02:00
Desconstruidos
La construcción tuvo un desplome de 11.1% entre octubre de 2018 y el mismo mes de 2019 (Inegi). Es la caída más importante de este siglo, por arriba del 10.% de julio de 2001.
Hay una tendencia descendente desde octubre de 2016, pero se ha acelerado de manera muy importante en este 2019.

La situación es realmente dramática, en especial para los pequeños y medianos constructores. Hasta ahora la pérdida de empleos no ha sido tan fuerte: el personal ocupado cayó 1.3% en los 12 meses concluidos en octubre, pero solo es cuestión de tiempo para que la baja en la producción se refleje en mayores despidos.

En 2018 esta industria tenía un millón 682 mil 607 empleos formales registrados en el Instituto Mexicano del Seguro Social (CMIC). Una baja de 10% dejaría en la calle a casi 170 mil trabajadores.

Una de las razones del desplome es la cancelación del aeropuerto de Texcoco y de las nuevas licitaciones en energía, pero el problema es mucho más amplio.

La reanudación de la inversión pública con proyectos como el aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas no sería suficiente para revivir la construcción. En el tercer trimestre de 2018 la inversión pública en construcción representaba solo 22% del total (CMIC).

Si no se logra una recuperación de la inversión privada, que representa 78%restante, la construcción no saldrá de su actual bache.

Uno puede entender por qué no ha habido inversión pública. En un país como el nuestro, con una concentración tan fuerte de la actividad económica en el Gobierno, el cambio de sexenio genera siempre una disrupción en la inversión, que se corrige una vez que la nueva administración empieza a organizar sus proyectos.

La inversión privada, sin embargo, atiende a una lógica muy distinta, ya que requiere de rentabilidad económica.

La baja del crecimiento, de 2% anual a 0.0% en 2019, es una de las razones de la retracción privada. Si no hay crecimiento, no puede haber inversión, especialmente en un campo como la construcción, en que se necesitan grandes recursos y créditos. Mientras los empresarios no prevean un mayor crecimiento, será difícil que arriesguen su dinero en el país.

Otro tema es la incertidumbre. Los inversionistas pueden vivir con condiciones más estrictas –en materia fiscal, por ejemplo–, pero no con falta de certeza en las reglas.

Las dudas sobre el T-MEC han sido un lastre para la inversión en 2019 y lo seguirán siendo mientras el acuerdo no sea aprobado por todas las partes. Pero la política tiene un costo también.

Muchas de las medidas que ha tomado el Presidente, como el debilitamiento de los órganos autónomos y el fortalecimiento de monopolios como Pemex y la CFE, disminuyen la competencia y generan incertidumbre.

Más daño todavía hacen personajes de la 4T como Yeidckol Polevnsky, Héctor Díaz-Polanco y Gerardo Fernández Noroña, que proponen que Cuba y Venezuela son el ejemplo del México futuro. Nadie está dispuesto a invertir en un país en que el Gobierno solo espera la oportunidad para expropiar empresas y propiedades.

El presidente Andrés Manuel López Obrador y el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, han hecho esfuerzos para acercarse a los empresarios más importantes.
Esto ayuda, por supuesto, pero el trabajo debe dirigirse ahora a los pequeños y medianos. Sin ellos, no se recuperará la inversión. ni en la construcción ni en ninguna otra industria.

Primer obstáculo
El T-MEC pasó ayer el primer obstáculo en la Cámara de Representantes de Estados Unidos. El problema ahora es el Senado, donde la mayoría republicana no quiere aprobar el acuerdo mientras los demócratas no sometan el expediente del juicio político contra Donald Trump.
19 Diciembre 2019 04:02:00
General Kaliman
¿Se acuerda usted del general Kaliman? Sí, así, sin acento, aunque con pronunciación aguda. Un tip: no es un personaje de radio ni de historieta.

El general Williams Kaliman era el comandante en jefe de las fuerzas armadas de Bolivia que apareció en la televisión de su país el 10 de noviembre para declarar: “Luego de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al Presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”.

Evo Morales ha usado esta declaración como prueba de que en esa fecha se realizó un golpe de Estado en su contra. Ya antes había anunciado la cancelación de la cuestionada elección del 20 de octubre, pero la renuncia la dio a conocer después de la “sugerencia” del general Kaliman.

Lo que sucedió después, sin embargo, no se parece a ningún golpe en la historia. Las fuerzas armadas no se desplegaron ni tomaron oficinas de Gobierno o emisoras de radio y televisión. No hubo tampoco disparos. El general Kaliman no tomó control del país. Por el contrario, el 13 de noviembre puso su cargo a disposición de la presidenta interina, Jeanine Áñez, y esta decidió nombrar a otro en su lugar.

Si el general Kaliman dio un golpe, ¿por qué no se quedó en el poder?, ¿por qué permitió que la nueva gobernante, quien ascendió a la Presidencia porque así lo establecía el orden prescrito por la Constitución, lo destituyera? Muy sencillo: porque no hubo golpe.

Evo no renunció por el pronunciamiento del general Kaliman ni por una amenaza de las fuerzas armadas, sino porque los disturbios populares provocados por el fraude electoral del 20 de octubre y por su intento de elegirse Presidente por cuarta ocasión, pese a que lo prohibía la Constitución que él mismo impulsó, habían hecho su posición insostenible. La declaración del general fue, si acaso, una excusa.

Kaliman era uno de los militares más cercanos a Evo. Cuando asumió el cargo de comandante de las Fuerzas Armadas en diciembre de 2018, declaró ser “un soldado del proceso de cambio”, o sea, de Evo. No era el único, muchos militares lo apoyaban porque recibían a cambio beneficios importantes; pero Kaliman era particularmente “servil”, como ha señalado el expresidente de Bolivia Jorge Tuto Quiroga. Por eso la presidenta Áñez prefirió entregar el cargo de comandante en jefe a otro general, Carlos Orellana Centellas, a quien consideró más neutral.

Es probable que el propio Evo haya pedido a Kaliman que sugiriera su renuncia.

En un momento en que sabía que no podía permanecer en el poder, el que las fuerzas armadas aconsejaran su renuncia le daba la oportunidad de mantenerse al mando del país detrás de un general a modo.

En caso de que esto fuera imposible, como lo fue, la sugerencia abría la puerta para sostener que había sufrido un golpe y no renunciado ante una rebelión popular.

En el esfuerzo por permanecer en la presidencia por un cuarto periodo, pese a la prohibición constitucional, Evo sostuvo que la reelección es un derecho humano. Solamente su control sobre el Tribunal Electoral permitió que este avalara tal posición.

“No quiero, pero no puedo decepcionar a mi pueblo”, declaró además cínicamente, pero su ambición de poder era tan grande que no le importaba violar ni las leyes ni sus promesas previas en el intento por mantener su tiranía. Por eso Luis Almagro, secretario general de la OEA, declaró el 12 de noviembre: Si hubo un golpe de Estado, lo hicieron “quienes se robaron la elección”.

Orden de aprehensión
Evo se ha trasladado a Argentina para operar con más facilidad su intento de regresar al poder. La Fiscalía Anticorrupción de Bolivia ha respondido con una orden de aprehensión en su contra por sedición, terrorismo y financiamiento al terrorismo.
18 Diciembre 2019 04:03:00
El mito del mínimo
Uno de los mitos del viejo PRI que hoy promueve la cuarta transformación es que el alto salario mínimo de los años 70 proporcionaba un mejor nivel de vida a los trabajadores. La afirmación es falsa. La mayoría de los trabajadores ganaba entonces un salario mínimo o menos, pero hoy el sueldo promedio es casi cuatro veces superior. La política de decretar aumentos fuertes en los mínimos no recuperará una era dorada para los trabajadores, porque nunca existió.

Los aumentos del mínimo del actual Gobierno, como los de Luis Echeverría y José López Portillo, han sido muy fuertes. En 2018 este sueldo se encontraba en 88.36 pesos al día, pero pasó a $102.68 en 2019 y llegará a 123.22 el 1 de enero de 2020. Es un alza de 39.4%, que alcanza 3 mil 746 pesos mensuales. En la frontera norte, el mínimo pasó de 88.36 a 176.72 en 2019 y a 185.56 pesos diarios, o sea, 110%, para llegar a 5 mil 641 pesos mensuales.

Es positivo que la decisión se haya dado de manera unánime en la Comisión Nacional de Salarios Mínimos. La secretaria de trabajo, Luisa María Alcalde, apunta, por otra parte, que el incremento no ha generado una espiral inflacionaria. El presidente López Obrador afirma que beneficiará a más de 3 millones de trabajadores y generará más consumo y crecimiento económico.

Pocos entienden que, en términos económicos, el mínimo es una prohibición para contratar a nadie por debajo de un determinado sueldo. Quizá beneficia a algunos trabajadores, aquellos cuya labor es rentable a ese nivel, pero daña a los más pobres y menos preparados, que se quedan sin empleo.

Como los mínimos siguen estando muy abajo de los sueldos promedio, el daño a la economía ha sido pequeño. La experiencia nos dice, sin embargo, que cuando los sueldos suben sin que se eleve la productividad los puestos de trabajo menos rentables se eliminan o son reemplazados por máquinas.

La afirmación de que más de 3 millones de trabajadores se verán beneficiados por los aumentos del mínimo es falsa debido a que la enorme mayoría de quienes perciben un salario mínimo laboran en la economía informal. El IMSS solo tiene registrados unos 200 mil trabajadores con salario mínimo, según José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico, aunque muchos tienen en realidad ingresos adicionales, como propinas.

El alza en los mínimos en este Gobierno no ha generado inflación porque son muy pocos los que tienen este ingreso, de manera que el aumento no se ha traducido en una mayor demanda. Ha habido, es cierto, un alza también en los salarios promedio y en los contractuales, en lo que los economistas llaman el “efecto faro”, un impulso producido por el aumento a los mínimos, pero empezamos a ver también un incremento en el desempleo.

La tasa de desocupación abierta subió de 3.2 a 3.6% y la de subocupación de 6.7 a 7.5% entre octubre de 2018 y el mismo mes de 2019. El empleo registrado en el IMSS, que crecía 4.5% anual en mayo de 2018, lo hizo en solo 1.7% en noviembre de 2019, “la tasa más baja desde marzo de 2010”, según Citibanamex.

Es lógico. Subir el mínimo aumenta el desempleo porque encarece la contratación. Algunos puestos desaparecen, otros se incorporan a la economía informal. Las víctimas son siempre los más pobres. Esto es algo que no ven quienes piensan que los años de altos mínimos, los de Echeverría y López Portillo, fueron una época dorada para los trabajadores.

Faltistas
Alfonso Durazo, secretario de Seguridad, exhibió ayer a los gobernadores que no asisten a las reuniones de seguridad de sus entidades. Pero habría que exhibir más bien a quienes no están teniendo éxito en reducir la delincuencia y la violencia.
17 Diciembre 2019 04:03:00
Consulta del tren
Si alguien me hubiera preguntado a mí, seguramente habría respondido que sí. Es inaceptable la idea de que la manera de preservar la ecología es impedir la inversión productiva. Tampoco estoy de acuerdo en que para proteger a los pueblos indígenas haya que mantenerlos en la miseria. Sí, estoy de acuerdo con el proyecto del Tren Maya.

No me hago ilusiones, sin embargo, sobre el futuro del tren. Es un proyecto que perderá fuertes cantidades de dinero. Todos los trenes de pasajeros lo hacen. Por eso no hay empresas privadas dispuestas a asumir el proyecto en una concesión. Sin un subsidio del Gobierno, el tren no será financieramente viable. Una carretera bien hecha tendría las mismas consecuencias económicas positivas sin perder tantos recursos como el Tren Maya. Pero si se consideran todos los factores, incluyendo el hecho de que ya hay derecho de vía para buena parte del recorrido, este ferrocarril puede sumar más que restar.

El proceso de consulta, sin embargo, ha resultado lamentable. El Gobierno ha festejado la victoria en una consulta que no tuvo nada de libre, ni de transparente, ni de justa. Muy poca gente participó en las votaciones para la población en general, mientras que en las comunidades indígenas se realizaron ejercicios a mano alzada, de esos que hoy ya no aceptamos, por manipulables, en las elecciones internas de los sindicatos y que los agregados laborales de Estados Unidos considerarían ilegítimos.

Según la subsecretaria de Desarrollo Democrático, Participación Social y Asuntos Religiosos, Diana Álvarez, el Tren Maya obtuvo el respaldo del 92.3% de quienes participaron. Este apoyo, típico de la URSS o del viejo PRI, en un tema tan controvertido, no solo no da certeza sino que ratifica que el ejercicio no fue democrático.

Una buena consulta debería haber empezado por un estudio profundo de los pros y los contras del proyecto, que todos los tienen, y no por una simple labor de propaganda del Gobierno. Debió contar con un manifiesto de impacto ambiental, que señalara los problemas ecológicos y las opciones para resolverlos. No creo que los proyectos de este tipo deban ser definidos por consultas populares, ya que la enorme mayoría de la gente carece de la preparación técnica para opinar de manera informada sobre ellos. Tampoco creo que algunos mexicanos, por su origen étnico, deban tener mayores derechos que los demás para opinar. Pero si vamos a tener consultas, lo menos que podemos hacer es generar información suficiente para entender los proyectos.

El presidente López Obrador tiene otra forma de ver la participación de los ciudadanos en las decisiones públicas. Sus consultas ciudadanas, como la que hizo para cancelar el aeropuerto de Texcoco, son una simple farsa. Muchas de las decisiones las toma unilateralmente, sin considerar los argumentos de cada lado. Así canceló, con una consulta a mano alzada, el proyecto del Metrobús de Torreón-Lerdo en la Comarca Lagunera. En Baja California Sur ordenó el cierre de una futura mina que tenía ya manifiesto de impacto ambiental y que estaba en litigio por un amparo.

Reitero que yo hubiera dado mi respaldo al Tren Maya. No creo que sea el mejor proyecto posible para el sureste, en particular por las pérdidas económicas que implicará, pero sí pienso que, si se ejecuta bien, traerá beneficios. Lo que me parece inaceptable es pretender que se hizo una consulta donde no la ha habido.

Agregados
Dice el Presidente que los agregados laborales fueron introducidos de manera clandestina por el Gobierno de Estados Unidos. ¿Representarán una violación a la soberanía nacional? Sí, si intervienen en la aplicación de las leyes mexicanas en México. No, si no lo hacen o si el Gobierno no les hace caso.
16 Diciembre 2019 04:07:00
Una cara victoria
Las encuestas previas pronosticaron con precisión el resultado de las elecciones británicas del pasado 12 de diciembre. Aun así, los medios presentaron como una gran sorpresa el amplio triunfo de Boris Johnson y su Partido Conservador.

El sistema electoral británico, de votación directa por distritos, sin representación proporcional, ayudó a ampliar la victoria.

El Partido Conservador obtuvo 43.6% de los votos, pero 365 escaños, 56.1% de los 650 del Parlamento. Esto dio a los conservadores una mayoría absoluta que los electores no concedieron.

Se trata, sin embargo, de una de las características de los sistemas de votación directa (first past-the-post), que generan mayorías claras, y estabilidad política, pero reducen la representación de ciertos partidos.

Los Liberales Demócratas, por ejemplo, obtuvieron 11.6% de los votos, pero solo 11 escaños, 1.7% del total. El Partido Nacionalista Escocés alcanzó 3.9% de la votación, pero 48 escaños, 7.4%, debido a que sus votos se concentraron en Escocia.

Los conservadores ganaron 49 escaños más que en la elección anterior, la de 2017. La gran virtud del primer ministro Johnson fue concentrar su esfuerzo en un solo mensaje: la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

En el actual confuso mundo electoral, los candidatos con un mensaje claro tienen mejores oportunidades de triunfo. La mayoría absoluta de Johnson ha sido interpretada como un mandato para el Brexit, pero 43.6% de los votos no dan un mensaje claro para ello.

Las encuestas de opinión ratifican que la mayoría de los británicos rechazan hoy el Brexit. La última, publicada por YouGov el 18 de noviembre, muestra que 45% de los británicos quiere permanecer en la UE contra 40% que desea salir.

Debido a su claro mensaje sobre el tema, empero, Johnson logró llevarse casi todos los votos de quienes quieren separarse de Europa. El Partido del Brexit de Nigel Farage se quedó con solo 2% y ningún escaño.

El Partido Laborista es, sin embargo, el gran derrotado: perdió 60 escaños para quedar con solo 202, su peor presencia en el Parlamento desde 1935.

El gran problema fue su dirigente, Jeremy Corbyn, un político de extrema izquierda que se presenta como socialista, que consideró a Hugo Chávez como ejemplo para el mundo y que es amigo del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. Corbyn no ofreció una posición clara sobre el Brexit, al cambiar de opinión varias veces sobre el tema y decir finalmente que adoptaría una posición neutral en un nuevo referéndum; pero, además, prometió un Gobierno con mayores impuestos y nacionalizaciones de empresas que hizo que los votantes moderados abandonaran al Partido Laborista.

El Partido Nacionalista Escocés avanzó por su claro rechazo al Brexit y su concentración de votos. Con sus 48 escaños, 13 más que en 2017, tiene ya un control político casi absoluto de Escocia.

Esto subraya los riesgos de la estrategia del primer ministro Johnson, quien logró el triunfo electoral y aseguró una mayoría en el Parlamento que le permitirá acelerar el Brexit, a pesar de lo mucho que la medida divide al país, pero puede haber sembrado las semillas para impulsar la salida de Escocia de un reino al que pertenece desde 1707. Al final puede ser una victoria muy cara para el Reino Unido.


Sobrerrepresentados

El Artículo 54 de la Constitución mexicana prohíbe una sobrerrepresentación en el Congreso de más de ocho puntos porcentuales de la votación nacional a cualquier partido. Sin embargo, Morena, como ha señalado el consejero del INE Ciro Murayama, obtuvo 37.2% de los votos en las urnas, pero cuenta con una bancada de 51.8 por ciento. Es inconstitucional.
13 Diciembre 2019 04:07:00
Sincretismo
Según la Arquidiócesis de México, cuando menos 10 millones de peregrinos llegaron a la Basílica de Guadalupe en los últimos días; 9.8 millones hasta ayer a las 7 de la mañana, según el coordinador nacional de Protección Civil, David León.

Es un número impresionante para unos pocos días en torno al 12 de diciembre. Esto es más que los 9.4 millones de visitantes que llegaron al santuario de Fátima en Portugal en todo 2017. La Basílica de Guadalupe recibe, de hecho, a más de 20 millones de visitantes al año. No hay centro religioso más popular en el mundo.

El Vaticano registra 18 millones de visitantes anualmente. El hajj o hach, la peregrinación anual a La Meca, reúne a unos 2.5 millones de musulmanes en el mes islámico de dul-hiyya. En todo el año, La Meca acoge a unos 13 millones de visitantes.

El culto a la Virgen de Guadalupe es el triunfo de un sincretismo religioso que en un primer momento pareció imposible, pero que 488 años después ha sido ampliamente aceptado. La Conquista española, que concluyó en 1521, significó una disrupción muy importante en las estructuras políticas y sociales de lo que hoy es México, pero también en las religiosas.

La corona prohibió los cultos indígenas y los conquistadores destruyeron templos y símbolos de la vieja religión, en un esfuerzo de difundir el cristianismo y en particular el catolicismo. Hubo, sin embargo, una enorme resistencia de la población indígena que no quería abandonar sus creencias.

La Virgen de Guadalupe vino a cambiar esta resistencia a partir de 1531 al mezclar una advocación de la Virgen María con las deidades indígenas. La historia de la aparición de otra Virgen de Guadalupe, la de Extremadura, España, a un pastor en 1322, que resultó en la escultura de una virgen negra a la que todavía hoy se rinde culto, es el antecedente español.

En México, las peregrinaciones al cerro de Tepeyac, cercano a México-Tenochtitlan, eran ya comunes antes de la Conquista, pero tenían como propósito adorar a una diosa que algunos identifican como Toci y otros como Tonantzin.

Fray Bernardino de Sahagún se opuso firmemente al culto a la Virgen de Guadalupe: “Parece esta invención satánica para paliar la idolatría bajo la equivocación de este nombre Tonantzin, y los indios vienen de lejos, tan lejos como de antes, cuya devoción también es sospechosa, porque en todas partes hay muchas iglesias de Nuestra Señora, y no van a ellas, y vienen de lejanas tierras a esta Tonantzin, como antiguamente”.

El sincretismo se impuso gradualmente. Es difícil saber si fue producto de una estrategia deliberada, como algunos han supuesto, o de una tendencia natural. Lo cierto es que muchos jerarcas católicos durante la Colonia se resistían a un culto que consideraban pagano.

Para cuando Miguel Hidalgo empezó la rebelión de 1810 contra el Gobierno virreinal, tomó un estandarte de la Virgen de Guadalupe para encabezar a su ejército. Ya era el símbolo de un país que todavía no alcanzaba su independencia.

La Virgen de Guadalupe es fruto de un sincretismo, así como la nación mexicana lo es del mestizaje. Al igual que otros cultos mexicanos, tiene algo de indígena, algo de católico y algo de usos y costumbres más recientes, como el empleo de cohetes. Su arraigo, sin embargo, es superior al de cualquier otro símbolo de la nación mexicana.


Teletón

La izquierda mexicana siempre repudió el Teletón, pero hoy el presidente López Obrador ha hecho un llamado para apoyar esta “noble causa”. Esperemos que, ya sin telarañas en la cabeza, los activistas se percaten del enorme trabajo que realiza esta institución.
12 Diciembre 2019 04:07:00
Policía de carrera
Genaro García Luna fue lo más cercano en nuestro país a un policía de carrera. Si bien se graduó en 1994 como ingeniero mecánico de la Universidad Autónoma Metropolitana, desde antes trabajaba en el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen) donde llegó a ser director operativo.

En 1999 pasó a la recién creada Policía Federal Preventiva como coordinador de Inteligencia para la Prevención y en el 2000 a la Policía Judicial Federal como director de Operación y Planeación. Le tocó fundar la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) en 2001. En 2006 fue nombrado secretario de seguridad pública.

Se retiró del servicio público al concluir el Gobierno de Felipe Calderón y se mudó a Florida, Estados Unidos, donde recibió la residencia permanente (para la que sin duda se le investigó) y estableció una consultora de seguridad. Este 9 de diciembre fue detenido en Dallas, Texas, por acusaciones presentadas en una corte de Nueva York.

¿En qué consisten las acusaciones? La primera es “conspiración” para distribuir cocaína en Estados Unidos, al parecer por haber recibido sobornos del cártel de Sinaloa. La segunda, declarar falsamente a las autoridades de migración que no había cometido crímenes en su solicitud de naturalización de 2018. Como esta última dependería de la primera, la única acusación real es haber recibido sobornos del narco.

El juicio todavía no ha comenzado, por lo que no conocemos las pruebas. Sabemos, sin embargo, que Jesús “El Rey” Zambada declaró en el juicio de Joaquín “El Chapo” Guzmán que le entregó dinero entre 2005 y 2007. La orden de captura refleja estas afirmaciones: “En dos ocasiones, el cártel entregó personalmente sobornos a García Luna en maletines que contenían entre 3 y 5 millones de dólares”.

Al parecer otros “testigos protegidos”, los cuales reciben beneficios a cambio de su testimonio, han aportado también declaraciones en su contra. Hasta este momento no sabemos si hay otras pruebas, como comprobantes de transferencias o pagos en efectivo o videos.

No hay indicaciones de que las autoridades mexicanas hubiesen empezado con anterioridad acciones contra el exsecretario. El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto, apenas ha solicitado a los bancos la congelación de las cuentas relacionadas. La Fiscalía General de la República ha dicho que está integrando una carpeta de investigación y que, una vez que la tenga, solicitará a un juez “una orden de aprehensión con fines de extradición”.

El expresidente Calderón ha señalado: “Desconocía por completo los hechos que se le imputan” a García Luna. “Espero que se realice un juicio justo y, de confirmarse las imputaciones, se aplique la ley”.

Sin embargo, el actual secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, ya ha dado por culpables a García Luna y al propio Calderón. “La detención de hoy” tuiteó el 10 de diciembre, ha reducido la “estrategia de seguridad” del expresidente “a la trágica protección del Gobierno de Calderón al cártel de Sinaloa”.

Hay fuertes indicios del enriquecimiento personal de García Luna, quien tenía propiedades en Estados Unidos cuando dejó el servicio público que no hubiera podido adquirir con su sueldo. La experiencia nos ha enseñado, por otra parte, a ser cautelosos con los testigos protegidos, que dicen lo que quiere la autoridad que compra su testimonio. Habrá que ver si hay otras pruebas. El proceso apenas empieza.

Letra chiquita

“Los detalles aún los tenemos que revisar”, me decía ayer en la mañana la subsecretaria Luz María de la Mora Sánchez sobre el nuevo T-MEC. “En la Secretaría de Economía, aún no hemos recibido el texto definitivo”. Tampoco los empresarios del “cuarto de al lado”. ¡Increíble! Hay que examinar la letra chiquita.

11 Diciembre 2019 04:07:00
Pánico climático
La COP25, la 25 Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas para el Cambio Climático que se está llevando a cabo en Madrid, ha sido dominada por Greta Thunberg, una intensa activista sueca de 16 años que se ha convertido en un verdadero fenómeno mediático. La adolescente sostiene que las inclemencias del clima ya están devastando al planeta: “la gente está sufriendo”. Como un Savonarola moderno, predica la inminente destrucción del mundo si no enmendamos el rumbo.

Muy pocos cuestionan ya el hecho de que la Tierra se está calentando y que las emisiones de carbono por actividad humana son la razón principal de este proceso. De esta realidad comprobada científicamente, sin embargo, se ha pasado a una retórica desbordada que pregona el fin del mundo si no se toman medidas inmediatas que detengan todas las emisiones de carbono. Thunberg es apóstol de esta nueva religión, como una Juana de Arco contemporánea comprometida con la causa de la salvación de un mundo que se niega a escuchar.

La cobertura de los medios de comunicación ha ayudado a generar la idea de que el planeta se encuentra al borde la desaparición. Cada vez que se registra una tormenta, una inundación o una contingencia meteorológica, los pontificadores advierten que estamos sufriendo las consecuencias del cambio climático y sostienen que los daños por estos fenómenos son cada vez más mayores. El problema es que no lo son. La ciencia demuestra, por ejemplo, que las pérdidas humanas y económicas por inundaciones o eventos climáticos no solo no están aumentando, sino que están disminuyendo de manera dramática.

Lo anterior queda de manifiesto en el estudio Empirical Evidence of Declining Global Vulnerability to Climate-Related Hazards, de Giuseppe Formetta y Luc Feyen el cual ha sido publicado en Global Environmental Change, una publicación de Elsevier con contenido evaluado por pares científicos. “Los resultados evidencian una clara tendencia descendente en términos de vulnerabilidad tanto humana como económica, con tasas promedio globales de mortalidad y de pérdidas económicas que han descendido en 6.5 y casi 5 veces, respectivamente, entre 1980-1989 y 2007-2016. Mostramos también una clara relación negativa entre vulnerabilidad y riqueza, que es más fuerte en los niveles más bajos de ingreso”.

Thunberg ha sostenido que el crecimiento económico y la prosperidad no importan en el esfuerzo por enfrentar el cambio climático. “Estamos en el principio de una extinción masiva –dijo con su furia característica en septiembre en la Cumbre sobre la Acción Climática 2019 en Nueva York– y de lo único que ustedes hablan es de dinero y cuentos de hadas sobre crecimiento económico eterno”. Las medidas que propone esta activista, y que implicarían una casi total prohibición de las actividades que generen emisiones de carbono, llevarían inevitablemente a un desplome económico que empujaría a miles de millones de personas en el mundo a la pobreza extrema o la muerte por hambre.

El estudio de Formetta y Feyen, como otros que se han dado a conocer recientemente, subraya que la pobreza es un riesgo más importante para la humanidad que el cambio climático. Es claro que debemos tomar medidas para reducir las emisiones de carbono y el calentamiento global, pero sin provocar un aumento de la pobreza que resulte al final más dañino que el mal que se buscaba combatir.


Libre comercio

Un tratado de libre comercial debería ser una hoja de papel con un solo artículo: “El comercio entre los Estados firmantes no estará sujeto a ninguna traba ni arancel”. En lugar de eso nos dan un T-MEC de más de 2 mil páginas con reglas y cuotas complejas. No sé si sea un buen o mal acuerdo, pero libre comercio no es.

10 Diciembre 2019 04:07:00
El ladrón de libros
El presidente López Obrador pidió ayer que no haya “linchamientos públicos, políticos”, en el caso de Ricardo Valero, el embajador acusado de robar un libro en Buenos Aires. El hurto tuvo lugar el 26 de octubre y fue reportado entonces en medios, pero el asunto prendió fuego este 8 de diciembre cuando el portal Infobae difundió los videos de las cámaras de seguridad de la librería. El canciller Marcelo Ebrard señaló en Twitter que ha pedido al “Comité de Ética”, que analice el caso. “Por lo pronto he ordenado regrese a casa. De comprobarse que el video es veraz será separado del cargo inmediatamente. Cero tolerancia a la deshonestidad”.

AMLO defendió al embajador: “Ricardo Valero es un diplomático de carrera, un hombre con mucha cultura. Fue, en los mejores tiempos de la Secretaría de Relaciones Exteriores, subsecretario. Fue legislador, coordinador del grupo parlamentario del PRD. Una gente muy cercana a Porfirio Muñoz Ledo, sobre todo en lo que tiene que ver con política exterior. Es un hombre mayor. Por eso se decidió que nos representara en Argentina, por toda su trayectoria. Es un internacionalista de primer orden”. Y añadió: “Todos cometemos errores, todos”.

Valero, quien tiene una licenciatura y una maestría en relaciones internacionales por El Colegio de México, ingresó al Servicio Exterior Mexicano por concurso. Fue subsecretario y participó en las negociaciones del Grupo Contadora. Aunque ocupó la secretaría de relaciones exteriores del PRI, pasó al PRD en 1989, que lo hizo legislador y funcionario de partido. Con Jorge Castañeda como canciller, ocupó la embajada de México en Chile de 2001 a 2004.

Ya en este 2019, cuando la SRE anunció su designación como embajador en Buenos Aires, el exsecretario Bernardo Sepúlveda mandó una carta al canciller Marcelo Ebrard en la que cuestionó a Valero. Según la misiva, Valero le pidió a Sepúlveda en 1987 que solicitara al presidente Miguel de la Madrid “su designación como embajador en Moscú, lo cual yo acepté, y así lo propuse al Jefe del Ejecutivo, quien aprobó el nombramiento. Obtenido el beneplácito del Gobierno soviético, Valero acudió al Senado y su designación fue aprobada”.

No obstante, “sin consulta previa, al término de su comparecencia en el Senado, Valero concedió una entrevista a Martha Anaya en el periódico Excélsior. En esa entrevista descalificó duramente las decisiones tomadas por el Grupo Contadora y por su Grupo de Apoyo., a pesar de que Valero estaba involucrado directamente en el proceso”. Según Sepúlveda, Valero actuó “en forma desleal y en contra de los intereses del gobierno mexicano”. Por eso fue destituido como embajador ante la Unión Soviética antes de partir a Moscú.

Ya en la cuarta transformación, a los 76 años, Valero fue nombrado embajador ante Argentina en reconocimiento a su colaboración con la izquierda. Algunos especulan que quizá su decisión de robar un libro de unos 200 pesos, pese a tener un sueldo de 237 mil 581 pesos al mes (directorio.sre.gob.mx), es producto de un padecimiento senil. No sabemos. Preocupa, sin embargo, que en un Gobierno que dice otorgar cargos más por honestidad que por capacidad nadie se tome la molestia de verificar si los nombrados tienen honestidad o capacidad. Todos tenemos errores, es cierto, pero nombrar a un cleptómano como embajador es muy grave.


IMCO y Transparencia

Cité ayer al IMCO al señalar que “el 44% de los mexicanos piensa que la corrupción ha aumentado en el último año”. El dato aparece en el Barómetro de la Corrupción de América Latina 2019 del IMCO, pero procede originalmente del informe de Transparencia Internacional de septiembre. Las entrevistas fueron realizadas en enero-marzo de 2019.
09 Diciembre 2019 04:07:00
El corrupto eres tú
Hoy es el Día Internacional contra la Corrupción, instituido por las Naciones Unidas en 2003 para generar una mayor “sensibilización” sobre esta práctica. Cada año, dice la organización, “se paga un billón de dólares en sobornos y se calcula que se roban 2.6 billones de dólares anuales mediante la corrupción, suma que equivale a más del 5% del Producto Interno Bruto mundial”.

La corrupción es un problema muy serio en México. Según el Inegi, en 2017 el 14.6% de los mayores de 18 años “que tuvo algún contacto con un servidor público sufrió algún acto de corrupción”. La práctica no es exclusiva de la derecha o la izquierda. El mayor porcentaje de actos de corrupción, 20.1% se registró en la Ciudad de México, que ha tenido gobiernos de izquierda desde 1997. Quintana Roo, Morelos, San Luis Potosí, Chiapas, Durango y el Estado de México, que han tenido regímenes de todo tipo, siguen en la lista. En cambio, Guanajuato, Puebla, Veracruz, Colima y Nayarit tuvieron los menores índices, pese a que los partidos de oposición siempre se han quejado de corrupción en esas entidades.

La proliferación de acusaciones dificulta acabar con el problema. Llamar corruptos a los rivales políticos o a quienes piensan diferente se ha convertido en una táctica sistemática que no presta atención a los indicios o pruebas de cada caso. Vicente Fox llegó a la Presidencia en el 2000 acusando a los priistas de corrupción, mientras que la izquierda denunció a los gobiernos panistas de lo mismo. En 2018 Ricardo Anaya hizo campaña contra “el PRI corrupto” y el Gobierno le respondió inventándole una acusación de lavado de dinero que desapareció milagrosamente después de la elección. Andrés Manuel López Obrador ha dedicado buena parte de su propaganda a acusar de corruptos a sus predecesores. Su ejército de simpatizantes en redes sociales llama “chayotero” a cualquier periodista crítico.

La mayoría de los mexicanos piensa que la corrupción ha aumentado, pero no hay forma de saberlo ya que es un fenómeno difícil de medir. México, en realidad, parece haber registrado avances en el tema. La Auditoría Superior de la Federación ha investigado y exhibido desvíos e irregularidades en el gasto público, aunque hasta hace poco sus investigaciones no llevaban a sanciones penales. El INAI ha forzado una mayor transparencia en el Gobierno. Los medios de comunicación han señalado casos de corrupción, obligando en ocasiones al Gobierno a actuar a regañadientes, como cuando el Gobierno de Enrique Peña ejerció acción penal contra su correligionario gobernador de Veracruz, Javier Duarte. Algunas organizaciones no gubernamentales, como Mexicanos Unidos contra la Corrupción y la Impunidad, han evidenciado masivos actos de corrupción. En 2016 se creó el Sistema Nacional Anticorrupción.

Aun así, el 44% de los mexicanos, según el Imco, piensa que la corrupción ha aumentado en el último año. El presidente López Obrador tiene una buena reputación de honestidad personal, pero muchos de sus nuevos programas sociales, como Jóvenes Construyendo el Futuro, se están aplicando sin padrones ni reglas, lo cual hace casi inevitable que surja corrupción.

Mientras los grupos políticos sigan acusando automáticamente a sus rivales de corruptos, no podremos medir los avances ni detectar los errores en la lucha contra este mal. Donde todos son tildados de corruptos, no hay incentivos para ser honesto.

Quemar libros

Mientras coreaban “El violador eres tú”, un grupo de feministas quemó libros contra la homosexualidad y el aborto en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. Leer evitará que ignores que la Inquisición y los fascistas eran quienes quemaban libros en el pasado.

06 Diciembre 2019 04:01:00
Miedo en el taxi
Una sociedad generosa se lanzó a las redes sociales para pedir la búsqueda de Karen Espíndola, aparentemente secuestrada por un taxista el 3 de diciembre en la Ciudad de México. La solidaridad se transformó en linchamiento, sin embargo, cuando Karen apareció sin daño, y sobre todo después de que se dio a conocer un video en el que se encontraba en un bar con un hombre en el momento en que se le buscaba.

Yo, por mi parte, celebro que haya aparecido sana y salva. Las cosas pudieron haber sido mucho peores. El 4 de diciembre Cyntia Moreno Hernández, una joven de 25 años que desapareció el sábado 30 de noviembre tras abordar un taxi en San Antonio La Isla, Estado de México, fue hallada muerta en la cajuela de un taxi en Iztacalco, Ciudad de México. No es la primera.

El linchamiento de Karen en redes revela mucho del machismo de nuestra sociedad. Lo que nadie puede negar es el miedo a la agresión que sufren constantemente las mujeres en México. En los últimos tiempos he escuchado numerosas historias de acosos en taxis y otros vehículos de alquiler. Dalia de Paz, la periodista de tecnología, sufrió un hostigamiento el 4 de diciembre en un auto de Didi, un Honda Fit placas 720 YVM.

El conductor, identificado como Alejandro Mauricio, le dijo primero que olía muy bien y después que por ella “sí le pondría el cuerno a su esposa”. Empezó a dar vueltas por Reforma, le puso seguro a las puertas y trató de intimidarla. Ella logró bajarse.

Selene Ávila, reportera en el Senado, fue “paseada” por un conductor de Uber el mismo 4 de diciembre. Afirmaba que era nuevo en el servicio y que se había perdido, pero hablaba con incoherencias y sobre temas íntimos. Selene logró salirse del vehículo.

Reportó el conductor a Uber, que le respondió que, “como parte de la investigación del caso, ya contactamos al conductor para conocer su versión y revisamos exhaustivamente la ruta del viaje. Seguiremos buscando establecer comunicación contigo para dar seguimiento de acuerdo con nuestros protocolos”.

Los ataques en taxis y vehículos de aplicaciones no son cosa nueva. En 2017 fue asesinada una joven, Mariana, a manos de cuatro hombres que se la llevaron en un Vento registrado en Uber, aunque según la empresa no estaba realizando un viaje para la compañía en el momento del delito.

Muchas mujeres no han sufrido nunca un ataque, pero las historias hacen que se extienda el miedo. Los taxis, los micros y otros vehículos de transporte público han sido desde siempre usados para perpetrar asaltos y violaciones.

Los servicios de aplicaciones presumieron durante mucho tiempo que ofrecían mejores sistemas de seguridad por hacer una revisión de los conductores y por tener registros de choferes y pasajeros. Por eso hay más mujeres conduciendo autos de aplicaciones que taxis convencionales.

Pero hay razones para pensar que en los últimos meses o años ha habido una relajación en los protocolos de seguridad. Quizá se entienda. El número de vehículos ha aumentado, al igual que la competencia con la proliferación de marcas: Uber, Cabify, Didi, Beats.

No hay soluciones fáciles. Las voces que exigen una mayor regulación no explican por qué los taxis y los microbuses, mucho más regulados, tienen tantos asaltos y abusos sexuales. Pero cada vez es más difícil que las autoridades se crucen de brazos. Cada caso de agresión, especialmente cuando todos terminan en la impunidad, genera más miedo.

Cuauhtémoc y Cortés
“El pasado no se modifica, lo que sucedió, sucedió”. Esto le respondió Cuauhtémoc Cárdenas a El País cuando le preguntó sobre la disculpa que el presidente López Obrador ha pedido a España por la conquista. “De lo ocurrido 500 o mil años atrás, no podemos echar la culpa a nadie”.
05 Diciembre 2019 04:01:00
Chocolates amargos
Un amigo venezolano estaba feliz. Durante un año había tratado de ganarse la vida en Caracas vendiendo chocolates que él mismo produce con una calidad excepcional; y lo sé, porque los he probado. La venta, sin embargo, resultó casi imposible en un mercado tan
deprimido como el venezolano. Había meses en que no lograba vender un solo chocolate.

Hace unos días mi amigo pareció tener un golpe de suerte. A pesar de las dificultades para encontrar empleo en Venezuela, uno de los principales hoteles de Caracas le ofreció un trabajo formal como asistente de la chef pastelera. El problema es que le ofrecieron un salario de 460 mil bolívares al mes, unos 20 dólares al tipo de cambio de ayer (0.000044 dólares por bolívar, cuex.com), menos de 400 pesos al mes, por un trabajo de 10 horas diarias y seis días a la semana.

Es verdad que algunos precios en Venezuela son inferiores a los de México, pero otros no. Los 20 dólares al mes son simplemente insuficientes. La empresa proporciona transporte para que sus empleados puedan llegar al hotel a un costo de solo 10 dólares al mes, pero esto significa que al chocolatero le quedarán solo 10 dólares para sus gastos.

Y mi amigo no está tan mal como otros. El salario mínimo pasó de 4 mil 500 bolívares el 1 de diciembre de 2018 a 18 mil el 14 de enero, 40 mil el 1 de mayo y 150 mil el 15 de octubre, que es el nivel que hoy rige. Este es un ingreso de 6.60 dólares al mes. A esto, los trabajadores de la economía formal pueden sumar un “bono de alimentación”, o “cesta ticket, que deben pagar las empresas –lo cual castiga la creación de empleo formal– y que el pasado 15 de octubre subió de 25 mil a 150 mil bolívares al mes. Pero este bono solo añade otros 6.60 dólares a los salarios.

¿Qué tanto poder de compra tienen estos salarios en Venezuela? Los precios son muy cambiantes en una economía que cerrará este año, según el FMI, con una inflación de 200 mil por ciento; pero el portal Expatistan.com, que hace comparaciones internacionales, señala que un menú del día en la zona más cara de la ciudad cuesta 74 mil 146 bolívares, una porción de 500 gramos de pechuga de pollo 19 mil 557 bolívares, un litro de leche entera 12 mil 710 bolívares y una docena de huevos grandes 20 mil 857 bolívares. El alquiler de un apartamento amueblado de 85 metros cuadrados en una zona de clase media es de 3.6 millones de bolívares mensuales y los costos de electricidad y agua de dos personas en ese apartamento ascienden a 320 mil 76 bolívares.

Ante esta situación no sorprende que el Banco Central de Venezuela haya dejado de publicar información sobre la economía desde 2015 y hasta abril de este 2019, cuando súbitamente anunció que la economía del país se había contraído 52.3% entre 2013, cuando Nicolás Maduro tomó el poder. Estas cifras oficiales, sin embargo, son consideradas demasiado optimistas por los economistas independientes. Venezuela ha pasado de ser uno de los países más ricos a uno de los más pobres de Latinoamérica.

Es verdad que los gobiernos logran popularidad cuando reparten dinero en dádivas a los ciudadanos; esto lo hizo Hugo Chávez y la política la continuó Maduro. No obstante, si todo el esfuerzo de un país se dedica a repartir y nada a producir, el resultado es la tragedia humana que hoy sufre Venezuela. Los sueldos alcanzan hoy para tan poco que ni siquiera alguien dispuesto a trabajar 10 horas diarias y seis días a la semana, como mi amigo el chocolatero, puede lograr un sustento digno.

Desde Palacio
La orden de congelar la iniciativa de Napoleón Gómez Urrutia que prohibiría el outsourcing debe haber llegado de Palacio Nacional. No están las circunstancias del país como para asestar otro golpe a la inversión productiva.
04 Diciembre 2019 04:02:00
Otra vez PISAdos
En 2001, cuando nuestro país participó por primera vez en la prueba Pisa de la Ocde, los estudiantes mexicanos obtuvieron 422 puntos en lectura, muy debajo de los 500 puntos en promedio de los países participantes. En 2018, después de muchos esfuerzos y varias reformas, el resultado fue de 420 puntos.

Es verdad que en otras capacidades los estudiantes mexicanos sí han avanzado. En matemáticas pasamos de 385 a 409 puntos y en ciencias de 410 a 419. Estos pequeños avances, sin embargo, pueden ser producto más de la muestra que de una mejora real en la educación.

Los países con mejores resultados en las pruebas de PISA, exámenes estandarizados para alumnos de 15 años que organiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pero en los que participan muchas entidades que no pertenecen a la institución, se ubican en la región de Asia Pacífico. A China se le evalúa solo sobre cuatro provincias de su zona costera, por lo que quizá sus resultados nacionales sean inferiores, pero su desempeño es muy superior a todos los demás. En lectura registra 555 puntos, en matemáticas 591 y en ciencias 590.
Singapur, Hong Kong, Macao y Vietnam están también en los primeros lugares en todas las categorías. Los países de Asia Pacífico destacan de manera sorprendente sobre el resto del mundo. No sabemos si las razones son culturales, de disciplina en el estudio o genéticas.

Entre los países europeos, Estonia y Polonia han obtenido los mayores avances en los últimos años. Finlandia sigue manteniendo una buena posición. En América destaca Canadá. Chile es el mejor país de Latinoamérica. México, si bien no está en los peores lugares, no ha podido avanzar. por lo menos no hasta 2018. La reforma o contrarreforma educativa de la cuarta transformación no ha llegado a tiempo para incidir en estos resultados.

La “estabilidad general” en el desempeño de los mexicanos, señalan los responsables de la prueba, “oculta tendencias más positivas para los estudiantes de rendimiento más bajo. Las brechas entre los estudiantes con mayor y menor rendimiento en matemáticas y ciencias disminuyeron con el tiempo en México”. El nivel socioeconómico ha sido siempre un predictor del desempeño académico en nuestro país; sin embargo, “el 11% de los estudiantes desfavorecidos en México pudieron obtener puntajes en el primer cuatril de rendimiento de lectura, lo que indica que la desventaja no marca el destino”.

En lectura, las chicas mexicanas obtuvieron 11 puntos más que los chicos, frente a 30 puntos en los países de la OCDE; pero la diferencia era mucho mayor, de 25 puntos, en 2009. El problema es que los hombres no avanzaron, sino que las mujeres perdieron 14 puntos.

Los chicos mexicanos, en cambio, superaron a las chicas por 12 puntos en matemáticas, bastante más que los 5 puntos de diferencia para el promedio de la OCDE. En ciencias, los hombres mexicanos fueron superiores en 9 puntos frente a las mujeres, contra solo dos puntos de diferencia en la OCDE.

Los alumnos pierden más clases en México que en otros países, pero se consideran satisfechos con sus vidas. El 83% de quienes tomaron la prueba lo expresaron, contra solo 67% del promedio de la OCDE, que vive en su mayoría en países ricos. Quizá los estudiantes mexicanos no sean los mejores del mundo, ni los más prósperos, pero el presidente López Obrador bien podrá declarar que son felices, felices, felices.

Sin outsourcing
La reforma que está impulsando el senador Napoleón Gómez Urrutia de Morena para prohibir el outsourcing, hará mucho más costosa la inversión en México sin ayudar realmente a los trabajadores. El resultado será menor inversión y menor creación de empleos.
03 Diciembre 2019 04:01:00
Peso fuerte
La economía se ha estancado, la inversión fija y la construcción se han desplomado, pero el peso se mantiene sólido. ¿Por qué? Porque los factores que le importan a quienes invierten en el mercado cambiario se muestran hasta ahora favorables.

La inflación, para empezar, tuvo un aumento anual de solo 3.02% en octubre, contra 4.83% de diciembre de 2018. La tasa de interés de referencia del Banco de México es de 7.5% anual, lo cual representa una tasa real cercana a 4.5 puntos. Este rendimiento es muy alto si se compara con la tasa de interés de referencia de Estados Unidos, que es de 1.75% frente a una inflación de 1.8 por ciento. Muchos otros países tienen también tasas negativas de interés. Ante el premio que ofrece México, los fondos de inversión están dispuestos a mantener valores en pesos, por lo menos mientras no vean un peligro inminente de depreciación.

El Gobierno de López Obrador ha sido muy cuidadoso con el gasto público. En el periodo enero-octubre de este 2019 el gasto neto total fue de 4 billones 579,900 millones de pesos, 2.2% menos, en términos reales, que en los 10 primeros meses de 2018. Es verdad que hay críticas acerca de la forma en que se está gastando este dinero, pero la reducción del gasto ha transformado el déficit del Gobierno en un pequeño superávit, lo cual significa que no se está contratando nueva deuda pública.

Las cosas, sin embargo, se podrían complicar. El Gobierno ha usado dinero de los fondos de estabilización, que tenían como propósito compensar caídas de los ingresos en tiempos de crisis, para financiar gasto corriente. Este dinero ya no estará disponible en el futuro. Hacienda, por otra parte, está calculando que la economía registrará un crecimiento de entre 1.5 y 2.5% el año que viene, cifra que parece cada vez más difícil de cumplir: si la economía crece menos, el SAT obtendrá una menor recaudación. El Gobierno también ha presupuestado un aumento en la producción de petróleo crudo de 13%, el cual se antoja imposible de lograr.

El eslabón más débil en la actual solidez del peso mexicano es el grado de inversión de la deuda de Pemex. Si la petrolera no logra subir su producción de crudo en ese 13% que proyecta, y si utiliza los recursos que tiene no para producir más crudo sino para construir una refinería que perderá dinero, las calificadoras no tendrán más opción que quitarle el grado de inversión. Esto elevará las tasas de interés que paga la empresa. La deuda soberana, esto es, la del Gobierno, podrá mantener el grado de inversión aun si Pemex pierde el suyo, pero para eso será necesario hacer más recortes en un gasto que ya está siendo insuficiente para cubrir los servicios públicos indispensables.

La actual fortaleza del peso puede cambiar de un día para otro. Recurrir a los fondos de estabilización nos ha dejado sin colchón. Hacer pronósticos a la ligera sobre el crecimiento de la economía y el aumento en la producción del crudo puede resultar en un ingreso inferior al presupuestado. La pérdida del grado de inversión de Pemex sería la alerta para todo el sistema.

Es falso pensar que un presidente que devalúa se devalúa, pero la estabilidad cambiaria es uno de los pilares a los que está recurriendo el presidente López Obrador después de un año decepcionante en lo económico. Será muy importante, por lo tanto, que el Gobierno cuide más al peso.

No agredir
“No se debe de agredir a nadie y ustedes cumplen con su trabajo”, dijo ayer el presidente López Obrador en la mañanera tras la agresión de morenistas al reportero Irving Pineda de TV Azteca. “Yo digo aquí que en vez de ayudarnos nos afectan”. Solo falta que los militantes le hagan caso al jefe.
02 Diciembre 2019 04:07:00
Dictadura perfecta
“México es la dictadura perfecta”. Mario Vargas Llosa

Cuando Mario Vargas Llosa lanzó su famosa calificación sobre el sistema político mexicano, en un debate de televisión conducido por Enrique Krauze el 30 de agosto de 1990, la izquierda mexicana aplaudió. Tenía que venir un escritor peruano a decir lo que, a su juicio, todos callaban en nuestro país:

“Yo no creo que se pueda exonerar a México de esa tradición de dictaduras latinoamericanas. Creo que el caso de México, cuya democratización actual soy el primero en celebrar, en aplaudir, como todos los que creemos en la democracia, encaja dentro de esa tradición con un matiz que es más bien el de un agravante. México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo, no es la Unión Soviética, no es Fidel Castro. Es México, porque es la dictadura camuflada de tal modo que puede parecer no ser una dictadura, pero tiene, de hecho, si uno escarba, todas las características de la dictadura: la permanencia, no de un hombre, pero sí de un partido, un partido que es inamovible”.

Veintinueve años después, este 29 de noviembre en el Museo Memoria y Tolerancia de la Ciudad de México, Vargas Llosa volvió al tema a pregunta mía: “Veo mal a México y lamento decirlo porque quiero mucho a México. Me temo muchísimo que el populismo que parece la ideología del actual Presidente de México nos conduzca otra vez a la dictadura perfecta. Mucho me temo que este Gobierno esté retrocediendo a México que comenzaba a salir de esa dictadura perfecta”.

Esta vez la izquierda no aplaudió. Beatriz Gutiérrez Müller, la esposa del presidente López Obrador, respondió: “Veo mal a ciertos escritores que han ganado el Premio Nobel, y lamento decirlo porque quiero mucho a los escritores. Me temo mucho que el fanatismo y el dogmatismo, que parece la ideología de algunos, nos conduzca otra vez al panfletarismo perfecto”.

Quizá México no es hoy la dictadura perfecta, pero el presidente López Obrador parece querer recuperar ese régimen de los años 70 y 80 en que el autoritarismo del PRI alcanzó su máximo esplendor.

Preocupa el debilitamiento de los órganos autónomos, como la SCJN, la CNDH, el INE, el INAI y la CRE, que deben ser contrapeso del poder, pero que hoy están sufriendo recortes en su presupuesto y cargados con funcionarios seleccionados no por su capacidad sino por su lealtad al régimen.

El Gobierno ha modificado también los programas sociales, que habían tenido éxito en reducir la pobreza extrema, para encauzar los recursos a dádivas directas que operan muchas veces sin padrones de beneficiarios ni reglas.

Lo más importante de los nuevos programas sociales es que buscan crear la ilusión de que el dinero lo entrega directamente el presidente López Obrador y no el pueblo de México a través de sus impuestos.

Quienes han vivido lo suficiente para recordar no solo la controversia generada por Vargas Llosa en 1990, sino los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, tienen razones para resistir un retorno al asistencialismo partidista, a la política exterior que buscaba convertir a México en líder del tercer mundo, al sistema electoral, en el que un Manuel Bartlett podía ser al mismo tiempo militante del PRI, secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral (CFE).

Quizá no estamos viviendo en una dictadura, ni siquiera imperfecta. Pero estamos viendo señales de alerta ante las cuales no podemos cerrar los ojos.


Tiempos recios

“Andaban los tiempos recios”, escribió santa Teresa de Jesús en el siglo 16, ante las amenazas de ser llevada a la Inquisición. De esta frase, Vargas Llosa ha tomado el título de una novela que tiene como marco el derrocamiento en 1954 de Jacobo Árbenz, el presidente de Guatemala a quien Estados Unidos acusó de ser comunista. Me parece una gran novela.
29 Noviembre 2019 04:07:00
Saldos de un año
“Lo que cuenta es lo que se hace y no lo que se tenía intención de hacer”. Jorge Edwards


El 1 de diciembre de 2018 Andrés Manuel López Obrador rindió protesta como Presidente. “A partir de ahora -declaró- se llevará a cabo una transformación pacífica y ordenada, pero al mismo tiempo profunda y radical, porque se acabará con la corrupción y con la impunidad que impiden el renacimiento de México”.

El nuevo Gobierno ha hecho cambios importantes en la forma en que se ejerce el gasto público. Ha suspendido o reducido programas, muchos con alto contenido social, que habían permitido una reducción de la pobreza extrema, pero ha aumentado o creado otros que entregan recursos directamente a los beneficiarios. Ha cancelado importantes proyectos de inversión, como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco, pero ha anunciado otros, como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas o la ampliación del aeropuerto de Santa Lucía. Ha combatido el huachicol y la corrupción. Ha elevado el salario mínimo 20% y 100% en la frontera norte. Ha creado la Guardia Nacional, una policía militar, mientras que afirma haber cancelado los intentos por combatir con violencia al crimen organizado. Ha buscado centralizar el poder, debilitando a organismos autónomos y regulatorios. Ha eliminado también buena parte de la reforma educativa de 2013.

A un año de distancia, los resultados son mixtos. La economía se ha estancado, en buena medida por una caída en la inversión fija bruta de 3.3% anual hasta agosto y un desplome de la construcción de 10% en septiembre. La cancelación del aeropuerto de Texcoco y las suspensiones de nuevos proyectos de inversión privada en energía han sido dos de los factores que han provocado este estancamiento.

Uno de los puntos positivos del año, a pesar de la falta de crecimiento, ha sido un alza en los salarios. El presidente López Obrador presta especial atención al incremento por decreto del salario mínimo, que pasó de 88.36 pesos a 102.68 pesos diarios, pero como muy pocos lo reciben su impacto ha sido muy limitado. Sí ha habido, sin embargo, avances en el salario promedio cotizado en el IMSS. Este pasó de 350.62 en octubre de 2018, a 373.22 pesos en octubre de 2019 (STPS), lo cual es un alza nominal de 6.4% frente a una inflación cercana a 3 por ciento. En contraste, la desocupación abierta se elevó de 3.2, a 3.6% de octubre a octubre, mientras que otros índices de desempleo también están subiendo.

En materia de seguridad hay igualmente un retroceso. El número de homicidios dolosos está en camino de establecer un nuevo récord en este 2019. La liberación de Ovidio Guzmán, tras ser capturado en Culiacán, Sinaloa, en octubre, subrayó la debilidad del Estado frente al crimen organizado. La matanza de tres mujeres y seis niños de la familia LeBarón en Bavispe, Sonora, en noviembre, ratificó que persiste la impunidad incluso de los peores crímenes.

El Gobierno ha buscado desmantelar las instituciones autónomas y de regulación que creaban contrapesos al poder presidencial. Ha lanzado una guerra contra instituciones como la CRE, la CNH, la CNDH y el INE que han sido los pilares de la construcción de un sistema que limitaba el poder unipersonal que los presidentes tuvieron durante las décadas del viejo PRI. El propósito parece ser el de concentrar nuevamente el poder en la Presidencia.

El Mandatario sigue gozando de una popularidad notable. En parte se debe a su muy particular habilidad como comunicador, pero también a un naciente culto a la personalidad.


Alternancia

Después de 15 años de gobiernos de izquierda, triunfa ahora la centro-derecha en Uruguay con Luis Alberto Lacalle. La alternancia de partidos en el poder es muy importante. Esperemos que no se olvide esto en México.


28 Noviembre 2019 04:07:00
Terrorismo
En un principio pareció una buena forma de aprovechar una tragedia ocurrida en Estados Unidos para beneficio político en México. Tras la matanza de El Paso, Texas, del 3 de agosto, el canciller Marcelo Ebrard declaró: “Consideramos que este acto es un acto de terrorismo en contra de la comunidad méxico-norteamericana y de nacionales de México en Estados Unidos”. El secretario añadió que, respetando el ámbito de acción de la Fiscalía General de la República, promovería una denuncia por terrorismo en la Unión Americana.

Pero el que se lleva tendría que aguantarse. Este 26 de noviembre, en una entrevista de radio con el periodista ultraconservador Bill O’Reilly, el presidente norteamericano Donald Trump dijo que estaba pensando designar como terroristas a las bandas mexicanas de la droga. Añadió que llevaba ya 90 días considerando la posibilidad.

La declaración generó una inmediata reacción del Gobierno federal. El canciller Ebrard consideró como “innecesaria e inconveniente” la posible designación. Dado que esta podría abrir las puertas a intervenciones directas de Estados Unidos, señaló: “México no admitirá nunca acción alguna que signifique violación a su soberanía nacional”.

La afirmación de Trump, no obstante, debe tomarse con un granito de escepticismo. O’Reilly –quien se vio obligado a dejar sus espacios de Fox News por acusaciones de acoso sexual, pero también porque sus puntos de vista eran demasiado extremos, incluso para esa cadena derechista de televisión– le sacó al Presidente las declaraciones con tirabuzón: “Si otro país matara a 100 mil estadunidenses con armas de fuego, nos iríamos a la guerra contra ese país”, le dijo. “Sin embargo, los cárteles mexicanos de la droga matan más de 100 mil norteamericanos al año por la importación de narcóticos peligrosos. ¿Vas a designar a esos cárteles en México como grupos de terror y empezar a pegarles con drones y cosas así?” La respuesta fue: “No me gusta decir lo que voy a hacer, pero así los vamos a designar”.

Trump estaba respondiendo a regañadientes ante un entrevistador con el que quería quedar bien. El propósito de la entrevista era, en efecto, darle un espaldarazo a O’Reilly en su nuevo programa de radio después de su despido de Fox News. Pero dado que O’Reilly le puso palabras en la boca, no podemos saber exactamente lo que el Presidente va a hacer, no por lo menos sobre la base de esta entrevista.

De lo que no hay duda es que en la campaña de reelección la carta mexicana estará siempre sobre la mesa, porque le ha funcionado muy bien a Trump, especialmente con el público de O’Reilly, que es también el que más firmemente apoya al Presidente. Para este público, los mexicanos son el verdadero enemigo de Estados Unidos.

Los narcotraficantes mexicanos no son terroristas, aunque puedan usar tácticas que busquen infundir miedo. Su objetivo es ganar dinero y no impulsar una causa política o religiosa. Tampoco la matanza de El Paso fue un acto terrorista, aunque sí un crimen de odio. De nada sirven, sin embargo, las definiciones formales. Lo único que interesa a los políticos es obtener popularidad y votos.

Quizá la mejor actitud ante las palabras de Trump la haya tenido el presidente López Obrador. Evitó ayer una confrontación y se limitó a aprovechar la fecha para felicitar a los estadunidenses por el día de Acción de Gracias. “Quiero mandarles un abrazo a los estadunidenses”, dijo. “Es el Día de Gracias”. Y tarará. Esto pone la entrevista de Trump en su justa dimensión.


Desempleo

La tasa de desocupación abierta subió de 3.2 a 3.6% en los 12 meses concluidos en octubre y la subocupación pasó de 6.7 a 7.5 por ciento. Los salarios están aumentando, pero también los indicadores de desempleo.

27 Noviembre 2019 04:07:00
Subcalificados
"Contratar a la gente equivocada es la manera más rápida de socavar un negocio sostenible”. Kevin J. Donaldson

José Ángel Carrizales López fue seleccionado “personalmente” por el presidente López Obrador como director ejecutivo de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA). Así lo reconoció el secretario del ambiente, Víctor Manuel Toledo. Apenas el 15 de noviembre la Semarnat había descalificado una información de que Carrizales había sido nombrado para el cargo: “Negamos esta versión. La desconocemos por completo”, dijo un vocero. Unos días después el propio titular de Semarnat declaraba: “Sí, esto lo eligió el Presidente de la República. Finalmente, él se decidió por el ingeniero Ángel Carrizales”.

Una vez más estamos ante un funcionario elegido para un puesto de relevancia para el que no está calificado. El presidente López Obrador reitera su mensaje de que no quiere capacidad ni preparación en sus funcionarios; lo que busca es lealtad.

Carrizales es ingeniero químico del Instituto Tecnológico de Ciudad Madero, Tamaulipas. Trabajó un tiempo en puestos de bajo nivel en la refinería de esa ciudad, pero su gran acierto fue haberse incorporado a la ayudantía de López Obrador. En cinco ocasiones ha sido postulado ahora para cargos en la Comisión Reguladora de Energía y el consejo de Administración de Pemex, pero el Senado lo ha rechazado por no ser idóneo. Carrizales no tiene experiencia en materia ambiental y no cumple con los requisitos de la Ley de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, especialmente “haber desempeñado cargos de alta responsabilidad, cuando menos cinco años, en actividades profesionales en el sector público o privado, sustancialmente relacionadas con las materias objeto de esta Agencia”. Su trabajo en la ASEA, sin embargo, no será al parecer el de tomar decisiones técnicas informadas, sino simplemente avalar las del Presidente.

No es el único caso. Muchas de las designaciones en organismos autónomos o de contrapeso al poder presidencial han recaído en personas sin preparación para cumplir las responsabilidades. Quizá eso es lo que busca el Presidente. Por eso redujo los sueldos de manera discrecional y estableció una veda de 10 años que impide que los funcionarios ocupen cargos en el sector privado en sus campos de especialidad. La estrategia es quitar a los expertos, a los que constantemente descalifica, y llenar los organismos de incondicionales.

El Presidente sostiene que muchas de los reguladores o instituciones autónomas, espejo de las que existen en las democracias occidentales, son neoliberales y se oponen a su proyecto de Gobierno. Por eso las está debilitando a través de reducciones en los presupuestos y de la designación de funcionarios poco capacitados.

Los repetidos intentos por colocar a Carrizales en un puesto, cualquiera, en el sector energético son muestra de esta estrategia. También el recorte de más de mil millones de pesos, 8.6% de lo solicitado, en el presupuesto del Instituto Nacional Electoral. El Presidente considera al INE una burocracia cara e innecesaria. Quizá sirvió para lograr la alternancia, pero ya no se necesita más alternancia.

Carrizales es un ejemplo de los funcionarios subcalificados de este Gobierno. El año que viene López Obrador escogerá seguramente consejeros con las mismas características para el INE. Dice que quiere ser un Presidente gigante, pero en un Estado subcalificado.


Grandes y pequeños

En una economía estancada, y con la construcción 10% debajo de hace un año, el plan de infraestructura de 859 mil millones de pesos es importante. El esfuerzo de los grandes empresarios y del Gobierno, sin embargo, no es suficiente para compensar el desplome de la inversión de pequeños y medianos.
25 Noviembre 2019 04:07:00
Economía moral
El libro Hacia una Economía Moral del presidente López Obrador se antoja como una mezcla de informe de Gobierno, mañanera extendida y panfleto moralista. Compendia y sistematiza las declaraciones del Presidente en las mañaneras y otras presentaciones públicas.

No da a crédito a nadie más, por lo que debemos suponer que lo escribió el propio Mandatario en sus tiempos libres. Se ha convertido en un instantáneo éxito de ventas.

La obra refleja el lenguaje coloquial de Andrés Manuel, pero no exhibe las faltas de sintaxis, prosodia y concordancia en las que cae constantemente, lo que señala que fue sometida a una corrección de estilo, aunque han quedado algunas faltas de ortografía.

Menciona, por ejemplo, que los liberales del siglo 19 “surcían sus propios uniformes” (zurcían) y habla del “oprovio neoliberal” (oprobio). Aun así, las faltas son relativamente pocas, si se consideran las afirmaciones en redes sociales que decían que el volumen estaba plagado de errores gramaticales.

El autor reitera en esta obra los argumentos que hemos escuchado constantemente de él y que se han convertido en dogmas repetidos por sus acólitos. México es un gran país que no ha podido prosperar por la corrupción, la cual dio inicio con Hernán Cortés, pero alcanzó niveles de despojo en los años del “neoliberalismo”.

Afortunadamente, ha llegado hoy un gobernante limpio. “Siendo honestos, como lo somos”, escribe sin sonrojo, deberían abrirse expedientes contra los corruptos, pero “no habría juzgados ni cárceles suficientes para procesarlos y castigarlos”.

A ratos el libro se vuelve un informe de Gobierno con detalles sobre los precios de garantía, el Tren Maya, la cancelación del aeropuerto de Texcoco, la creación de CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, la supuesta reversión de la caída en la producción petrolera, la inversión en carreteras, la llegada de inversión extranjera, el aumento en las exportaciones, el arribo de turistas internacionales, la deuda pública, el equilibrio de las finanzas públicas, el superávit de la cuenta corriente, la baja en el costo de financiamiento de Pemex e incluso el aumento de las reservas internacionales (que eran la cifra más importante de los informes presidenciales de los 70 y 80, pero que hoy se reportan semanalmente).

Muchas de las afirmaciones reflejan buenas intenciones más que resultados, o simple ignorancia económica. El superávit de cuenta corriente que festeja, y que no dice que se registró solo en el segundo trimestre de 2019, se debe a que tuvimos menos crecimiento y no a que haya aumentado la productividad.

“La economía está creciendo poco, pero no hay recesión”, afirma, cuando la verdad es que se estancó en los primeros nueve meses de 2019. “Ahora es menos injusta la distribución del ingreso”, sostiene, pero no hay forma todavía de saber si esa distribución ha mejorado o empeorado.

La última parte del libro busca justificar la filosofía moral del régimen. Los “fundamentos de una república amorosa deben convertirse en un código del bien”, de ahí el compromiso de elaborar “una constitución moral”.

El Presidente se considera artífice de “una transformación profunda con poca confrontación y sin violencia” y añade que “los conservadores que se oponen a cualquier cambio verdadero, están como fuera de quicio” y “están moralmente derrotados”.

El volumen reitera una visión maniquea y narcisista de la historia en la que el autor representa todo lo bueno y sus predecesores y críticos todo lo malo. Es una versión simplista y moralista de la historia y de la economía.


Construcción

La construcción registró en septiembre el octavo mes consecutivo a la baja. El valor de la producción de esta industria está 10% abajo que hace un año.
22 Noviembre 2019 04:04:00
Del CEL al cel
¿Se acuerda usted de Jorge Amaya Mendívil? Fue el candidato que el Gobierno federal propuso en febrero para la Comisión Reguladora de Energía al que cuando la senadora Xóchitl Gálvez le preguntó qué era un CEL, un Certificado de Energía Limpia, respondió mostrando su teléfono celular: “Esto es un cel”. En abril fue nuevamente candidato a la CRE y una vez más fue rechazado por su falta de conocimiento técnico, incluso después de que sacó notas para consultar sus respuestas.

Quizá el Gobierno, sin embargo, vaya a convertir a los CEL en simples celulares o en un término que no designa nada. En su afán por devolverle a la Comisión Federal de Electricidad el papel de monopolio que tenía, el director general Manuel Bartlett y la secretaria de energía Rocío Nahle parecen decididos a debilitar las medidas aplicadas para promover la generación de energía limpia.

Los CEL fueron creados en 2013 para promover la inversión en energía limpia. La Secretaría de Energía, sin embargo, ha emitido disposiciones que cambian las reglas sin pasar por una consulta popular, como requería la ley, pero que además afectan de manera retroactiva a los productores privados de energía limpia.

Los CEL buscan generar incentivos para la inversión en nuevos proyectos o en modernizaciones de plantas que generan energía limpia. El propósito, señala Julio Valle, director adjunto de la Asociación Mexicana de Energía Eólica, era subir el porcentaje de energías limpias de 20% a 35% para 2024. El cambio de reglas, sin embargo, se convierte ahora en un obstáculo. La Sener tomó la decisión de reconocer estos CEL a la CFE por proyectos que no son nuevos ni producto de una modernización. Esto representa una simulación que llevará a la idea de que estamos generando más energías limpias sin realmente elevar el total.

Esta modificación retroactiva de las reglas del juego afecta a inversiones por valor de 9 mil millones de pesos. La información disponible sugiere que cuando menos seis empresas privadas de generación eólica y fotovoltaica han promovido amparos contra las nuevas reglas: la estadunidense AES Corp., la Italiana Enel SpA, la francesa Electricité de France, la británica Cubico Sustainable Investments y las mexicanas Zuma Energía y Balam Fund (Bloomberg, 20.11.19).

La CFE ha señalado que su empresa subsidiaria Generación V produce electricidad a un costo muy elevado, de mil 568 pesos por megavatio/hora (MWh), mientras que las nuevas centrales de ciclo combinado tienen costos promedio de 820 pesos. Reducir las compras de energía limpia, según este argumento, mejorará las finanzas de la CFE.

Julio Valle, sin embargo, me dice que la última subasta de energías limpias resultó en un precio de 400 pesos por MWh mientras que el costo de generación de todas las plantas de la CFE, no solo las de gas de ciclo combinado, fue de mil 600 pesos. En otras palabras, las energías limpias son hoy suficientemente baratas para ser competitivas. Además de mejorar el ambiente, ahorran recursos.

La emisión de CELs por la CFE sin cumplir con las reglas previamente establecidas devalúa estos certificados. Si seguimos por el actual camino, llegará un momento en que se volverá verdad la afirmación ignorante de Amaya: un CEL será ya solo un celular. Los perdedores seremos los mexicanos, que terminaremos pagando más por una electricidad más sucia.

Incondicionales
Ya no hay siquiera el intento de ocultar la decisión de llenar los organismos autónomos o independientes con incondicionales del régimen. Lo vimos con los nombramientos de Rosario Piedra en la CNDH y de Loretta Ortiz y Verónica de Gyves a la Judicatura Federal. Lo mismo ocurrirá hoy, seguramente, con la terna para la Suprema Corte.
21 Noviembre 2019 04:03:00
Racismo social
Los contribuyentes pagamos impuestos para recibir servicios públicos. Quizá es correcto que, por solidaridad, una parte se utilice para ayudar a los más necesitados, pero la distribución de los recursos debe decidirse por necesidad y no por raza.

La discusión no es nueva. En el siglo 19 los pensadores liberales sostenían que todos los humanos deben ser iguales ante la ley. Los conservadores consideraban, por el contrario, que las diferencias naturales justificaban tratos diferentes: los monarcas y los nobles merecían privilegios por su alcurnia, los peninsulares y criollos debían ocupar los cargos públicos, los indígenas precisaban una protección especial porque eran, supuestamente, inferiores.

El pensamiento conservador llevó a que los pueblos indígenas fueran mantenidos en comunidades étnicas regidas por usos y costumbres sin derechos cabales de propiedad. Alexander von Humboldt, el pensador alemán que visitó México a principios del siglo 19, escribió sobre estos tratos supuestamente preferenciales: “De todo abusa la malicia humana que pervierte en armas ofensivas contra esa miserable gente los mismos escudos destinados a su protección”.

Benito Juárez, un zapoteca, entendió el daño que hacían los tratos especiales y peleó abiertamente por la igualdad de todos ante la ley. Para él y los liberales, los indígenas debían dejar el aislamiento y los usos y costumbres, integrarse a la sociedad general y gozar del derecho a la propiedad privada. Por eso la ley de desamortización de bienes en manos muertas se aplicó no solo a las propiedades de la Iglesia sino también a las tierras comunales indígenas. La propiedad privada era, para Juárez, la plataforma para la prosperidad, como lo había sido en esos Estados Unidos que tanto admiraba.

En esta añeja disputa el presidente López Obrador se ha colocado del lado de los conservadores. Por eso está impulsando programas sociales que dan a los indígenas un trato distinto al de los mestizos o personas de otras etnias. Rechaza el principio liberal de que todos somos iguales ante la ley.

No tengo duda de que los indígenas se encuentran entre los grupos más marginados de nuestro país. Pero no es un problema de raza, como afirma el Presidente: “Es vergonzoso que no se acepte el trato especial a los más pobres, a los indígenas, y se piense que eso es racismo. Es sorprendente. Los indígenas viven una situación de marginación, se envejecen porque sufren mucho”.

Una política social que apoye a los más necesitados beneficiará de manera preponderante a los indígenas. Las comunidades se han venido rezagando en lo económico por muchas razones, como falta de educación, de derechos de propiedad y de inversión productiva. Es importante otorgarles apoyos. Pero el criterio de la ayuda debe ser la pobreza y no la raza. No importa lo que diga el presidente: un gobierno que trata de manera diferente a las personas según su raza es racista.

La ayuda no debe eternizarse. La solución de fondo no es repartir caridad sino construir prosperidad. Habría que aplicar en las comunidades indígenas las medidas liberales que recomendó Juárez: eliminar los tratos especiales y los usos y costumbres, integrar a los indígenas a la sociedad, ofrecer mejor educación y reconocer derechos cabales de propiedad eliminando los bienes de manos muertas. No debemos ofrecer un trato diferenciado por raza, sino aplicar el viejo principio liberal de que todos somos iguales ante la ley.

Fuerza pública
Claro que hay un uso legítimo de la fuerza pública. Ayer lo demostró la 4T al encapsular a las organizaciones que querían irrumpir en el desfile conmemorativo de la Revolución. Permitir que sigan bloqueando el Congreso es una decisión política.
20 Noviembre 2019 04:02:00
Trágica Revolución
En el censo de 1910, México registró una población de 15.2 millones de habitantes. Para 1921 el número bajó a 14.3 millones en lugar de aumentar un millón como había venido ocurriendo en las décadas anteriores. Esta reducción ha servido de sustento a la afirmación de que un millón de personas murieron en la Revolución Mexicana.

La cifra es, en realidad, falsa. Las batallas de la Revolución fueron pocas y con un número relativamente reducido de bajas. En la toma de Ciudad Juárez de mayo de 1911 fallecieron unos 2 mil 500 efectivos de ambos bandos. En las dos batallas de Celaya, los combates más sangrientos, cayeron unos 7 mil en total. La población se contrajo por las condiciones de hambre, insalubridad e inestabilidad económica generadas por la contienda.

Muchos mexicanos huyeron a Estados Unidos; cientos de miles murieron por la gripe española y otras epidemias. La historia oficial ha buscado presentar la Revolución como una gesta gloriosa, pero representó más bien un fuerte retroceso económico y social.

Pasarían muchos años para que el país se recuperara de la destrucción y la disrupción económica. ¿Y para qué? Para que un Presidente que se había reelegido varias veces, pero que ya tenía 80 años y moriría en 1915, fuera reemplazado por un partido hegemónico que se mantendría más de 70 años en el poder. La medicina resultó peor que la enfermedad.

Hoy se llevará a cabo un desfile histórico-militar, con miles de caballos, desde el Zócalo hasta el Campo Marte de la Ciudad de México. El propósito es fortalecer la imagen romántica de la Revolución. El Gobierno no quiso realizar el desfile el lunes feriado del 18 de noviembre y ha preferido hacerlo en un día de trabajo. Quiere lograr la máxima atención, pero también provocará un caos vial.

El desfile es importante para el Presidente. Los gobiernos panistas le prestaron poca atención a los festejos de una Revolución que consideraban una simple justificación del PRI para permanecer en el poder durante siete décadas. En 2006 el Gobierno de Vicente Fox cambió el feriado del 20 de noviembre al lunes inmediato anterior. Para los defensores de la historia oficial, esto minusvaloraba la lucha revolucionaria.

El presidente López Obrador, sin embargo, está empeñado en recuperar los mitos y dogmas del viejo PRI. Por eso el desfile de hoy es tan importante para él. No sé, sin embargo, si los capitalinos se están cansando de desfiles. Este año hubo cuatro para festejar el día de muertos, además del militar del 16 de septiembre. Ahora se une a la lista este desfile histórico.

Para un Presidente que dice que su política de seguridad es ofrecer abrazos en vez de balazos, y que hace frecuentes referencias a la bondad y espiritualidad de Jesús, resulta contradictoria esta celebración de la violencia. La historia oficial festeja las batallas y minimiza la muerte y la destrucción. No se preocupa por las matanzas, los abusos, las violaciones o la destrucción de propiedades. Las guerras, según esta visión, no ocasionan sufrimiento humano.

Esta visión minimiza los acuerdos pacíficos, como el abrazo de Acatempan o la decisión de Plutarco Elías Calles de impulsar una sucesión institucional tras el asesinato de Álvaro Obregón. Pero fueron estos acuerdos, y no las revoluciones, los que generaron el progreso de México. La historia oficial tiene otros datos: celebra los balazos y no los abrazos.

Libro del Presidente
Uno de los privilegios de ser Presidente es que puedes promover tus libros en las mañaneras. Esta promoción aumentará las ventas del nuevo libro de López Obrador, Economía moral. Resulta interesante, como ayer comentaba Leonardo Curzio, que haya decidido publicarlo con una editorial privada y comercial y no con el Fondo de Cultura Económica.
19 Noviembre 2019 04:03:00
Presionar por dinero
Los manifestantes se tomaron el puente. Las tiendas de campaña estuvieron vacías, pero los activistas regresarán hoy a su trabajo. Lo suyo, después de todo, es un negocio. Quieren 30 mil millones de pesos o lo más que logren tomar del erario.

Distintas organizaciones que se autodenominan campesinas han bloqueado los accesos del Palacio Legislativo en los últimos días. Han logrado que se cancelen varias sesiones legislativas, al grado que la Cámara de Diputados ya está en violación del mandato constitucional de aprobar el presupuesto de egresos el 15 de noviembre.

Los líderes del bloqueo provienen de grupos políticos muy distintos. El morenista Eraclio Rodríguez es a un mismo tiempo diputado, beneficiario de programas sociales y organizador del bloqueo. Antorcha Campesina, un grupo nominalmente priista pero que organizaba movilizaciones contra los gobiernos del PRI, participa también.

El presidente López Obrador, quien dicta la línea a los diputados de Morena y del PT, se ha negado a aceptar que se sigan entregando subsidios a grupos políticos e insiste que los programas sociales deben darse directamente a los más pobres. Yo estoy de acuerdo con él.
Supongo que hay argumentos válidos de ambas partes. Lo que no podemos permitir en un régimen democrático es que los grupos de poder bloqueen las discusiones del Congreso para presionar a los legisladores para obtener más dinero público, como si fuera un derecho adquirido.

El Estado se crea para realizar funciones que los individuos y las familias no pueden hacer por sí mismos. Idealmente debe recibir aportaciones de todos los miembros de la sociedad para realizar funciones que beneficien a todos.

Cuando un grupo toma control del Gobierno para su beneficio particular la población pierde confianza en las instituciones. Esto sucedió con los grupos que se enriquecieron al amparo de la Administración pública en el pasado. El triunfo electoral de Andrés Manuel López Obrador en 2018 fue en buena medida consecuencia del hartazgo de la población con lo que se percibía como el secuestro del Estado por parte de algunos privilegiados.

Muchos de estos grupos, sin embargo, se han mantenido activos en la Cuarta Trasformación y siguen exigiendo recursos. Lo estamos viendo en la discusión del presupuesto de 2020. El bloqueo del Palacio Legislativo es una forma de extorsión.

El presidente López Obrador no se deja presionar tan fácilmente como sus predecesores, lo cual puede ser un problema en muchos casos, pero no en este. Hemos visto, sin embargo, que cuando las presiones son muy fuertes, puede echarse para atrás. Ahí está el uso de la Guardia Nacional como policía migratoria, a pesar de la promesa de que abriría las puertas a los inmigrantes centroamericanos, debido a las exigencias del Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Recordemos también la liberación de Ovidio Guzmán tras su captura en Culiacán por las presiones del cártel de Sinaloa. Esperemos que en este caso no ceda.

Por lo pronto, una vez más se está negociando con extorsionadores. Hay quien quiere seguir usando el dinero público para beneficio privado. López Obrador, que es bastante tacaño con el dinero público, probablemente impedirá que esta práctica se extienda más. Pero las tiendas de campaña en San Lázaro nos recuerdan que en México son muchos los grupos de presión que extorsionan al Gobierno para obtener tratos preferenciales o dinero del erario.

Pruebas genéticas
¿Cómo se determinará quiénes deben recibir el trato especial que se dará a los indígenas en programas sociales? ¿Se aplicarán pruebas genéticas? ¿Realmente queremos definir el trato a los beneficiarios de los programas sociales del Gobierno por la raza y no por la necesidad?
18 Noviembre 2019 04:04:00
Protestas y muertes
Desde su exilio en México el expresidente de Bolivia Evo Morales condenó la violencia con que las nuevas autoridades de su país reprimieron las protestas de sus simpatizantes. “Asesinan a nuestros hermanos en Sacaba”, alertó.

Efectivamente, nueve simpatizantes perdieron la vida en protestas en Sacaba, cerca de Cochabamba. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos advirtió a las nuevas autoridades bolivianas que “el Estado tiene la obligación de asegurar el derecho a la vida e integridad física de quienes protestan pacíficamente”.

Evo no recordó que sus fuerzas de seguridad también reprimieron. El 13 de noviembre (Evo renunció el 10) la Fiscalía General del Estado señaló que 10 personas habían muerto, ocho por disparos de arma de fuego, en protestas desde el 20 de octubre. El número pudo haber sido más elevado de no ser porque primero la policía y después el Ejército se negaron a reprimir a los manifestantes.

Muchas de las manifestaciones antes y después de la renuncia, sin embargo, no han sido pacíficas sino violentas. Violenta ha sido también la represión. Este fin de semana el número de muertos ascendía ya a 24.

Bolivia no está sola. En Chile ha habido 22 muertes en las manifestaciones de los últimos meses. Según las autoridades chilenas, varios de los fallecidos realizaban saqueos de tiendas. En Venezuela, el Observatorio Venezolano de Conflictividad Social registró 51 muertos en manifestaciones solo en 2019; los fallecidos en 2017 fueron, según la fuente que se utilice entre 127 y 157.

En Hong Kong los manifestantes declaraban en julio que cuatro personas habían fallecido en sus movilizaciones; las autoridades lo negaron, pero el 11 de noviembre falleció un manifestante en una intervención policial mientras que en las subsecuentes protestas perdió la vida un empleado municipal. En las manifestaciones y bloqueos independentistas de Cataluña, España, de este 2019 una persona murió en las afueras del aeropuerto de El Prats, en Barcelona, pero por un paro cardiorrespiratorio y no por golpes o balas.

En el movimiento de los Chalecos Amarillos de Francia, 11 personas murieron, pero 10 lo hicieron no por acciones de la policía sino por conductores que utilizaban sus vehículos, principalmente camiones, para arremeter contra las barricadas con que los manifestantes bloqueaban las carreteras. En las protestas de 2017, en México por el aumento en la gasolina se registraron cinco muertos, de los cuales dos eran manifestantes, dos presuntos saqueadores y un policía.

La ideología genera quejas y justificaciones de conveniencias. Evo protesta por la represión actual, pero no por la que tuvo lugar cuando era Presidente. Quienes condenan las muertes en Chile justifican las de Venezuela.

En México el presidente López Obrador ha decidido no utilizar la fuerza pública en protestas. Esto ha evitado muertes, aunque ha multiplicado las pérdidas de empresas y personas en bloqueos prolongados, como los de las vías férreas de Michoacán. Cuando los manifestantes realizan destrozos, la solución de AMLO ha sido llamarlos “conservadores”, aunque sean anarquistas. Solo una protesta de alcaldes en Palacio Nacional ha sido recibida con gas lacrimógeno.

Las protestas se multiplican por el mundo. Las circunstancias son diferentes en cada caso, pero la revolución de las redes sociales ha sido un factor en todos los casos.

Rector liberado
“Nos hicieron mucho daño”, dijo el exrector de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Alejandro Vera, tras su secuestro junto con su esposa en Yautepec. “Ahora entendemos en carne propia lo que viven las familias de las víctimas”. Vera y su esposa fueron rescatados por fuerzas federales y estatales.
15 Noviembre 2019 04:07:00
Padre de la nación
“Cortés soy, el que venciera/ por tierra y por mar profundo/ con esta espada otro mundo/ si otro mundo entonces viera”.
Lope de Vega

La historia oficial lo considera un villano, quizá el mayor de todos los tiempos, como sugirió Enrique Krauze. El presidente López Obrador ha exigido por sus actos una disculpa a la corona española, cosa que no ha demandado de Washington por la intervención de 1847.

En contraste José Vasconcelos lo consideró “el creador de la nacionalidad mexicana”, Juan Miralles “el inventor de México” y Christian Duverger “un extremeño que se volvió indígena”.

“Como casi todos los mortales –argumentó José Luis Martínez–, Hernán Cortés fue un tejido contradictorio de bienes y de males, de actos justos e injustos, de grandezas y de miserias, de valentía y de crueldad, de noblezas y de crímenes”.

Octavio Paz sentenció: “Apenas Cortés deje de ser un mito ahistórico y se convierta en lo que es realmente –un personaje histórico–, los mexicanos podrán verse a sí mismos con una mirada más clara, generosa y serena”.

La descalificación de Cortés es producto de una historia oficial que reduce la nación mexicana a simple descendiente de un pueblo indígena sin aportación de nadie más. “Nos conquistaron”, dicen los defensores de esta versión, como si México proviniera nada más de los mexicas.

La verdad es mucho más compleja. Una frase más correcta sería: “Nos conquistamos”. No es solo que 93% de la población mexicana es mestiza, como lo señaló en 2009 un estudio del Instituto de Investigación en Genética Molecular del Centro Universitario de la Ciénega, sino que la guerra contra Tenochtitlan la hizo un pequeño grupo de españoles que difícilmente habría triunfado sin el decisivo apoyo de los tlaxcaltecas y otros pueblos sometidos, que sufrían sangrientas guerras periódicas en que los mexicas capturaban prisioneros para sacrificarlos.

Gonzalo Guerrero, quien naufragó en tierras mayas en 1511 y se sometió a un proceso de aculturación, al grado que con el tiempo se convirtió en cacique y enfrentó a los españoles, ha sido considerado como el padre del mestizaje en México. Cortés, sin embargo, marcó un hito con su relación amorosa con Marina (Malinali, Malintzin o Malinche) de la que nació el mestizo Martín Cortés. Por eso se le ha considerado el padre de la nación mexicana; Marina sería, por supuesto, la madre.

Cortés fue también el primer partidario de la independencia. Una vez que conquistó Tenochtitlan, quiso gobernar las tierras que ya dominaba, pero el rey Carlos de España le negó el mando.

Es verdad que lo nombró gobernador real y capital general, antes de hacerlo marqués del valle de Oaxaca, pero nunca lo hizo virrey ni le reconoció el poder que ya detentaba. Cortés consideró rebelarse y constituir un reino independiente, pero terminó por entregar el gobierno a los enviados de Carlos. Después de un tiempo zarpó a España para buscar en vano el favor real.

A pesar de la condena oficial, Cortés nunca ha dejado de fascinar. Por eso ha habido tantas obras literarias, biografías y estudios sobre su persona. Ahora, 500 años después, está llegando a las pantallas. En los próximos días las productoras Dopamine y Onza presentarán la serie Hernán en TV Azteca (empresa con la que colaboro), History y Amazon Prime, con Óscar Jaenada como Cortés.

Steven Spillberg está preparando otra, con Javier Bardem en el papel protagónico. Esperemos que estas series desmientan el trato de villano irredento que le ha dado la historia oficial y entendamos a Cortés como ese personaje histórico de luces y sombras que realmente fue.


Baja de tasa

El Banco de México redujo ayer por tercera vez en 2019 la tasa de interés de referencia para dejarla en 7.5 por ciento. Es natural, con una economía estancada, una inflación de 3% y un peso estable.
14 Noviembre 2019 04:07:00
Rosario y el florero
“La independencia siempre fue mi deseo; la dependencia siempre fue mi destino”.
Paul Verlaine

Lo primero es darle la bienvenida a Rosario Piedra Ibarra. Es cierto que ha generado muchas dudas. No es abogada ni parece tener la preparación técnica para el trabajo de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Apenas el año pasado fue candidata a diputada de Morena y no hay duda de que el presidente López Obrador impuso su designación. Por otra parte, ha descalificado como “chayoteros” a los periodistas que han sido críticos del actual Presidente. A partir de hoy, sin embargo, tendrá la oportunidad de demostrar su independencia, porque la CNDH es una institución creada para ser incómoda ante el poder.

Lo segundo es rechazar la afirmación del Presidente en el sentido de que la CNDH ha sido un florero, “nada más de adorno, para simular con la hipocresía que les caracteriza”. Esto es absolutamente falso. La Comisión ha sido una institución independiente de todos los gobiernos. Sus recomendaciones han defendido los derechos individuales y han limitado los poderes del Estado. Uno podrá aplaudir o cuestionar sus recomendaciones particulares, pero no han sido inocuas ni supeditadas a la autoridad.

La CNDH ha sido una de las grandes instituciones en la construcción de un Estado mexicano con equilibrios de poder. Piedra Ibarra deberá demostrar ahora que puede estar a la altura de sus predecesores. Tiene la capacidad de hacerlo, pero tendrá que declarar su independencia ante un Presidente al que claramente admira.

La animadversión de López Obrador hacia la CNDH ha sido evidente desde hace tiempo. Ha afirmado que “es más lo que ha ocultado, lo que ha tapado, que lo que ha hecho”. Los miembros de la Comisión, según él, “han guardado un silencio cómplice durante mucho tiempo. No es la institución, sino los que han estado ahí, que están demasiado vinculados al régimen”.

Una vez más, las afirmaciones son falsas. La CNDH se ha comportado con independencia desde su creación. Quizá ha habido mejores o peores presidentes, pero la institución ha sido sólidamente autónoma. Ahí están como prueba los cientos de recomendaciones que han incomodado a gobiernos de todos los partidos.

Preocupa el afán del Presidente de desmantelar las instituciones que han servido de contrapeso al poder en los últimos años. Lo que ha tratado de hacer con la CNDH, lo ha intentado también con el Instituto Nacional Electoral, al que ha calificado igualmente de “adorno, de florero”. Ha dicho: “Es tanta la hipocresía” del INE “que sí calienta”, ya que nunca sancionó a ningún Gobierno anterior. Nuevamente, las acciones de la institución demuestran lo contrario.

La CNDH debe evitar ser capturada por el Gobierno. Por lo pronto, es un mal precedente que la presidenta electa haya declarado que “donde hubo falta de libertad de expresión fue en los sexenios anteriores” y que haya preguntado: “¿Han asesinado periodistas [en este sexenio]?”

Quizá la nueva titular no se ha dado cuenta de que cuando menos 10 periodistas han sido asesinados en México en este 2019, lo que convierte a nuestro país en el peor lugar del mundo. La ignorancia, sin embargo, no podrá ser ya excusa en el futuro. Dadas las dudosas circunstancias en que fue electa, tendrá que demostrar más que ninguno de sus predecesores que es realmente independiente, aunque eso la lleve a un choque con el Presidente que la ha impulsado. Si no lo hace, ella será el florero que el Presidente dijo no querer.


Empleos en IMSS

En los 12 meses concluidos en octubre se crearon 371 mil 245 nuevos empleos registrados en el IMSS, un avance anual de solo 1.8 por ciento. Sin embargo, el salario promedio de cotización fue de 373.20 pesos diarios el 31 de octubre de este 2019. Esto representa un avance de 6.8% anual nominal. Es un buen resultado.
13 Noviembre 2019 04:07:00
Sí intervención
“La política exterior, como un río, no se puede elevar por encima de su cauce”.
Adlai Stevenson

Nos dicen nuestros políticos que el asilo a Evo Morales es producto de la tradición mexicana de no intervención en los asuntos de otros países. Yo tengo otros datos. Este y otros principios siempre se han aplicado de manera discrecional. Nuestra política real es la “sí intervención” cuando conviene a la ideología.

El Artículo 89 de la Constitución concede al Presidente la dirección de la política exterior, pero sobre la base de “principios normativos” que incluyen “la autodeterminación de los pueblos; la no intervención.; el respeto, la protección y la promoción de los derechos humanos”.

Es muy difícil, por supuesto, conciliar estos principios tan diversos. La autodeterminación suele contraponerse con el respeto a los derechos humanos. México ha reconocido siempre al Gobierno cubano, aun cuando muchos países de América no lo hacían, pero la Cuarta Transformación ha dejado de preocuparse por las violaciones a los derechos humanos de ese régimen. Nuestro país, en cambio, nunca reconoció la dictadura de Augusto Pinochet, lo cual puede entenderse, pero el régimen cubano es una dictadura tan férrea como esa. Y ha durado mucho más.

El asilo político, ahora otorgado a Evo, se ha concedido en México desde hace mucho tiempo, pero siempre con consideraciones políticas. Lázaro Cárdenas asiló a los refugiados de la Guerra Civil Española (cosa que siempre he agradecido), pero fue mucho más restrictivo con los judíos que huían de la Alemania nazi. Luis Echeverría acogió a los refugiados chilenos y argentinos, pero no a quienes escapaban de Cuba. Hoy los bolivianos son bienvenidos, pero no los venezolanos. El Gobierno mexicano, por otra parte, ha convertido a la Guardia Nacional en una extensión de la Border Patrol estadunidense para detener a los refugiados centroamericanos.

Bienvenido Evo. No coincido con sus ideas políticas, pero el asilo no debe condicionarse a la coincidencia. Supongo que corría riesgo en Bolivia, como muchos bolivianos corrieron riesgos y sufrieron represión durante su gobierno autocrático. Pero es difícil, si no imposible, pensar que este mismo asilo se le concedería a un gobernante que no fuera populista: México aceptaría sin chistar al venezolano Nicolás Maduro, pero no al chileno Sebastián Piñera, a quien el presidente López Obrador ni siquiera quiso recibir en una visita, mientras que sí acogió, y con honores, al dictador cubano Miguel Díaz-Canel.

México no ha sido neutral en política exterior. José López Portillo violó el principio de no intervención al apoyar el movimiento sandinista que derrocó a Anastasio Somoza en 1979. Lo mismo hizo Felipe Calderón en 2009 cuando respaldó a Manuel Zelaya después de que fue destituido por la Suprema Corte de Honduras; contó incluso con el apoyo de Marcelo Ebrard, entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México, quien terminó por casarse con Rosalinda Bueso, la entonces embajadora de Zelaya. Tampoco Andrés Manuel López Obrador ha sido respetuoso de la no intervención: respaldó a Nicolás Maduro en Venezuela frente a Juan Guaidó y se apresuró, junto con Maduro y Díaz-Canel, a felicitar a Evo tras una reelección no solo inconstitucional sino fraudulenta.

Me parece correcta la decisión de otorgar asilo a Evo, pero el mismo derecho debería extenderse a los disidentes de las dictaduras de Maduro y Díaz-Canel. Coincido también con el principio de no intervención, pero este Gobierno, como muchos anteriores, está aplicando un principio de sí intervención en una serie de casos seleccionados políticamente.


¿Rebelión o golpe?

“No tenía que llegar a esto -escribe Jim Shultz, quien vivió y trabajó en Bolivia 19 años-, pero nunca confundamos una rebelión popular para defender la democracia con un golpe del Ejército”.
12 Noviembre 2019 04:07:00
Evo y Bolivia
“Si es ilegal, legalicen ustedes. ¿Para qué han estudiado?
Evo Morales, 2008

Lo curioso es que Bolivia ha tenido un buen desempeño económico. Evo Morales asumió el poder el 22 de enero de 2006 cuando el Producto Interno Bruto de Bolivia era de 9 mil 549 millones de dólares (2005), pero en 2018 había aumentado cuatro veces hasta 40 mil 288 millones de dólares. Se calcula que el país tendrá un crecimiento de 3.9% en este 2019, el mejor de América Latina. En 2005, 59.6% de la población estaba en situación oficial de pobreza, pero para 2018 la cifra había bajado a 34.6 por ciento. La desigualdad descendió de 58.5 en el índice de Gini en 2005, a 44 en 2017. Es difícil encontrar cifras más positivas en Latinoamérica (cifras del Banco Mundial).

El gran pecado de Evo, como de muchos otros políticos latinoamericanos, ha sido tratar de permanecer en el poder de manera indefinida. La escritora Elena Poniatowska lo señaló al preguntar en Twitter: “¿Por qué los presidentes de la república quieren eternizarse en el poder? ¿Por qué insiste Evo Morales en creer que no hay nadie más que él?”.

Evo fue electo Presidente en 2005 para un periodo de cuatro años, de 2006 a 2010. En 2008 se sometió a un referéndum revocatorio que por supuesto ganó. Después cambió la Constitución para permitir una sola reelección y así contendió en 2009 para el periodo 2010 a 2014. Declaró primero que estaría dispuesto a irse a su casa en 2014, pero después argumentó que el primer período no contaba porque había sido bajo una Constitución distinta. Así, se postuló nuevamente en 2013, ahora para el periodo 2014-2020, en lo que su propia Constitución señalaba como el último mandato posible.

Pero el ánimo de poder pesa mucho en los ambiciosos. En 2016 Evo organizó un nuevo referéndum, ahora para preguntar si los bolivianos querían que se reeligiera otra vez en 2019. A pesar de que él controlaba al Tribunal Electoral, la respuesta fue No, con 51% de los votos. La opinión del pueblo sabio, sin embargo, no iba a disuadir a Evo de su intento por conservar el poder. Así que buscó postularse nuevamente y el Tribunal Constitucional, que él mismo designó, avaló en 2017 que tenía derecho a reelegirse otra vez, y las veces que quisiera, a pesar de que lo prohibía la Constitución, porque ese era un derecho humano. Por eso contendió nuevamente en 2019, sin molestarse en cambiar la Constitución que lo prohibía. Como al parecer no obtuvo la mayoría que le evitaría una segunda vuelta, cometió un fraude en la votación del 20 de octubre, el cual ha sido documentado detalladamente por un estudio de la OEA, cuya realización el propio Evo solicitó.

El Gobierno mexicano se apresuró a reconocer el supuesto triunfo de Evo, junto con Cuba y Venezuela, cosa que no hizo ningún país democrático. El canciller Marcelo Ebrard ahora ha protestado por lo que llama un golpe de Estado.

La decisión del general Williams Kaliman, comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia, de pedir la renuncia de Evo Morales, es ciertamente cuestionable, aun cuando no haya mandado tropas a tomar control del Gobierno, como es común en un golpe militar. Hasta este momento nadie se ha proclamado gobernante. No hay duda, sin embargo, que el principal pecado de Evo fue violar la ley para quedarse en la Presidencia. El afán de eternizarse en el poder ha sido la tentación mortal de todos los dictadores latinoamericanos.


¿Dictador?

Claudia Sheinbaum declaró en Twitter que Angela Merkel tiene 14 años en el poder en Alemania pero nadie dice nada; pero cuando Evo Morales, por “decisión soberana de su pueblo”, trata de reelegirse lo acusan de “dictador”. Supongo que Sheinbaum no conoce la diferencia entre un régimen parlamentario y uno presidencial, ni tampoco se ha enterado que Evo violó su propia Constitución en el afán de eternizarse en el poder.

11 Noviembre 2019 04:07:00
Tiempos oficiales
Por primera vez desde que tengo memoria el Presidente de la República no se quedó a la comida de la Semana Nacional de la Radio y Televisión que tuvo lugar el jueves 7 de noviembre. Para muchos concesionarios este fue un desaire inesperado.

López Obrador, sin embargo, sí participó en la entrega de los premios Antena, de la Cámara de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) y, sobre todo, dio un discurso en el que ofreció revisar una de las más importantes y añejas exigencias de la industria. El Mandatario dijo: “Yo desde hace tiempo traigo lo de los tiempos oficiales, lo traigo como un tema que atender”.

La propuesta la había planteado José Luis Rodríguez Aguirre, presidente de la CIRT, y el Presidente respondió: “Quiero informarles que voy a analizar lo de los tiempos oficiales, que es, como aquí se ha expresado, un impuesto a la radio, a la televisión.

Un gobierno democrático no necesita de propaganda, no necesita de muchos tiempos oficiales. Yo tengo manera de comunicarme con los ciudadanos”.

La normatividad actual obliga a las emisoras de radio y de televisión abiertas a transmitir, entre las 6 de la mañana y la medianoche, tres minutos cada hora de mensajes de propaganda oficial, entre lo que se incluyen anuncios de los partidos políticos. En los periodos electorales aumenta el porcentaje de estos espacios que se entregan a los partidos políticos.

Tres minutos cada hora son una carga enorme para las emisoras de radio y televisión. Los anuncios oficiales son molestos para el público, pero además representan un desperdicio monumental de tiempos valiosos. Como los políticos no aprecian su valor real, emiten mensajes improvisados, sin objetivos claros y sin poder de persuasión o de recordación.

Esta onerosa carga solo se impone a los concesionarios de radio y televisión abiertas. Sus competidores no la sufren. Un canal de televisión abierta tiene que emitir constantemente esta molesta propaganda, pero los que se distribuyen por cable, satélite o internet no tienen esa obligación. Las emisoras mexicanas de radio en la frontera norte, que compiten con las del sur de Estados Unidos en un mercado abierto que ningún muro puede parar, están en desventaja por tener que transmitir esta propaganda oficial.

En EU las emisoras de radio y televisión no tienen, por supuesto, esta obligación. De hecho, en los países democráticos del mundo no se fuerza a nadie a emitir anuncios del Gobierno. Una de las cosas que uno nota al salir de México y viajar en países con libertades es precisamente la ausencia de esta avalancha de propaganda oficial.

Aclaro que tengo un interés personal: buena parte de mi trabajo periodístico lo realizo en emisoras de radio y televisión abiertas. Pero estoy convencido de que esta carga es injusta y antidemocrática. Me parece muy positivo que el presidente López Obrador haya prometido revisar esta confiscación injusta de tiempos valiosos.

Es verdad que él no los necesita, porque comunica mejor a través de sus mañaneras que no son de transmisión obligatoria. Los países democráticos tampoco necesitan confiscar tiempos de radio y televisión para comunicar mensajes a sus poblaciones. Solo los gobiernos autoritarios, como el de Nicolás Maduro en Venezuela, se sirven de esta maquinaria de propaganda.

Habrá que ver la normatividad que propone el Presidente antes de juzgarla; pero la simple propuesta de reducir, o mejor cancelar, los tiempos oficiales es un triunfo contra un impuesto injusto y autoritario.


Carretadas

Es verdad que muchas empresas privadas están dispuestas a trabajar en el Tren Maya, pero como contratistas, ninguna como concesionaria. Los constructores saben que el proyecto perderá carretadas de dinero.
08 Noviembre 2019 04:01:00
Terror fiscal
La Cámara de Diputados está dando a la Unidad de Inteligencia Financiera poderes dignos de una dictadura. La institución tendrá amplias facultades para congelar cuentas bancarias y confiscar bienes a través de la extinción de dominio sin necesidad de acudir a un ministerio público o esperar el fallo de un juez. La UIF decidirá con discrecionalidad a quién despojar y a quién no. Bienvenidos nuevamente a la era del terror.

Los portavoces del Gobierno nos dicen que estos poderes, que borran la presunción de inocencia y las garantías individuales, son indispensables para combatir el crimen organizado. La diputada Dolores Padierna argumentó desde la tribuna este 6 de noviembre que una ley así habría permitido congelar los bienes del “Chapo” Guzmán cuando la revista Forbes lo colocó en la lista de los hombres más ricos del mundo. Forbes pudo identificar los activos del “Chapo”, dijo Padierna, pero México no pudo congelar sus bienes por falta de una ley como esta.

Yo tengo otros datos. Forbes simplemente “calculó” la fortuna del “Chapo” como un porcentaje de las supuestas exportaciones de cocaína de México a Estados Unidos. Nunca identificó sus activos. La nueva ley no habría ayudado en nada.

Si bien la legislación no ha sido promulgada todavía, la UIF lleva ya algún tiempo congelando cuentas. Los tribunales han cuestionado sus facultades para hacerlo en casos de personas que no han sido acusadas formalmente y mucho menos sentenciadas, pero por eso los diputados de Morena han recibido instrucciones de ampliar sus poderes.

Esta iniciativa se suma a la que convierte en miembros del crimen organizado a ciudadanos acusados de evasión fiscal. Es falso, sin embargo, que los contribuyentes, incluso los evasores, sean integrantes de bandas criminales. Se trata de personas físicas o morales que se inscriben en los padrones de contribuyentes, que sacan su firma electrónica y hacen un esfuerzo (honesto o no) por reducir su carga fiscal. No viven en el anonimato, no matan, no trafican con droga, no secuestran. Sus bienes son fáciles de identificar porque los tienen a su nombre. Por eso son víctimas perfectas para una autoridad que se convierte en depredadora.

Como la UIF no tendrá ya que acudir ante un ministerio público o un juez para congelar y confiscar cuentas o bienes, sus nuevas facultades podrán convertirse en una poderosa arma de acoso político. Ya lo hemos visto. A Rosario Robles se le congelan las cuentas (para impedirle pagar por su defensa) y un juez (por coincidencia sobrino de Padierna) le decreta prisión preventiva pese a que no lo ordena la ley. Al ministro incómodo de la Corte, Eduardo Medina Mora, lo critica el titular de la UIF, Santiago Nieto, por su rechazo al congelamiento de cuentas; se le investiga por operaciones financieras sospechosas y se le congelan las cuentas, las cuales se liberan después de que renuncia. Ahora el titular de la UIF desliza (¿qué pasó con el sigilo de la investigación?) que el exsecretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, está siendo investigado con la consecuente amenaza a sus cuentas. En cambio Manuel Bartlett, quien supuestamente está siendo investigado por la Secretaría de la Función Pública, no tiene que preocuparse (porque es amigo).

No aceptemos la mentira. Los contribuyentes registrados no son miembros del crimen organizado. Está bien que se castigue a los evasores y a los verdaderos criminales, pero no a los contribuyentes o a los opositores antes de que un juez los declare culpables de algún delito.

Muro de Berlín
Mañana se conmemoran 30 años de la “caída” del muro de Berlín. La idea de que esta apertura puso fin al comunismo, sin embargo, resultó falsa. La ideología no solo no ha desaparecido, sino que se está fortaleciendo.
07 Noviembre 2019 04:02:00
Judiciosa decisión
El Senado ha empezado el proceso para seleccionar a dos integrantes del Consejo de la Judicatura Federal (CSJ). La gran duda es si Morena, el partido del Gobierno, considerará las opiniones de los partidos de oposición o si impondrá su mayoría.

El Consejo es un órgano poco conocido por el público, pero crucial en la administración de justicia. Designa a jueces y magistrados, administra los recursos de los tribunales, y vela por la disciplina y honestidad de todo el sistema. Fue creado y estructurado con la intención de dar independencia al Poder Judicial. Por eso es importante saber si será capturado por la Cuarta Transformación, como ha ocurrido con otras instituciones que deberían ser autónomas.

La conformación del CJF es curiosa porque es producto, precisamente, de un intento de darle independencia y diversidad. Tiene siete integrantes y lo preside, ex officio, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El Pleno de la Corte nombra a tres de los consejeros de entre magistrados y jueces de distrito, que son los representantes del servicio judicial de carrera. El Senado nombra a otros dos y el Presidente de la República a uno más. Todos, menos el presidente de la Corte, tienen mandatos de cinco años.

En este momento el Senado está preparando la terna de la que saldrán sus dos consejeros. Han comparecido esta semana un centenar de aspirantes que tuvieron cinco minutos cada uno para defender sus candidaturas. La comisión dictaminadora presentará una terna la semana que viene de la que el pleno seleccionará a dos consejeros.

La decisión puede tomarse por mayoría simple, eso dice la ley, pero en el afán de construir un CJF libre de influencias políticas se ha buscado tradicionalmente una mayoría calificada que tome en cuenta los puntos de vista de la oposición. Si la mayoría de Morena, encabezada por Ricardo Monreal, fuerza una elección por mayoría simple, estará mandando un mensaje negativo. Ratificará que Morena sigue tratando de reconstruir un régimen de partido único.

El presidente López Obrador nombró a un subgobernador independiente en el Banco de México, Jonathan Heath, aunque también a otro alineado con su Gobierno, Gerardo Esquivel. A la Suprema Corte de Justicia mandó a dos ministros muy cercanos a él, Juan Luis González Alcántara Carrancá y Yasmín Esquivel Mossa. Para otros organismos autónomos, como la Comisión Reguladora de Energía o la de Hidrocarburos, ha propuesto candidatos poco calificados, aunque leales. Habrá que ver ahora lo que su partido en el Senado propone y permite en la Judicatura.

Será muy importante que el Senado escoja a tres candidatos realmente calificados, pero además independientes. Debe evitar, por otra parte, el mayoriteo. La mayoría calificada puede no ser un requisito de ley, pero resulta indispensable para mantener la legitimidad del CJF.

Durante años la izquierda exigió que los gobiernos del PRI y del PAN buscaran consensos con las oposiciones para designar ministros de la SCJN y consejeros del CJF por mayoría calificada. Era una posición correcta. Hoy la exigencia se revierte. Morena tiene la mayoría para hacer lo que quiera con las designaciones de los nuevos consejeros; pero en vez de imponer su mayoría, debería buscar consensos con la oposición. Al final, a todos nos beneficiará tener un Consejo de la Judicatura que sea no solo técnicamente capaz sino independiente de otros poderes del Estado y del partido en el poder.

CNDH
No estoy de acuerdo con AMLO. El presidente de la CNDH no tiene por qué haber sido víctima de algún abuso: su trabajo es eminentemente jurídico. AMLO quiere imponer a Rosario Piedra, la hija de Rosario Ibarra, muy cercana a él. Yo pienso que lo mejor es tener una CNDH independiente.
06 Noviembre 2019 04:02:00
Lealtades políticas
La historia de horror no solo no termina sino que cada día empeora. La matanza de tres mujeres y seis niños de la familia LeBarón de Chihuahua, que dejó también a seis niños lesionados, es un doloroso recordatorio. Lo peor es que no se ve la manera de revertir la situación. El plan de ofrecer abrazos en vez de balazos no está funcionando.

El secretario de seguridad ciudadana, Alfonso Durazo, afirmó ayer en la mañanera que veía la posibilidad de una “confusión” en este caso. Recuerdo la sorna con que los grupos de izquierda recibían en el pasado todas las versiones de actos de violencia producidos por confusiones, desde el asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en Guadalajara en 1993 hasta el secuestro y homicidio de los normalistas de Ayotzinapa en Iguala en 2014. La matanza de los LeBarón se llevó a cabo en dos ataques separados a camionetas en que viajaban miembros de la familia. No había hombres en los vehículos: solo mujeres y niños. ¿Suena a confusión?

En lo que no hay confusión es en el hecho de que México está imponiendo nuevos récords de violencia. Entre enero y septiembre de 2019 se registraron 25 mil 890 homicidios dolosos, 2.5% más que los nueve primeros meses de 2018, el año más violento desde 1990, cuando arrancaron las actuales series estadísticas.

Independientemente del aumento en el número de homicidios, en las últimas semanas se han registrado varias matanzas que subrayan la debilidad del Estado y el crecimiento del crimen y la violencia. El 14 de octubre, en Aguililla, Michoacán, 13 policías estatales fueron asesinados y nueve quedaron lesionados tras el ataque de un grupo al parecer perteneciente al cártel Jalisco Nueva Generación. El 16 de octubre, en Tepochica, Iguala, Guerrero, 14 civiles y un soldado perecieron en un aparente enfrentamiento. El 17 de octubre, en Culiacán, Sinaloa, un fallido operativo para la captura de Ovidio Guzmán dejó un saldo de 8 muertos, según la Secretaría de la Defensa, o 13, según la Fiscalía de Sinaloa. Ahora tenemos esta matanza de mujeres y niños de la familia LeBarón.

Las voces de izquierda que cuestionaban la violencia en los gobiernos de Calderón y Peña Nieto han callado. El Presidente hoy proviene de sus filas y dice que todo va muy bien. “Ya tenemos resultados –dijo ayer– ya pudimos detener la escalada de violencia”. La sociedad, sin embargo, tiene otros datos.

El secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, dijo ayer en el Senado que la estrategia de represión no funcionó. Tiene razón. El problema es que repartir abrazos tampoco. El Presidente dice que no cambiará su estrategia. Es positivo que tengamos un presidente de voluntad firme, pero ¿cuál es la estrategia? ¿La creación de una policía militar, llamada Guardia Nacional, y la entrega de subsidios a ninis y otros grupos de la sociedad? La Guardia Nacional, sin embargo, no hace más que mantener la estrategia de represión que nos dicen ya fracasó, mientras que los subsidios sociales no tienen nada que ver con la violencia porque es falso que los sicarios surjan de los sectores más pobres de la sociedad.

El Presidente se equivoca cuando dice que el modelo neoliberal causó la violencia. En 2007 México tuvo el nivel más bajo de homicidios en décadas recientes: 8 mil 867, equivalentes a 8 por cada 100 mil habitantes. En 2018 tuvimos 35 mil 964 homicidios, 29 por cada 100 mil. En 2019, el primer año de la cuarta transformación, vamos en camino de romper estos récords. La violencia no tiene lealtades políticas.

Monstruos
El presidente Trump ofreció ayuda a México para combatir a los “monstruos” del crimen organizado. Estados Unidos, dijo, está listo para hacer el trabajo “rápida y eficientemente”. No, gracias, respondió AMLO.
05 Noviembre 2019 04:02:00
Vamos muy bien
El presidente López Obrador no tiene dudas: “Vamos muy bien”, afirma en cada oportunidad. Los datos, sin embargo, dicen otra cosa. Quizá no estamos en recesión, pero la economía no está creciendo.

El producto interno bruto (PIB) tuvo un descenso de 0.4% anual en el tercer trimestre de 2019. Los nueve primeros meses de este año muestran un estancamiento (0.0%) en comparación anual.

Hay muchos cuestionamientos sobre la forma como se mide el PIB, tanto en México como en el resto del mundo. Si yo corto el césped de mi casa, mi actividad no aumenta el producto; pero si lo corta mi vecino, y le pago, sí hay un alza a pesar de que el resultado es el mismo. Aun así, el PIB sigue siendo la mejor medición disponible de la actividad económica y es un error no hacerle caso.

Cuando empezaron a bajar los indicadores de crecimiento el Presidente afirmó que él tenía otros datos, diferentes a los del Inegi y Hacienda. Durante meses mantuvo que la economía registraría un avance de 2% en 2019. Al ver que esto era imposible, comenzó a decir que el crecimiento no era importante, sino el desarrollo, y que gracias a sus programas sociales México está teniendo por primera vez en mucho tiempo un verdadero desarrollo. El problema es que el crecimiento es una condición necesaria para el desarrollo.

Muchos indicadores señalan que la economía mexicana se ha estancado o ha empezado a contraerse. Ayer el Inegi publicó la cifra de venta de autos nuevos en octubre, 107 mil 94 unidades, una caída de 8.9% sobre el mismo mes de 2018 y la cifra más baja para un mes de octubre desde 2014. El indicador coincidente del ciclo económico mostró un pequeño descenso de 0.05 puntos en agosto, pero el problema es que ha tenido caídas todos los meses desde septiembre de 2018.

La inversión fija bruta se desplomó 9.1% anual en julio. El valor generado por la construcción cayó 10.2% anual en agosto mientras que el personal ocupado descendió 4.2 por ciento. El consumo privado no ha dejado de crecer, quizá por los programas sociales del Gobierno, pero lo hizo solo 1% anual en julio, lo cual es ya cercano al estancamiento.

No hay razón para pensar que la economía va muy bien. Es verdad que no estamos tan mal como en 1995, el primer año de Zedillo, o como en 2009, a la mitad del sexenio de Calderón, cuando la recesión internacional y la epidemia de influenza AH1N1 provocaron un desplome; pero por lo pronto el primer año de Gobierno de López Obrador parece destinado a concluir con un estancamiento o con una ligera caída.

No tendría que ser así. México tiene un gran potencial económico, pero no puede haber crecimiento sin mayor inversión, especialmente en campos multiplicadores de actividad como la construcción. El Presidente ha apostado a buscar acuerdos con los grandes empresarios, los cuales no son suficientes para generar una expansión. Los medianos y pequeños empresarios representan la mayor parte de la inversión y del empleo, pero muchos están asustados o no tienen confianza en el futuro de la economía nacional.

Los problemas no son hasta ahora irremontables. El Presidente puede reducir las cargas burocráticas y quizá los impuestos, como lo ha hecho en la frontera norte con buenos resultados. Habrá quien diga que esta es una receta liberal, pero es mejor ser liberales que dejar caer al país caiga en recesión.

Los bots
Dice la Secretaría de Seguridad Ciudadana que Aurelio Nuño, Juan Carlos Romero Hicks y Luis Felipe Calderón Zavala, joven hijo del expresidente Calderón, están promoviendo ataques de trolls y bots contra el Gobierno. La cuenta @tumbaburross sería la base de estos ataques, cosa que niega el administrador de la cuenta.
04 Noviembre 2019 04:03:00
AMLO y los medios
No es la primera vez que un gobernante utiliza primero a los medios para llegar al poder y después se incomoda ante su trabajo. En ningún caso, sin embargo, el cambio ha sido tan dramático.

Andrés Manuel López Obrador siempre se quejó de los medios, pero en realidad estos le dieron una plataforma envidiable para construir su movimiento. Si bien afirmaba que había un cerco informativo en su contra, la verdad es que, con excepción de unas cuantos medios y periodistas abiertamente opuestos a él, tuvo durante años más puertas abiertas que cualquier aspirante a la Presidencia.

Sus presentaciones públicas eran más difundidas, mientras que los conductores pedíamos constantemente entrevistas que él solo aceptaba a cuentagotas. López Obrador supo durante años administrar muy bien su presencia en medios.

El que no prodigara sus entrevistas, por ejemplo, era frustrante para los periodistas, pero generó un enorme apetito por ellas. Las entrevistas que sí daba, en consecuencia, obtenían altos ratings y marcaban agenda porque eran citadas sistemáticamente por otros medios.

Desde la Presidencia, en cambio, Andrés Manuel ha ofrecido prolongadísimas conferencias de prensa y ha mantenido una actitud de rechazo a muchos medios, incluso a aquellos que abiertamente apoyaron su candidatura.

Reforma, al que ha calificado de “fifí, conservador y neoliberal”, así como de tener oficinas de palacio de mal gusto, ha sido el más atacado. Pero de Proceso, un semanario de izquierda, ha dicho que “no se portó bien con nosotros”. Este pasado 31 de octubre el Presidente cuestionó también a La Jornada y a TV Azteca y tuvo un momento de confrontación con algunos de los reporteros en su mañanera.

Un molesto Presidente les recordó a los periodistas la frase de Gustavo A. Madero: “Le muerden la mano a quien les quitó el bozal”, pero no es cierto que López Obrador haya eliminado una censura que se sufría con anterioridad. El proceso para construir la libertad de prensa ha sido lento y doloroso, pero hace ya años que el país la goza de manera amplia.

El problema es que el Presidente tiene una visión de la historia falsa y llena de lugares comunes. El mismo 31 de octubre dijo que Francisco Zarco es autor “del mejor artículo que se escribió al día siguiente de la muerte de Juárez”, pese a que Zarco murió en 1869 y Juárez en 1872.

Hay que reconocerle al Presidente que no ha ejercido actos de censura. Sus cuestionamientos a los medios los hace abierta y personalmente. Su coordinador de comunicación, Jesús Ramírez Cuevas, no llama a las redacciones para dictar línea o quejarse de reporteros o columnistas.

La publicidad gubernamental, por otra parte, parece estarse colocando de manera más justa que nunca. Incluso los medios críticos de los que se queja el Mandatario llevan publicidad gubernamental que antes se les negaba.

Las quejas constantes del Presidente hacia ciertos medios y periodistas, sin embargo, generan preocupación. Los periodistas mexicanos han sufrido siempre agresiones, y no necesariamente de funcionarios sino de quienes quieren quedar bien con estos. Un Mandatario que cuestiona constantemente a los medios y periodistas incómodos puede estar preparando el terreno para agresiones. Hay ciertamente una turba con ánimo de linchamiento que se manifiesta en redes sociales.

Las palabras pueden ser armas peligrosas. López Obrador no las está esgrimiendo con el cuidado que debería tener un Primer Mandatario.

‘Pervivirá’
La misma secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, que afirmó que la Ley Bonilla era “una reforma inconstitucional”, ahora le dice sonriente a Jaime Bonilla que “la norma va a pervivir”. ¿No que era un Gobierno de gente con principios?
01 Noviembre 2019 04:07:00
Los muertos
“Las pruebas de la muerte son estadísticas, y nadie hay que no corra el albur de ser el primer inmortal”.
Jorge Luis Borges

Desde hace un buen rato he tenido la impresión que nos estamos muriendo más que antes. Pensé que era una simple percepción, producto de que me estoy haciendo inevitablemente más viejo cada año, pero resulta que las estadísticas me dan la razón. Todos los años mueren más mexicanos.

En 2009, según el Inegi, se registraron 564 mil 673 defunciones en nuestro país. El número se ha elevado de manera gradual hasta alcanzar 722 mil 611 en 2018. ¿Será porque ha aumentado la población? No, esa no es la razón. El número de muertes por cada 10 mil habitantes pasó de 50 en 2009 a 58 en 2018.

La desigualdad prevalece en la muerte tanto como en la vida. Para empezar, los hombres nos morimos más que las mujeres. Quizá no estamos todavía en peligro de extinción, pero es claro que somos más frágiles. De los muertos de 2018, 56.4% fueron hombres y solo 43.5% mujeres.

También hay una desigualdad regional. En la Ciudad de México hay 85 muertes por cada 10 mil personas y en Chihuahua 66, frente al promedio nacional de 58, mientras que en Quintana Roo son 43, en el Estado de México 45 y en Baja California Sur 46.

La desigualdad no para ahí. También los viejos nos morimos más. El 65% de los fallecidos en 2018 tenían 65 años o más. Es una inaceptable discriminación por edad por la que estoy pensando promover una denuncia ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Aunque quizá también debería considerar un cambio de residencia, por ejemplo a Quintana Roo, ya que es claro que la Ciudad de México es bastante más letal que otras entidades, o un cambio de sexo, para tener la mayor resistencia de las mujeres a la muerte.

Jaime Sabines se lamentaba: “¡Qué costumbre tan salvaje esta de enterrar a los muertos!, ¡de matarlos, de aniquilarlos, de borrarlos de la tierra! Es tratarlos alevosamente, es negarles la posibilidad de revivir”. Yo iría más lejos y me quejaría de la molesta costumbre de morirse. ¿De verdad será tan indispensable? Yo entiendo que a veces se siente uno cansado y puede uno caer en la tentación de descansar más que una sola noche. Pero llegar al extremo de morirse resulta a todas luces un exceso.

La muerte nos priva del placer de disfrutar de la compañía de otros. Es cierto que algunos velorios pueden convertirse en buenas fiestas, pero en general son bastante aburridos y, por supuesto, muy lúgubres. Los muertos son, de hecho, unos maleducados; les habla uno y no responden. Son unos estirados.

Las cosas eran distintas en otros tiempos. Los muertos de la antigua Grecia, por ejemplo, departían amablemente y tomaban café y galletitas con Hades y Perséfone. Los mexicas eran recibidos por Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl, pero además tenían un desfile constante de inquietantes doncellas gracias a los sacrificios.

Dante Alighieri entendió bien que puede haber muerte en vida: “No he muerto y, aun así, perdí el aliento de la vida”, pero eso no impidió que hiciera una visita turística al infierno, el purgatorio y el paraíso que describió con buena pluma en su Divina Comedia.

En estos días, cuando festejos propios e importados nos llevan a reflexionar sobre la muerte, deberíamos repensar las ventajas y desventajas de morirse. Pero hagámoslo sin olvidar las palabras de Mario Benedetti: “Después de todo, la muerte solo es un síntoma de la vida”.


Autocensura

Dice el presidente López Obrador que los medios “deben autolimitarse”, ya que “enseñaron el cobre” en la cobertura de la batalla de Culiacán del 17 de octubre. Es curioso, Morena y sus predecesores en la izquierda usaron las crecientes libertades de los medios para criticar a los gobiernos del PRI y del PAN. Hoy que están en el poder quieren la autocensura.
31 Octubre 2019 04:07:00
Tropiezo táctico
“La victoria tiene mil padres. La derrota es huérfana”.
John F. Kennedy

El secretario de seguridad, Alfonso Durazo, no presentó ayer en la mañanera el detalle de lo ocurrido en Culiacán el 17 de octubre. Se entiende. No solo no estuvo a cargo de la operación, sino que tampoco se le informó. Por eso declaró en la primera conferencia de prensa del Gabinete de Seguridad de ese día que la detención de Ovidio Guzmán había tenido lugar en un patrullaje de rutina. Esa “versión equivocada” procedía de la información que tenía en ese momento, a pesar de que el operativo se había empezado a preparar con varios días de antelación.

No creo que se les haya olvidado informarle. La Secretaría de la Defensa decidió no hacer partícipe al secretario del operativo, incluso cuando este ya había fracasado. Por eso fue ayer el titular de la defensa, Luis Cresencio Sandoval, quien presentó el detalle. El general secretario fue convincente cuando explicó las razones que llevaron a liberar a Ovidio Guzmán. No sé si el contingente que lo capturó habría logrado defenderse ante una fuerza superior del cártel de Sinaloa, pero no hay duda de que muchos más civiles y militares retenidos por sicarios habrían sido asesinados.

Puedo coincidir con el secretario Durazo cuando afirma que “un tropiezo táctico no invalida la estrategia de seguridad en su totalidad”. El problema es que no puedo percibir cuál es la estrategia. ¿Qué significa ofrecer “abrazos y no balazos” al crimen organizado? ¿Ya no habrá esfuerzos por capturar capos aunque haya órdenes de extradición en su contra?

También estoy de acuerdo, como lo he estado desde que sonaron las primeras trompetas bélicas, con que no hay posibilidad de victoria. “A pesar de los cientos de miles de vidas perdidas [.] en la guerra contra las drogas, los anteriores gobiernos no lograron resolver el problema”, declaró Durazo. Las prohibiciones, es cierto, rara vez funcionan. Pero no hay ninguna indicación de que la estrategia haya cambiado. La guerra sigue vigente. Ni los programas de empleo para los “ninis” ni los subsidios para adultos mayores son una solución. Simplemente no hay relación entre crimen y pobreza.

Si la nueva estrategia es dar abrazos a los criminales, ¿para qué queremos una Guardia Nacional que, según Durazo, tendrá 92 mil elementos a fin de este 2019? Si ya no hay una guerra contra el narco, ¿por qué siguen estando prohibidos el comercio y la posesión de drogas en nuestro país? Si es una fantasía pensar que podemos ganar la guerra, ¿por qué no derogamos ya las leyes que nos obligan a pelearla?

Nos han dicho mil veces que este Gobierno es diferente, pero las declaraciones siguen siendo las mismas de siempre. “Ninguna organización delictiva, por más pertrechada que esté, es más poderosa que el Estado mexicano, en términos bélicos –dijo ayer Durazo–. En Culiacán habría sido fácil recurrir a un combate de exterminio sin cuartel, ni respeto a garantías individuales, al final de cuentas habríamos ganado”.

Yo no sé si habríamos ganado: es muy fácil hacer declaraciones en modo condicional, como es fácil vanagloriarse de la fuerza de un Estado que va de fracaso en fracaso. Las palabras de Durazo, sin embargo, me recordaron las de Juan Camilo Mouriño del 4 de febrero de 2008: “En esta lucha no existe para nosotros la derrota. Ningún grupo criminal es capaz de resistir la fuerza del Estado”. El cártel de Sinaloa tiene otros datos.


Fueron los medios

No puede evitarlo el Presidente: una vez más responsabilizó a los medios de un fracaso de su Gobierno. “Se nos lanzaron con todo”, dijo. “Fueron capaces hasta de dar a conocer una fotografía falsa”. Y supongo que sí, que la foto era falsa. Pero si el propio Secretario de seguridad no sabía lo que estaba ocurriendo el 17 de octubre, ¿por qué no podían los medios equivocarse también?


30 Octubre 2019 04:07:00
Protestas desiguales
“Es curioso cómo los activistas sociales suelen protestar contra las únicas cosas que tienen una oportunidad creíble de lograr sus propósitos”.
Craig Bruce

Se ha dicho tanto y tantas veces que empieza a convertirse en dogma: las protestas en Chile son producto de un sistema falsamente exitoso que en realidad aumentó la desigualdad. Sin embargo, yo tengo otros datos.

Chile ha sido el país latinoamericano que más ha crecido en las últimas décadas, pero también el que más ha reducido la pobreza. Según la Cepal, la pobreza extrema en Chile cayó de 5.6% en 2002 a 1.8% en 2016 y la pobreza general de 40.1 a 13.7 por ciento. Chile es hoy el país más próspero de Latinoamérica y también el de menor pobreza. En Venezuela, en contraste, la pobreza extrema ha subido de 7.2 a 12 por ciento (larepublica.co).

La respuesta siempre es que el problema no es la pobreza sino el aumento en la desigualdad, pero tampoco en esto los datos son correctos. Es verdad que Chile registra una desigualdad relativamente alta, de 46.6 en el índice de Gini (1 es desigualdad absoluta y 0 igualdad total) mientras que Dinamarca tiene 28.2.

Sin embargo, Chile es menos desigual que Sudáfrica con 63, Brasil con 53.3, Colombia con 49.7 y Costa Rica o México con 48.3. Lo significativo, sin embargo, es que la desigualdad en Chile se ha reducido de 57.2 en 1990 a 46.6 (Banco Mundial). Según el Atlas de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2018 Chile fue el sexto país del mundo con mayor aumento en el ingreso del 40% más pobre de la población en 2009-2014. En Latinoamérica solo lo rebasó Paraguay.

Hemos visto una creciente oleada de protestas en el mundo en los últimos años. En México tuvimos disturbios por el gasolinazo de enero de 2017, en Venezuela protestas con un saldo muy elevado de muertos, en Francia los chalecos amarillos. En las últimas semanas hemos visto protestas en Chile, Hong Kong, Líbano, Ecuador, Bolivia y Honduras, entre otros países.

En cada país las protestas han tenido un origen distinto. En Venezuela el problema ha sido el fracaso económico del régimen, pero también la falta de democracia. En Francia, uno de los países con mayor carga fiscal y mayor igualdad social de Europa, las manifestaciones surgieron de un impuesto a las gasolinas para financiar energías limpias.

En Hong Kong la falta de democracia ha sido el problema, mientras que en Bolivia el detonador fue un aparente fraude electoral. En Ecuador, como en el México de 2017, las protestas surgieron de un alza en los combustibles.

El detonador en Chile fue un alza en el precio del metro de Santiago de 3.75%, el cual no fue decidido por el Gobierno sino por una entidad autónoma que vela por la integridad de este sistema de transporte. Fueron protestas violentas, con saqueos e incendios de comercios, enfrentadas también con violencia por la policía. Los pliegos petitorios se han expandido desde entonces y han tomado un tinte más político. Pero no hay razón para suponer que el problema de fondo es el modelo económico o la desigualdad.

Quizá uno de los factores en común de todas estas protestas es la creciente presencia de las redes sociales. Estas tienden a polarizar a las sociedades y permiten una mejor coordinación de grupos políticos con una ideología en común. Otro factor es la llamada “revolución de las expectativas”. David Konzevik ha señalado que “Los pobres de hoy son ricos en información y millonarios en expectativas”. No les interesa lo mucho que ha avanzado la sociedad, exigen vivir ya en la tierra prometida, en una utopía.

Energía limpia

Una vez más el Gobierno quiere cambiar las normas después de empezado el juego. La modificación de las reglas para otorgar certificados de energía limpia pone en peligro 9 mil millones de dólares en inversión, según el CCE.
29 Octubre 2019 04:07:00
Fórmula 1
“Quiero dar unas gracias masivas a la multitud que vino ayer en México. ¡Nunca he visto nada así!”
Lewis Hamilton

Como ya es costumbre, la Fórmula 1 en México fue un éxito. Se registró un nuevo récord de asistencia, con 345 mil 694 espectadores en los tres días, 25 al 27 de octubre.

A pesar de la resistencia de algunos críticos, que cuestionaban la competencia como elitista y afirmaban que no tenía por qué realizarse en un país pobre como México, hubo una nutrida participación de integrantes de la cuarta transformación. No solo asistió el secretario de Turismo, Miguel Torruco, quien tenía que hacerlo porque representaba al Gobierno federal, sino también otros funcionarios. Acudieron también algunos analistas que fueron antes muy críticos de la carrera “fifí”.

La verdad es que la Fórmula 1 representa una promoción muy importante para el país y para el propio Gobierno. “Es una oportunidad que se ha construido para que el mundo pueda apreciar la cultura, el civismo y calidad de México”, dice Alejandro Soberón, presidente de CIE, la organizadora. El Gran Premio ofreció este domingo una imagen de un país en paz, divertido y con capacidad de organización, que contrasta con la violencia en las calles que proyectaron los hechos de Culiacán del pasado 17 de octubre.

Según la propia Fórmula 1, más de 90 millones de personas vieron por televisión en el mundo el Gran Premio de México de 2018, no muy lejos de los 110 millones del Premio de Mónaco, que usualmente obtiene la mayor audiencia. A esto hay que añadir los segmentos informativos que multiplican el mensaje en noticiarios de todo el mundo. Al Gran Premio acudieron 350 periodistas internacionales. Por eso el impacto es tan grande.

El presidente López Obrador, al contrario de algunos de sus simpatizantes más ideológicos, nunca se opuso a la realización del Gran Premio en México. Lo que rechazó, y no sin razón, era el uso de dinero público, aunque los recursos no provenían de la recaudación general sino del Consejo de Promoción Turística, que obtenía dinero de un impuesto especial al turismo cuyo propósito era precisamente promover al país en el extranjero y que ha sido eliminado ahora para dedicar los recursos al Tren Maya.

Este Gran Premio de 2019 se realizó todavía con recursos comprometidos por el anterior Consejo de Promoción Turística. Sin embargo, Claudia Sheinbaum, la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, entendió que valía la pena preservar la carrera porque representa una derrama económica muy importante, calculada en unos 14 mil millones de pesos y 8 mil empleos. Los organizadores lograron que la organización internacional de la Fórmula 1 ofreciera una rebaja en sus cobros y Sheinbaum logró conjuntar a un grupo de unos 100 empresarios para crear un fideicomiso privado que apoyará la competencia en los próximos años.

Si bien no sabemos quiénes son estos empresarios, se logró el objetivo de mantener el Gran Premio en México, con todos sus beneficios, sin usar dinero público. No es fácil. Virtualmente todas las carreras –menos Mónaco y Silverstone en Inglaterra– reciben subsidios gubernamentales. También muchas de las escuderías.

El fideicomiso que impulsó Sheinbaum permitirá que el Gran Premio se quede en México cuando menos los próximos tres años. Al final todos nos beneficiaremos, incluso quienes cuestionaban esta fiesta deportiva como un lujo. La Fórmula 1 ofrece una publicidad muy positiva para México con un alcance que ningún otro medio puede dar.


Pérdidas de Pemex

Bastante irritante es que Pemex, una petrolera, pierda dinero; pero que en los nueve primeros meses de 2019 haya elevado estas pérdidas 663%, para llegar a 176 mil 367 pesos, es lamentable. La idea de tener una petrolera es ganar dinero, no perderlo. Espero que no nos digan ahora que ganar dinero es una idea neoliberal.
28 Octubre 2019 04:02:00
Incendios y Conafor
La temporada de incendios forestales en Baja California es distinta que en el resto del país. Si bien en este momento la tierra está húmeda en el centro y sur de México, por unas lluvias de verano y otoño que llegaron tardías pero arribaron, Baja California, con su régimen mediterráneo, concentra sus lluvias en invierno y primavera. En el otoño son comunes los llamados vientos de Santa Ana, que traen aire caliente del desierto. A ellos se le atribuyen los incendios que se han registrado desde el jueves en la noche.

Los incendios de este fin de semana han sido los más intensos, extensos y letales de los que tengan memoria los bajacalifornianos. David León Romero, el coordinador nacional de protección civil, ha señalado que por lo menos tres personas han muerto y cuatro resultaron lesionadas. Se han reportado más de 300 viviendas dañadas. Unas cinco mil hectáreas han sido afectadas por el fuego.

También en la primavera de 2019 sufrimos una devastadora temporada de incendios forestales en el centro y el sur del país. Quizá el número no fue mayor que en años anteriores. Del 1 de enero al 16 de mayo se registraron 5 mil 106, menos que los 5 mil 336 del mismo período de 2018 (Proceso, 19.5.19), pero el daño fue más extenso, en parte porque no había suficiente gente y recursos para combatirlos. Los recortes a los presupuestos de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y a los programas de empleo temporal en este 2019 fueron la razón.

En una conferencia de prensa el 16 de mayo de 2019, la entonces titular de la Secretaría del Medio Ambiente, Josefa González Blanco, reconoció que los recortes presupuestales eran cuando menos uno de los factores en la extensión y devastación de los incendios. “Es multifactorial, no es nada más el recorte de Conafor, también es la ubicación, el calor, las altas temperaturas también inciden en cómo contenemos los incendios”.

Los incendios de Baja California de estos últimos días han sido numerosos y han afectado distintos puntos del estado. Los ha habido en Tijuana y Rosarito; también en Baja Mar y La Misión, así como en el valle de Guadalupe, del extenso municipio de Ensenada. La Semar aplicó el Plan Marina en fase de auxilio y cientos de sus elementos participaron en las acciones contra el fuego.

El presupuesto de la Conafor en 2019 es de 2 mil 765 millones de pesos, 30.7% menos que el de 2018, que fue de 3 mil 991 millones, que ya había sido castigado por el gobierno de Enrique Peña Nieto. Una de las víctimas de estos recortes ha sido el programa de empleo temporal, que permite contratar a trabajadores del campo para participar en la lucha contra los incendios.

El presidente López Obrador ha hecho recortes profundos a muchos programas de gasto gubernamental bajo la consigna de que el gasto excesivo es una forma de corrupción. En múltiple ocasiones, sin embargo, los presupuestos se han recortado sin entender realmente cuáles eran sus propósitos y sin prever las consecuencias. Este es el caso de los recortes a la Conafor. Los incendios forestales son una plaga de enorme costo económico, ambiental y humano, y es importante tener programas gubernamentales eficaces para prevenirlos y para combatirlos.

Uno puede aplaudir la decisión del presidente de reducir el gasto, pero solo después de un estudio serio para conocer las consecuencias. De otra manera, la población se quedará sin los servicios para los cuales está pagando impuestos.

AMLO y Jesús
Tuvo que venir un gobernante de izquierda para reincorporar el discurso religioso a la política. Este 26 de octubre el presidente López Obrador dijo que su programa de Gobierno es “humano” y “cristiano”, y añadió que Jesucristo fue “sacrificado” y “espiado por defender a los pobres”.
25 Octubre 2019 04:01:00
Sin crecimiento
El presidente López Obrador ha dejado ya de afirmar que tiene otros datos y que la economía crecerá 2% este año. Su argumento ahora es que el crecimiento no es relevante, que lo que realmente importa es el desarrollo. También ha señalado que el país no se encuentra en recesión, lo cual hasta ahora es cierto, pero empiezan a registrarse cifras que sugieren que puede estar entrando a una fase de contracción.

El índice global de actividad económica, un adelanto del Producto Interno Bruto trimestral, tuvo un descenso de 0.4% entre agosto de 2018 y el mismo mes de 2019. Según este índice, la economía ha estado estancada, o con ligeros descensos, desde septiembre de 2018. El sector secundario, o sea, la industria, ha tenido el peor desempeño, con una baja anual de 1 por ciento.

La construcción, una de las actividades industriales más importantes, se está desplomando. El valor de la producción de las empresas constructoras cayó 10.2% anual en agosto. Las empresas han tratado de aguantar lo más posible y solo han recortado 4.2% de su personal (Inegi); pero, si no hay un repunte, los despidos se volverán generalizados. Con el efecto multiplicador de la construcción, podría haber un impacto negativo importante en la economía nacional.

El Presidente dice que vamos muy bien porque sus políticas sociales están repartiendo riqueza y por lo tanto la gente está más feliz. Ha usado para demostrarlo la encuesta de bienestar autorreportado del Inegi que, efectivamente, muestra una mejoría en el actual Gobierno. López Obrador es un magnífico comunicador, que ha logrado generar un ánimo de optimismo después de años de pesimismo. Quizá su constante insistencia de que “Vamos bien” está permeando entre la población.

Pero el optimismo es siempre frágil y depende mucho del desempeño de la economía. El Gobierno, es cierto, ha repartido dinero en grandes cantidades a adultos mayores y a quienes se han inscrito en el programa Jóvenes Construyendo el Futuro. Quienquiera que reciba dinero del Gobierno se sentirá satisfecho y optimista, pero el problema es que las dádivas no generan ni crecimiento ni desarrollo. Si el desempleo aumenta, y los ingresos de las familias bajan, el resultado final será una gran decepción.

El Presidente ha tomado la decisión de prestar menos atención al crecimiento económico y concentrarse en repartir riqueza. Puede haber razones para esta decisión. López Obrador ha expresado su convicción de que enseñar a pescar en lugar de regalar pescado es una idea neoliberal. Los pobres son como animalitos, dijo en marzo: “Ni modo que se le diga a una mascota: ‘A ver, vete a buscar tu alimento’. Se les tiene que dar alimento, pero en la concepción neoliberal, todo eso es populismo, paternalismo”.

El problema es que los pobres no son animalitos, ni una economía puede prosperar solo repartiendo recursos. Alguien tiene que generar la riqueza. Para eso se necesita inversión, actividad económica productiva y crecimiento.

Por lo pronto empiezan a apreciarse ya los resultados de una política económica que busca repartir antes que producir. La economía está estancada y una actividad tan importante como la construcción está cayendo de manera alarmante. Por eso es urgente que el Presidente entienda que para repartir primero hay que producir.

Bloqueo
Desde el lunes 21 de octubre están bloqueadas nuevamente las vías de ferrocarril que salen de Lázaro Cárdenas, Michoacán. Ahora lo han hecho unos 80 normalistas de la Escuela Normal de Tiripetío que piden plazas magisteriales. Las pérdidas son de unos 50 millones de pesos diarios. El bloqueo es un delito federal, pero el Gobierno ha decidido no intervenir.
24 Octubre 2019 04:02:00
Prisión preventiva
Lo primero que hay que entender es que la prisión preventiva es un castigo que se impone antes de un juicio. En México, los medios y las autoridades han creado una cultura autoritaria que ha acostumbrado a la gente a pensar que una persona que enfrenta un juicio en libertad está gozando de impunidad.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los defensores de los derechos humanos tienen otra opinión. “El abuso de la prisión preventiva –señala un documento de la ONU sobre México– es contrario a la esencia misma del estado democrático de derecho, ya que por un lado es abiertamente violatoria del derecho internacional de los derechos humanos y por otro es un factor determinante de la calidad de administración de la justicia”.

En los países en que se respeta la presunción de inocencia, la prisión preventiva es excepcional; se aplica solamente a algunos acusados considerados muy peligrosos o que presentan alto riesgo de escapar. Michael Jackson, a quien se acusaba de pederastia, enfrentó su juicio de 2005 en California en libertad, sin que nadie se asombrara.

En México habíamos avanzado bastante. La reforma de 2008, que estableció el sistema penal acusatorio oral, fortaleció la débil presunción de inocencia que ya existía en la Constitución. El Artículo 20 constitucional estableció con claridad que una persona imputada tiene derecho “a que se presuma su inocencia mientras no se declare su responsabilidad mediante sentencia emitida por el juez de la causa”.

Desde entonces, sin embargo, hemos retrocedido. En 2011 se modificó el Artículo 19 constitucional para establecer prisión preventiva oficiosa, esto es, obligatoria, para los acusados de formar parte del crimen organizado, homicidio doloso, violación, secuestro, trata de personas, delitos violentos y delitos graves contra la seguridad de la nación, el libre desarrollo de la personalidad y de la salud.

En 2019, ya en la cuarta transformación, se ha modificado el artículo para incorporar más causas, como robo de casa habitación, uso de programas sociales con fines electorales, corrupción en las modalidades de enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de funciones, robo al transporte de carga, robo de hidrocarburos, desaparición forzada y desaparición por particulares.

Además, los legisladores han aprobado ya leyes que definen a un contribuyente al que la autoridad considere omiso por un monto de más de 7.8 millones de pesos como miembro del crimen organizado, por lo que también sufrirá prisión preventiva oficiosa.

Antes de que alguien diga que todos estos son delitos muy graves, y que por lo tanto merecen sanciones severas, cabe recordar que la prisión preventiva se aplica antes del inicio de un juicio. Castiga antes de que haya una declaración de culpabilidad. Además, algunos de los delitos para los que se establece esta sanción sin juicio, como los de corrupción, pueden manipularse para venganzas políticas.

Con esta legislación se ha revertido la presunción de inocencia. México ya no está en el grupo de países democráticos respetuosos de los derechos individuales. Vuelve a formar parte de las naciones autoritarias en las que se impone la presunción de culpabilidad ante una mera acusación. La prisión preventiva es una manera de violar sistemáticamente los derechos humanos.

Juez molesto
Aun en los casos en que la ley no lo ordena, los jueces pueden aplicar este castigo sin juicio para realizar venganzas personales. Esto es lo que ha hecho, a todas luces, un muy molesto juez Felipe Delgadillo Padierna al ratificar la prisión preventiva a Rosario Robles, a pesar de que un magistrado de distrito determinó previamente que no estaba justificada en este caso.
23 Octubre 2019 04:00:00
Frozen
Los gobiernos mexicanos siempre culpan de la violencia en nuestro país a las armas que llegan de Estados Unidos. Lo han hecho todas las administraciones anteriores, principalmente la de Felipe Calderón. Por eso no sorprende que el canciller Marcelo Ebrard se haya reunido con el embajador estadunidense Christopher Landau para pedirle que detenga el flujo de armas en un plan al que se le está llamando Frozen.

Ya sabemos lo que va a suceder, porque ha pasado antes. El Gobierno norteamericano establecerá retenes en los accesos a México, lo cual hará más difícil el ingreso a nuestro país y generará un desplome del turismo y de los cruces fronterizos. La violencia, sin embargo, no se detendrá.

Lo que el Gobierno mexicano no quiere entender es que las armas estadunidenses no tienen la culpa de la violencia en México. Nuestro país tiene leyes severísimas que restringen la compra y posesión de armas, pero en 2018 registró 29 homicidios dolosos por cada 100 mil habitantes (Inegi), mientras que Estados Unidos, el país con mayor libertad en materia de armas, tuvo solo 5 homicidios por cada 100 mil personas en 2017 (Banco Mundial).
Solo 12.9 mexicanos de cada 100 tienen armas, una fracción de los 120.5 de Estados Unidos. Los países de Europa tienen también tasas muy superiores a México: Finlandia 32.4, Islandia 31.7, Austria 30.0, Noruega 28.8 y Suiza 27.6 por cada 100 personas (Small Arms Survey, 2017). Todos, sin embargo, registran tasas de homicidios de 1 por cada 100 mil habitantes o menos, 30 veces menores a México.

Parece lógico el argumento de que un país con más armas debe tener más violencia, pero las estadísticas revelan que no hay relación entre unas y la otra. La correlación real es con la impunidad. En México, por otra parte, los gobiernos siempre quieren responsabilizar a Estados Unidos de los males que sufre nuestro país. Es más fácil que aceptar su propia ineptitud.

John R. Lott Jr., señalaba en el Wall Street Journal del 22 de octubre que México tuvo hasta 1971 libertad de comercio y posesión de armas, pero Luis Echeverría estableció en 1972 controles muy estrictos. Hoy en día hay solo una tienda legal de armas en el país, de la Sedena en la Ciudad de México, y las restricciones para la compra son enormes. Un arma adquirida legalmente en México no puede ser vendida a otro particular. “Solo 1% de los mexicanos tiene licencia de posesión de un arma”, dice Lott, pero la tasa de homicidios dolosos, en lugar de bajar, es hoy el doble que en 1972.

El Gobierno no puede tener otros datos. México, donde es casi imposible poseer un arma legal, registra una tasa de homicidios dolosos casi seis veces superior a la de Estados Unidos, donde las armas se compran y se venden libremente. Las armas estadunidenses no son la razón de la violencia en México.

El Gobierno de México ha decidido tomar el camino fácil que siguieron algunos de sus más odiados predecesores, como Calderón, para sostener que México es violento no por la impunidad sino porque se importan armas norteamericanas. Sin embargo, en México hay un índice de posesión legal de armas 10 veces menor al de Estados Unidos, con una tasa de homicidios dolosos seis veces superior. El plan Frozen congelará los cruces fronterizos y costará miles de millones de dólares a los mexicanos, pero no acabará con la violencia porque no toca a la impunidad.

Desmantelamiento
Permitir el desmantelamiento del Poder Judicial es una violación de la Constitución, es un acto de corrupción, dijo Dante Delgado en el Foro del Senado sobre la reforma del Poder Judicial, Subordinar la Justicia es Pervertirla. Es un llamado de un político que sufrió en carne propia una persecución política.
22 Octubre 2019 04:00:00
Humano o débil
Puede entenderse que un Gobierno débil –y México siempre ha sufrido gobiernos débiles– tome decisiones pragmáticas que no son las óptimas. Evitar una matanza es una buena razón para hacerlo, aunque esto signifique liberar a un peligroso criminal. Lo que no tiene mucho sentido es enorgullecerse de esta debilidad y afirmar que la decisión ha sido muy humana.

“Acabamos de tomar una decisión muy difícil, pero muy humana, en el conflicto de Culiacán, Sinaloa –declaró el presidente Andrés Manuel López Obrador el 20 de octubre–. No nos importa que los conservadores, autoritarios, quieran que se gobierne de otra manera”.

Sin embargo, quienes tomaron la decisión de liberar a Ovidio Guzmán, el hijo de “El Chapo”, cometieron un delito. El Artículo 150 del Código Penal Federal establece una sanción de “seis meses a nueve años de prisión al que favoreciere la evasión de algún detenido, procesado o condenado. Si el detenido o procesado estuviese inculpado por delito o delitos contra la salud, a la persona que favoreciere su evasión se le impondrán de siete a 15 años de prisión. Si quien propicie la evasión fuese servidor público, se le incrementará la pena en una tercera parte. Además será destituido de su empleo y se le inhabilitará para obtener otro durante un período de ocho a 12 años”.

El único funcionario que ha sido destituido y que está siendo investigado por los hechos de Culiacán, no obstante, es Eduardo Bailleres Mendoza, quien fue despedido de su cargo como director del penal de Aguaruto de Culiacán por la fuga de 55 reos el 17 de octubre. Parece injusto.

Las decisiones pragmáticas que no se ajustan a la ley suelen tener costos elevados. La liberación de Ovidio, por ejemplo, manda un mensaje no solo al cártel de Sinaloa sino a otros grupos criminales que la mejor forma de liberar a sus jefes cuando son detenidos es pegar de balazos y quemar vehículos para bloquear avenidas y carreteras . Ningún capo importante podrá ya ser detenido en México.

Preocupa también el mensaje de que la ley solo se aplica en ciertos casos y a determinadas personas. Muchísima gente está detenida en nuestro país por acusaciones diversas, incluso antes de ser juzgada. El Congreso ha aprobado además modificaciones legales que convierten por decreto en miembros del crimen organizado a contribuyentes acusados de evasión fiscal por más de 7.8 millones de pesos. A estos se les despojará de sus garantías individuales y de la presunción de inocencia: se les congelarán las cuentas bancarias, se les decretará prisión preventiva oficiosa y se les confiscarán sus bienes antes de empezar el juicio. En México a los verdaderos criminales se les libera, pero a los contribuyentes se les castiga severamente ante una simple acusación.

Un gobernante siempre tendrá que tomar decisiones difíciles. Había argumentos a favor y en contra de la liberación de Ovidio tras su detención. Entiendo que cuando un gobernante depende de un Estado débil debe hacer concesiones a la realidad si quiere evitar pérdidas de vidas. Pero esta no es una decisión humanista ni puede ser la base de una estrategia que nos permita esperar que pronto se resolverá el reto que representa el crimen organizado. Es, en todo caso, una decisión pragmática forzada por la debilidad de las instituciones, pero que lleva a una situación problemática en la que el Gobierno tendrá que decidir constantemente a quiénes aplicará la ley y a quiénes dejará vivir en la impunidad. No hay panorama que genere mayor incertidumbre, sobre todo a quienes quieren vivir en un real estado de derecho.

Justicia parcial
Ovidio Guzmán fue liberado por las amenazas del cártel de Sinaloa. Rosario Robles sigue en la cárcel a pesar de que no se ha iniciado el juicio en su contra. No parece que se esté sirviendo la causa de la justicia.
21 Octubre 2019 04:07:00
Batalla de Culiacán
“Sin importar la belleza de la estrategia, ocasionalmente hay que ver los resultados”.
Winston Churchill

Las respuestas del Gobierno a la derrota en la batalla de Culiacán han sido fáciles: los responsables son los gobiernos anteriores y la prensa crítica. Los mexicanos de buena voluntad deben unir esfuerzos y alabar la nueva estrategia del presidente López Obrador.

“No somos como el comandante Borolas”, dijo el secretario de seguridad pública, Alfonso Durazo, al periodista José Cárdenas. “¿De qué periódico es usted?”, reconvino molesto el Presidente al reportero Jorge Ricardo cuando este le preguntó si reconocía que la estrategia ha fracasado: “Vamos muy bien en la estrategia porque

se están atendiendo las causas que originaron la violencia, pero está muy difícil que el Reforma acepte, reconozca que vamos bien, porque el Reforma es un periódico de la oposición, un periódico conservador”.

Mario Delgado, coordinador de los diputados de Morena, declaró en Twitter: “Respaldamos a nuestro Presidente. y a su Gabinete de Seguridad en la lucha por la pacificación del país”. La presidenta de Morena, Yeidckol Polevnsky, dijo que “una extrema derecha que no se atrevió a hablar en el momento en que su Presidente inició la guerra contra el narco. No tienen derecho a opinar, no pueden criticar”. El senador morenista Félix Salgado Macedonio tuiteó: “Eres un héroe mi querido AMLO. Es mejor barrer la basura de los medios que te linchan, que barrer la sangre de familias completas”.

La verdad es que la batalla de Culiacán, así como las matanzas de Aguililla y Tepochica y el persistente crecimiento de los homicidios dolosos, demuestran que la estrategia de repartir abrazos y no balazos no está funcionando, si es que realmente existe.

Quizá la decisión de liberar a Ovidio Guzmán, el hijo del “Chapo”, haya sido i-

nevitable el 17 de octubre. El propio secretario de la defensa, Luis Cresencio Sandoval, afirmó que “se actuó de manera precipitada, con deficiente preparación y falta de previsión sobre las consecuencias”. Cientos de pistoleros rodearon la casa en que Ovidio estaba asegurado, tomaron con violencia las calles de Culiacán y al parecer aseguraron como rehenes a militares y a sus familiares.

Si los guardias hubieran tratado de salir a tiros con Ovidio, seguramente se habría registrado un baño de sangre. Esto subraya la debilidad del Estado mexicano ante la fuerza del verdadero crimen organizado (que no son los contribuyentes).

Fuera de la retórica, la estrategia del presidente López Obrador frente al crimen organizado no parece muy distinta a la de Calderón y Peña Nieto. Una vez que se descarta la primera mentira, que la detención de Ovidio fue producto de una patrulla rutinaria, resulta que la Guardia Nacional mandó a 30 efectivos sin orden de cateo para detener al narcotraficante y extraditarlo a EU. No supongo que el propósito haya sido darle abrazos. Después de la batalla, la Sedena ha enviado a Culiacán a 230 nuevos efectivos del Ejército (ya no de la Guardia Nacional) sin que su objetivo parezca ser tampoco repartir abrazos.

Es verdad que Calderón empezó la guerra contra el narco en Michoacán en 2006 (a petición del entonces Gobernador y hoy jefe de asesores de la Presidencia Lázaro Cárdenas Batel); pero, a pesar de las críticas, la estrategia de fondo sigue siendo la misma. Suspender un operativo porque el crimen tiene mejor organización y mayor poder de fuego no significa que haya una nueva estrategia. La guerra no ha terminado.


Incomunicado

El Presidente no tomó las decisiones durante la batalla de Culiacán porque aparentemente estaba fuera de contacto. Lo hizo el Gabinete de Seguridad. Quizá lo haya hecho bien, pero no deja de preocupar que tengamos a un Presidente incomunicado en una crisis.


18 Octubre 2019 04:00:00
Aristocracia sindical
La fortuna personal de Carlos Romero Deschamps es muy conocida. Se le atribuye la propiedad de un yate y también de dos apartamentos de lujo en Miami, Estados Unidos, por los que se reportó que pagó 7.5 millones de dólares. Su hija presumía en Facebook sus viajes a Europa acompañada de sus perros en aviones privados. El propio exlíder ha sido fotografiado con un reloj Audemars Piguet que podría tener un costo de hasta 200 mil dólares. No es ciertamente el perfil de un líder obrero honesto y austero.

En el desplegado que dio a conocer tras su renuncia, Romero Deschamps afirmó que trabaja en Pemex desde 1959, cuando tenía 14 años, y que lo hizo como “peón, ayudante, obrero, chofer, albañil y múltiples actividades más”, antes de alcanzar “la máxima representación de nuestra Organización con el respaldo de todas las secciones que la integran”. Justificó su renuncia por un recrudecimiento de “la antigua posición de vernos como contrarios y no como complemento en la tarea de respaldar a Pemex en su compromiso histórico de ser garantía del desarrollo nacional”.

Queda claro que el presidente Andrés Manuel López Obrador no es afín a Romero Deschamps, quien ha sido miembro del PRI desde que era muy joven. El Mandatario afirma que no se le han congelado las cuentas bancarias, pero sí ha reconocido que se han iniciado investigaciones en su contra por enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.

La salida de Romero Deschamps no significa que su grupo ha perdido el control del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, el STPRM. Por lo pronto ha dejado como encargado a Manuel Limón, un colaborador cercano desde hace años.

Desde los inicios del sindicalismo en México, los líderes han podido seleccionar los métodos de renovación de cargos de mando para favorecerse a sí mismos. Esto se ha traducido en la permanencia de dirigentes durante décadas, como ha sido el caso de Romero Deschamps, pero también de muchos otros, como Francisco Hernández Juárez, quien asumió la secretaría general del Sindicato de Telefonistas en 1976 tras una campaña en contra de la reelección, solo para quedarse en el cargo desde entonces.

Las reglas del juego, sin embargo, han cambiado de manera radical en este 2019. El presidente López Obrador impulsó una reforma a la legislación laboral que obliga a los sindicatos a tener elecciones internas con sufragio secreto. Los líderes tendrán que contar con un respaldo real de los trabajadores. Supongo que los líderes recurrirán a las viejas prácticas electorales, como la presión a los trabajadores, la compra de votos o el acarreo, pero por lo menos ya no tendrán asegurada la reelección. La nueva legislación también permitirá el surgimiento de múltiples sindicatos en una empresa, por lo que probablemente veremos la fragmentación de las organizaciones sindicales monopólicas como el STPRM.

La renuncia de Romero Deschamps marca el fin de una época. El verdadero cambio, sin embargo, viene ahora como consecuencia de la reforma laboral que estableció reglas que deberían ayudar a construir una real democracia sindical. Es una de las reformas más positivas del actual Gobierno, hay que reconocerlo. Quizá con el tiempo hará que desaparezcan en México esas aristocracias sindicales que tanto daño han hecho.

Censura
México está a punto de unirse al pequeño grupo de países, como China y Corea del Norte, que censuran el internet. En la miscelánea fiscal de 2020 se está proponiendo bloquear las plataformas o aplicaciones que no se registren en México para el pago de impuestos. Millones de pequeños y medianos servicios internacionales que no tienen forma de tener una presencia fiscal en México serían censurados.
17 Octubre 2019 04:00:00
Exprimir al cautivo
MG es arquitecto y desde hace mucho tiempo se dedica a supervisar obras de construcción. Tiene 75 años, una edad en la que en muchos países estaría retirado disfrutando de una pensión. Sin embargo, siempre ha trabajado por su cuenta, como persona física con actividad empresarial, por lo que no cuenta con una pensión. Además de su trabajo, que implica visitar obras, recibe terapias físicas por un accidente que tuvo hace años. Tiene una oficina registrada como sede fiscal, pero la usa poco, porque tiene que realizar visitas de obras o tomar terapias. Trabaja también con frecuencia desde su propia casa.

Recientemente llegó a su oficina, que comparte con la empresa de un hermano, un inspector del SAT. Había personal en la oficina, pero como él no estaba físicamente presente se le boletinó como “no localizado”. No dejaron, dice, “ninguna notificación. No quisieron ver ningún papel, por ejemplo, los pagos del IMSS, las declaraciones fiscales, etc. Solo querían verme a mí y no les importaba otra cosa. Según ellos, fueron dos veces, yo solo me enteré de una. Solicité una cita para aclarar la situación, pero las citas solo las dan para cambio de domicilio”. Como se le boletinó como no localizado, muchas empresas no pueden ya contratarlo.

No es este el único caso en que el Sistema de Administración Tributaria boletina como no localizados a personas o empresas porque no se encuentra al responsable en una visita. El SAT establece un proceso de verificación de domicilio fiscal a través de una página de internet disponible para personas físicas o morales, pero nunca se dice exactamente cuándo acudirá el inspector. El problema es que en estos tiempos una persona física o una pequeña empresa pueden tener actividades y ser cumplidos con sus obligaciones fiscales sin tener necesariamente a una persona presente físicamente todo el tiempo en el domicilio fiscal.

Los sistemas de control del SAT han mejorado enormemente. El sistema sabe cuándo un contribuyente registrado hace un pago o deduce una factura. La declaración anual se hace ya virtualmente sola. Las retenciones de los bancos aparecen de manera automática. Las computadoras del SAT nos tienen fiscalizados a todos los contribuyentes formales.

El SAT sigue enfrentando problemas para cobrar a todos los que deberían pagar. Por eso ha buscado endurecer las leyes contra el uso de facturas falsas. Margarita Ríos Farjat, la jefa del SAT, ha denunciado que de 2014 a la fecha se han detectado 8 mil 204 empresas con operaciones simuladas que ascienden a 1.6 billones de pesos. Esto significaría que la evasión por este concepto podría elevarse a 354 mil millones de pesos.

El problema es que los esfuerzos por aumentar la recaudación siempre recaen sobre los contribuyentes ya registrados, los cautivos. No hay el mismo afán por combatir la economía informal, que parece estar creciendo de forma acelerada. A los contribuyentes cautivos se les obliga a realizar trámites sin fin, como obligarlos a esperar visitas domiciliarias que llegan de sorpresa, sin pensar que en la economía moderna no se trabaja necesariamente dentro de una oficina.

Es loable que el SAT esté fortaleciendo sus esfuerzos por aumentar la recaudación, pero no tiene sentido exprimir más a los cautivos y mucho menos obligarlos a dejar de trabajar para esperar la visita de un inspector.

Coparmex
El Presidente dijo ayer que la Coparmex está apoyando la falsificación de facturas y la evasión fiscal. Pero no es cierto. La Coparmex pide que quienes sean acusados de un delito fiscal tengan posibilidad de defenderse legalmente y no sean encarcelados y despojados de sus bienes antes de ser juzgados.
16 Octubre 2019 04:00:00
Fuchi, guácala
Trece policías estatales fueron asesinados y nueve heridos en una emboscada en Aguililla, Michoacán, este 14 de octubre. El cártel Jalisco Nueva Generación dejó cartulinas en las que se atribuía la responsabilidad. El ataque, al parecer, buscaba mandar un mensaje a la Policía estatal por supuestamente apoyar a grupos criminales rivales, como Los Templarios. La información disponible sugiere que los sicarios no sufrieron bajas.

El Gobierno de Michoacán ha señalado que el contingente de policías trasladaría a una madre y a su hija a una diligencia ordenada por un juez. Pero si consideramos que 13 policías murieron, nueve fueron heridos y 20 quedaron lesionados, resulta que el grupo de policías para realizar esta diligencia era de 42. El secretario de seguridad de Michoacán, Israel Patrón Reyes, afirma que el alto número se debía a la peligrosidad de la zona.

El presidente López Obrador declaró en septiembre, en Soto la Marina, Tamaulipas, que ante la violencia no impondrá “el modelo del garrotazo que dejó al país convertido en un cementerio”. El Mandatario federal dijo entonces que la violencia “ha ido bajando, se ha ido serenando la situación, ha bajado la violencia”. Lo que hay que hacer con los delincuentes para que bajen la violencia es decirles: “Fuchi, guácala”.

La verdad es que la violencia no ha disminuido. Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), en el período de enero-agosto de 2019 se registraron 19 mil 648 homicidios dolosos, un aumento de 2.4% sobre los 19 mil 191 del mismo período del año anterior. En Michoacán el número subió 14.7% de 845 a 969 entre enero-agosto de 2018 y el mismo periodo de 2019.

No tenemos, sin embargo, certeza sobre la información que se está proporcionando al presidente López Obrador y a la opinión pública. Alejandro Hope dio a conocer en Twitter el informe de víctimas de homicidio que se le entregó al presidente López Obrador ayer. En Michoacán, para el 14 de octubre, se registraban solo tres víctimas; en otras palabras, no aparecían los 13 policías muertos en Aguililla.

Los homicidios dolosos tuvieron una baja importante en el sexenio de Vicente Fox, pero a partir del Gobierno de Felipe Calderón empezaron a registrar un aumento importante. Hubo una baja al comienzo del Gobierno de Enrique Peña Nieto, aunque después la tendencia reanudó su crecimiento y alcanzó niveles sin precedentes para las últimas décadas. Quizá el ritmo de alza ha bajado en los primeros meses de Gobierno de López Obrador, pero la cifra no ha dejado de crecer.

No hay ninguna indicación de que decirles “Fuchi, guácala” a los sicarios esté reduciendo los actos de violencia como el de Aguililla. No vemos tampoco un punto de inflexión en la violencia, como ha sugerido el secretario de seguridad pública, Alfonso Durazo.
El presidente López Obrador dijo ayer que “Vamos a continuar con nuestra estrategia”.

Expresó, como lo ha hecho en el pasado, que tiene confianza en que las cosas mejorarán: “Vamos a seguir atendiendo las causas que originan esta descomposición social”. Está bien tener esperanza, pero hasta ahora no hay indicios de que la estrategia esté funcionando.

La emboscada de Aguililla sugiere que el cártel Jalisco Nueva Generación está en una lógica de guerra contra otros grupos de Michoacán y que considera a la Policía estatal como parte del enemigo. Ante esta situación, de nada servirá que las víctimas les digan a los criminales: “Fuchi, guácala”.

Chicanadas
La participación en la consulta que respaldó la ampliación del mandato de Jaime Bonilla en Baja California de dos a cinco años fue de 1.9% del padrón. La del aeropuerto de octubre de 2018 fue de 1.2 por ciento.
15 Octubre 2019 04:07:00
Fabricar criminales
“El poder de cobrar impuestos es el poder de destruir”.
John Marshall

Se está creando una ley que convierte en miembros del crimen organizado a quienes no lo son. Esta extraña legislación ya fue aprobada por el Senado, pero será considerada y probablemente votada hoy por la Cámara de Diputados. El resultado será dejar sin garantías individuales a personas acusadas de defraudación fiscal.

El paquete modifica la Ley Federal contra la Delincuencia Organizada, la Ley de Seguridad Nacional, el Código Nacional de Procedimientos Penales, el Código Fiscal de la Federación y el Código Penal Federal. Los cambios a la ley se hicieron originalmente para combatir las facturas falsas, pero el proyecto se cambió en el Senado para castigar cualquier defraudación fiscal por más de 7.8 millones de pesos.

Los empresarios se quejaron de que se estaba configurando una nueva forma de terrorismo fiscal. Las nuevas medidas, afirmaron, dejarían sin posibilidad de defensa a los acusados, quienes antes de ser juzgados podrían sufrir el congelamiento de sus cuentas bancarias, prisión preventiva oficiosa y la confiscación de sus bienes por la vía de la extinción de dominio.

Distintos funcionarios del Gobierno han señalado que los contribuyentes honestos no tienen por qué preocuparse, pero los empresarios han pedido que se aclare que esas leyes solo deberían aplicarse a quienes expidan o utilicen facturas falsas y no a quienes cometan errores o tengan interpretaciones diferentes de la ley a la autoridad.

Ángeles Jasso, la administradora general jurídica del Sistema de Administración Tributaria (SAT), me ha dicho que la ley está hecha para considerar como miembros del crimen organizado solo a quienes comentan el ilícito “de manera permanente y reiterada, no por error o por volumen”. La medida, señala, “no va dirigida a los pequeños empresarios. Tuvieron que haber tenido ventas por 21 millones. La idea es ir sobre los grandes, mafias o redes, en delitos como el lavado. El ministerio público tiene que comprobar que existió esta conducta dolosa. Tiene que comprobar que la conducta es reiterada. Los medios de defensa siguen estando vigentes. Los medios de apelación siguen estando vigentes. La prisión preventiva oficiosa debe ser dictada por el juez de control”.

Nadie puede cuestionar el intento del Gobierno por tratar de mejorar la recaudación. Quienes pagamos impuestos estamos particularmente interesados en lograrlo, pero es importante hacerlo sin violar las garantías individuales. Y la nueva ley lo hace.

La nueva legislación parte de una mentira: que los contribuyentes que cometan alguna falta son miembros del crimen organizado, cuando no lo son. Pueden ser responsables de evasión, pero eso no los hace
narcotraficantes.

La prisión preventiva oficiosa debe ser una excepción y no una regla, como lo han señalado las organizaciones de derechos humanos y la ONU. Esta práctica viola la presunción de inocencia porque castiga al acusado, privándolo de la libertad, antes de que sea juzgado o declarado culpable. Por eso solo debe aplicarse a criminales violentos.

La mayoría de los acusados por delitos fiscales no son violentos, sino que tienen criterios distintos de interpretación de una legislación extraordinariamente compleja. Aplicarles prisión preventiva no ayuda a lograr justicia. Tampoco es justo congelarles las cuentas bancarias o confiscar sus bienes antes de juzgarlos. Son contribuyentes registrados ante el SAT, y no miembros del crimen organizado, aun cuando por ley se les quiera convertir en tales.


Subsidio regresivo

El Gobierno de Ecuador se echó para atrás ante las manifestaciones de grupos indígenas y de izquierda contra un aumento en la gasolina. Lo curioso es que el subsidio al combustible es absolutamente regresivo: ayuda mucho más a los ricos que a los pobres.


14 Octubre 2019 04:02:00
Consulta de pena
Ayer, 13 de octubre, se llevó a cabo una “consulta popular” para determinar si el mandato del próximo gobernador de Baja California, el morenista Jaime Bonilla, que debe empezar el 1 de noviembre, debe durar dos años, como estaba establecido en la ley al llevarse a cabo la votación del 1 de junio, o cinco años.

La consulta sE hizo abiertamente para respaldar los cinco años que desea el gobernador electo. La pregunta en la boleta era si el ciudadano estaba a favor del “Proyecto 5”, “Mantener la reforma aprobada para que se mantenga un proyecto de 5 años de Gobierno”, o del “Proyecto 2”, “Llevar a cabo una contrarreforma para limitar el período de gobierno a 2 años”. El ejercicio se hizo por convocatoria de un Congreso dominado por Morena, cuyos miembros definieron el contenido de la boleta, financiaron el proceso, contaron los votos y fueron los jueces para garantizar su limpieza.

Tanto el Tribunal de Justicia Electoral de Baja California como el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación se declararon incompetentes para revisar la legalidad de la consulta porque “escapa de la materia electoral”. El proceso electoral, señalaron, concluyó “con la declaración de gobernador electo” y una constancia de gobierno de dos años.

El Congreso de Baja California enmendó en julio la ley para ampliar el mandato del gobernador electo, pero la ley no ha sido publicada, por lo que no ha sido posible llevarla a una controversia constitucional. El presidente del Congreso estatal dice que la ley “está perdida”, pero en realidad se espera que la promulgue poco antes de la toma de protesta con la idea de que así no habrá tiempo de cuestionar su constitucionalidad.

El rechazo a la Ley Bonilla ha sido generalizado. Cuauhtémoc Cárdenas afirmó que “el Congreso de Baja California ha decidido vulnerar el orden republicano y democrático.
Ofende la inteligencia, cae en la ilegalidad y pierde total legitimidad al prolongar de 2 a 5 años el mandato del gobernador electo”. La secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, exministra de la Suprema Corte, afirmó que en su opinión se trata de “una reforma inconstitucional”. El propio presidente López Obrador ha declarado que no está de acuerdo con la ley. Este 11 de octubre declaró: “Es algo, incluso, que me produce pena. Me da pena, porque no deben estarse discutiendo estos asuntos. Hay que respetar lo que establecen la Constitución, las leyes y lo que resuelvan las autoridades”.

El Tribunal Electoral decretó que no se podía cambiar el mandato de dos a cinco años de manera extemporánea. La consulta popular ni siquiera existe en términos legales. Si se promulga la enmienda horas antes de la toma de protesta, lo más seguro es que se presente una controversia constitucional a la Suprema Corte, pero el argumento de los morenistas será que Jaime Bonilla ya rindió protesta y por lo tanto no se puede revocar el mandato.

Este sábado 12 de octubre, por extraña coincidencia, el presidente estuvo en Baja California. La visita se limitó oficialmente a San Quintín, pero supongo que habrá habido ocasión para algún intercambio de opiniones al más alto nivel. Ojalá que el Presidente haya mandado el mensaje de que no avalará un Gobierno inconstitucional.

Mientras tanto, Jaime Bonilla, un Gobernador electo por un margen incuestionable, ha desperdiciado la mayor parte de sus esfuerzos en ampliar el mandato, en lugar de prepararse para gobernar.

Aguayo y Moreira
Una sala civil condenó al académico y periodista Sergio Aguayo a pagar 10 millones de pesos al expresidente del PRI Humberto Moreira por “daño moral”. El fallo es un golpe a la libertad de expresión. Es importante mantener la libertad de llamar corrupto al corrupto. Aguayo dice que promoverá un amparo.
11 Octubre 2019 04:07:00
Ministro incómodo
“Nosotros hemos sido respetuosos y no nos involucramos en estos asuntos judiciales”.
Andrés Manuel López Obrador

El 12 de marzo de 2015 escribí en este espacio que el nombramiento de Eduardo Medina Mora como ministro de la Suprema Corte había sido un “acto de arrogancia” del Gobierno de Enrique Peña Nieto: “La imposición era innecesaria. Al final, será una victoria muy costosa”.

“Pierde el Presidente -sostuve-, que lejos de mostrarse como un Mandatario que gobierna para todos se presenta como un político que busca repartir puestos de servicio público como botín. Pierde la Corte, que deja de ser vista como una institución imparcial de impartición de justicia para convertirse nuevamente en apéndice del poder presidencial. Pierde Medina Mora, que ha sido objeto de ataques politizados que poco o nada tienen que ver con su verdadero desempeño en el servicio público y que a partir de ahora será cuestionado en cada fallo como ministro. Pierde también el pueblo mexicano, porque el nombramiento significa que se seguirán multiplicando las manifestaciones de protesta, y por la incertidumbre de que estamos regresando a los tiempos de un viejo PRI que dominaba todos los aspectos de la vida pública”.

Lamento haber tenido razón. La renuncia de Medina Mora ha sido tan cuestionable como su designación. No solo se convirtió en el primer ministro en renunciar desde la reconstitución de la Corte en 1994, sino que lo hizo en abierta contravención al Artículo 98 de la Constitución, que establece que la renuncia de un ministro solo podrá darse por “causas graves”. La carta que dirigió al Presidente no solo no señalaba las causas, sino que ni siquiera estaba fechada.

El Presidente dice que no intervino. “Yo no di instrucciones de que se le acosara para que renunciara”, declaró el 7 de octubre, pero al parecer la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) sí lo hizo.

El periodista Salvador García Soto reveló en junio que el ministro había recibido transferencias por 2.3 millones de libras esterlinas y había realizado depósitos por 2.1 millones de dólares entre 2016 y 2018. Medina Mora lo negó, pero la UIF empezó o ya estaba haciendo investigaciones.

Santiago Nieto, el titular de la UIF, no ocultó nunca su molestia con las decisiones del ministro: “No me gusta su jurisprudencia que cercenó una buena parte de las atribuciones de la Unidad de Inteligencia Financiera y mucho menos el porqué de esa jurisprudencia que tenía que ver con proteger a grupos o personas relacionadas con el gobierno anterior -declaró-. No comparto el criterio de Medina Mora mediante el cual señaló que era inconstitucional el bloqueo de cuentas cuando provenía de una investigación nacional y que era constitucional cuando venía de una petición extranjera”.

Ayer el periodista Mario Maldonado dio a conocer que la UIF, horas antes de la renuncia, el 3 de octubre, giró un requerimiento a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para bloquear 11 cuentas de Medina Mora y otras personas y empresas relacionadas con él. Pero, ¡milagro!, una vez que el ministro renunció, la UIF pidió a la CNVB que desbloqueara las cuentas. Esta petición se giró el 5 de octubre, un sábado.

Si el ministro cometió algún ilícito debe ser investigado y sancionado. Sus decisiones como ministro, sin embargo, no pueden justificar el hostigamiento. El congelamiento de cuentas antes de la renuncia y el descongelamiento después son muy mala señal. Sugieren que la UIF fue el instrumento para presionar a un ministro incómodo.

Suspendido

El magistrado Jorge Camero, que votó contra el aeropuerto de Santa Lucía, ha sido suspendido por el Consejo de la Judicatura. Dice el ministro presidente Arturo Zaldívar que tenía “inconsistencias graves en su situación financiera”. Esperemos que no esté siendo castigado por votar contra los deseos del Presidente.



10 Octubre 2019 04:01:00
Veda de 10 años
Es una medida incluida en la nueva Ley Federal de Austeridad, pero no tiene nada que ver con la austeridad. Prohíbe que los altos mandos en las instituciones del Estado puedan trabajar durante 10 años en empresas privadas en los campos que han regulado. Como en tantas otras medidas, se argumenta que el propósito es eliminar la corrupción, pero el resultado será una injusta disminución de las oportunidades laborales para muchos especialistas y seguramente una baja en la calidad de los funcionarios que pueda contratar el sector público. Quizá lo peor es que la medida busca construir un muro entre la actividad pública y la privada, como si un país no debiera trabajar en unidad.

Muchos funcionarios del actual Gobierno mantienen la malsana posición de que el sector privado es por naturaleza corrupto mientras que el servicio público es una causa que exige sacrificios personales y un aislamiento monacal. Los ejecutivos de compañías y de cámaras empresariales se quejan de la resistencia de los funcionarios que regulan a sus sectores para reunirse con ellos y escuchar sus problemas y necesidades. Si se añade el hecho de que muchos de los funcionarios nombrados para cargos importantes tienen poca o nula experiencia en el sector productivo, el resultado es muy negativo. La desconfianza, el burocratismo y el desconocimiento se han aliado para generar una situación crítica. La caída de la inversión fija bruta en 9.1% anual en julio, una cifra sin precedentes desde la crisis de 2009, es en parte consecuencia de esta actitud.

Supongo que han sido numerosos los casos de corrupción en nuestro país, pero el nuevo Gobierno condena en abstracto sin dar a conocer casos concretos ni tomar medidas para castigar a los responsables. Cerrar la puerta giratoria entre la empresa privada y el sector público no ayudará a resolver la corrupción. Al contrario, puede agravarla.
Muchos países, aunque no todos, tienen vedas para restringir la puerta giratoria entre el sector público y las empresas privadas. Estas vedas oscilan entre un año, como teníamos en México, hasta tres, como es el caso de la Unión Europea. Una veda de 10 años es inusitada y prácticamente elimina la posibilidad de pasar del sector público al privado. También es una barrera para que personas con experiencia en los sectores regulados puedan pasar al sector público. Como en todo mercado en el que se restringe la movilidad, esto significará una peor asignación de recursos disponibles. Y el talento es uno de los recursos más escasos y más valiosos.

La experiencia nos dice que la transparencia es el mejor antídoto contra la corrupción. Si un antiguo funcionario es contratado por una empresa privada, o viceversa, lo ideal es que el hecho sea público para que se identifiquen las decisiones en que pueda haber conflictos de interés. La veda exagerada que se ha aprobado en México, sin embargo, disminuirá la transparencia y hará que las relaciones entre exfuncionarios y empresas o exejecutivos y oficinas públicas se esconda detrás de asesorías o servicios proporcionados por interpósitos agentes.

En la regulación de sectores como el energético, el farmacéutico o el financiero se necesitan especialistas que realmente entiendan el funcionamiento de las industrias y no que se limiten a un conocimiento académico. El Gobierno actual, desafortunadamente, parece estar actuando bajo el principio de que la lealtad política es más importante que la capacidad técnica. El país terminará por pagarlo muy caro.

Secuestrados
La Secretaría de Gobernación accedió a entregar 84 plazas de maestros a estudiantes de la Normal Rural de Tenería, en el Estado de México, a cambio de 92 choferes secuestrados. El Gobierno sigue promoviendo el secuestro y la extorsión.
09 Octubre 2019 04:05:00
Extorsionadores
“El vil chantaje de una banda de secuestradores criminales no debe recibir la dignidad de una respuesta política”.
Francesco Rutelli

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, ha señalado que solo un 0.4% de los taxistas capitalinos participaron en las movilizaciones y bloqueos del 7 de octubre. Y tiene razón. Según la Secretaría de Movilidad, hay 102 mil 110 concesiones para taxis libres y de sitio en la capital y solo unos 400 participaron en las acciones del lunes.

Pero 400 vehículos colocados estratégicamente pueden paralizar la ciudad y hacer un enorme daño a los ciudadanos, especialmente cuando la autoridad anuncia previamente que no hará nada para impedirlo. Pero si eran tan pocos, ¿por qué el Gobierno se sentó a negociar con ellos?

Siempre es un error negociar con un extorsionador. Peor aún es mandar el mensaje de que para conseguir una negociación con el Gobierno primero hay que hacer daño a terceros.

En cualquier país hay siempre razones para protestar; pero si quienes protestan dañando a la sociedad son premiados y reciben un trato especial, el Gobierno genera un incentivo para hacer movilizaciones que dañen a terceros.

En México estas negociaciones se han convertido en una forma habitual de hacer política. El Gobierno está siempre abrumado por agravios y exigencias, pero no hace caso a la mayoría de los agraviados. A los que sí presta atención es a quienes organizan marchas y protestas, y se concentra más en aquellos que más daño hacen. Esto ha generado una competencia malsana de los grupos de poder por ver quién lastima más a la sociedad. Los gobernantes siempre dicen que presentarán denuncias para castigar a los que hayan cometido delitos, pero ya sabemos que estas o no se presentan o no llevan a ninguna sanción.

Quizá haya alguna justificación de las quejas de los líderes de los taxistas porque las aplicaciones les están comiendo el negocio, pero no solo el de transporte sino el de ser gestores ante la autoridad. Los choferes se han venido cambiando sin problemas a las aplicaciones porque estas les dan más libertad, más seguridad y mejor ingreso.

La operación de un taxi requiere de una excesiva serie de trámites así como el pago por una placa especial que, por lo menos antes de las aplicaciones, era muy elevado. Los servicios digitales han acabado con el negocio de las placas.

Lo lógico buscar una cancha pareja, pero no subiendo los trámites para los conductores que usan aplicaciones, sino eliminando los que no sean absolutamente necesarios para los taxis y haciendo que estos adopten también tecnologías más avanzadas para mejorar el servicio a los consumidores.

El tema de fondo, sin embargo, no es lo que buscaban los líderes, sino que el Gobierno haya permitido a un grupo de 400 taxistas hacer tanto daño a millones con absoluta impunidad. El que los líderes hayan ofrecido una disculpa a los ciudadanos a nadie ayuda.

La política del Gobierno, tanto el capitalino como el federal, de privilegiar las negociaciones con extorsionadores y dejar todos los demás agravios de la sociedad a un lado, no solo es perjudicial, sino que multiplicará las agresiones a los ciudadanos.

Si el Gobierno no se atreve a usar la fuerza pública para garantizar la seguridad y los derechos de los ciudadanos, lo menos que debe hacer es no dar un trato especial a las organizaciones que agreden a la sociedad. No hay incentivo más perverso que premiar a quienes atacan a los ciudadanos.

También hoteles

Los hoteles están sufriendo una situación similar a la de los taxis. Un hotel necesita hacer 170 trámites y un año de trabajo antes de empezar a operar, dice un hotelero a través de Twitter. Un lugar de Airbnb requiere de solo 45 minutos. Lo ideal, sin embargo, no es subir los trámites de Airbnb, sino reducir la carga que se impone a los hoteles.
08 Octubre 2019 04:01:00
Bloqueos y taxistas
Es falso que un Gobierno de izquierda deba abstenerse de evitar los bloqueos de vías de comunicación y los actos de vandalismo. Después de las movilizaciones que llevó a cabo ayer un grupo de taxistas de la Ciudad de México, que buscaban hacer el mayor daño posible a los ciudadanos, no pude evitar recordar la manera en que Lázaro Cárdenas Batel reaccionó, cuando era Gobernador de Michoacán, ante una movilización de taxistas que pretendieron bloquear el 29 de enero de 2003 el Centro Histórico de Morelia.

El Gobernador y su secretario de Gobierno, Leonel Godoy, no dudaron y mandaron a un grupo de granaderos con toletes, gases lacrimógenos, caretas y escudos a levantar los bloqueos. El contingente estaba encabezado por el subsecretario de Seguridad Pública Estatal, Gabriel Mendoza Jiménez. Cuando los líderes de los taxistas pidieron dialogar, él respondió: “Nosotros no negociamos en la calle. La ciudadanía no tiene por qué sufrir este tipo de conductas. Manifestarse es manifestar su voluntad políticamente; es decir, marchar, gritar consignas. Pero interrumpir el derecho de terceros al libre paso, no”.

Un Gobierno de izquierda, presumiblemente, se pondría del lado de los ciudadanos cuando un grupo de poder busca extorsionar a la sociedad para sacar beneficios especiales. La decisión de permitir todo bloqueo y todo acto de vandalismo puede ser conveniente desde un punto de vista político, ya que un operativo con la fuerza pública siempre puede salir mal y poner en riesgo el puesto público de quien lo ordene. Este es un riesgo, sin embargo, que debe correr con valentía quien decida asumir un cargo de responsabilidad pública.

La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, declaró el domingo previo que no entendía por qué los taxistas realizaron estas movilizaciones porque ya había una “mesa de negociación”. Los líderes de los taxistas, sin embargo, no quieren negociaciones: quieren un Gobierno que los obedezca y prohíba el transporte contratado a través de
aplicaciones.

Los líderes de los taxistas podrán hacer tanto daño como quieran a los ciudadanos, pero la verdad es que les será muy difícil, si no imposible, detener el avance de la tecnología. Es como si los conductores de carruajes de caballos hubieran realizado bloqueos para impedir la adopción de los vehículos de combustión interna. De hecho, las movilizaciones que hemos visto, si acaso, fortalecen la posición de muchos usuarios y choferes de que el triunfo de las aplicaciones es inevitable. Sí, también los conductores. Los líderes no representan realmente los intereses de los taxistas, quienes se inclinan de manera creciente por afiliarse a alguna de las plataformas digitales.

Ayer miles de personas no pudieron llegar a trabajar o a sus escuelas. A muchos se les descontó el día de trabajo. Los líderes cumplieron su amenaza de volver la vida de los capitalinos una pesadilla. Un Gobierno que se niegue actuar en estos casos no es de izquierda. Es conservador o cobarde.

Quizá la Jefa de Gobierno debiera buscar el consejo de Cárdenas Batel. No debe ser difícil. El exgobernador michoacano es actualmente jefe de asesores del Presidente. No sería descabellado que Claudia Sheinbaum lo pidiera prestado a López Obrador para que la aconsejara sobre el uso legítimo de la fuerza pública. Y ¿por qué no? quizá podrían contratar a Gabriel Mendoza Jiménez, el que declaró que “la ciudadanía no tiene por qué sufrir este tipo de conducta”, para que encabece los operativos en defensa de los ciudadanos.

Inversión
La inversión fija bruta cayó 0.7% mensual en julio y 9.1% en la comparación anual. Es un verdadero desplome. Lo peor de todo es que la inversión señala cuál es el rumbo futuro de una economía.
07 Octubre 2019 04:07:00
¿Huachicol blanco?
“Los impuestos son un robo, simple y llanamente, aunque es robo en una gran y colosal escala que ningún criminal reconocido podría alcanzar”.
Murray Rothbard


El presidente López Obrador declaró el 20 de mayo, al firmar el decreto para eliminar las condonaciones fiscales, que esta práctica “es como un huachicol de cuello blanco que se va a eliminar. Es acabar con privilegios fiscales”.

Según Margarita Ríos Farjat, jefa del Sistema de Administración Tributaria, entre 2007 y 2018 se condonaron casi 400 mil millones de pesos, a valor actual, a 153 mil 530 contribuyentes. Hoy sabemos que entre los beneficiarios se encuentran Yeidckol Polevnsky, actual presidenta de Morena, con 16.4 millones de pesos, y Ana Gabriela Guevara, la titular de la Conade, con 9.6 millones de pesos. Ninguna admite haber realizado un robo, sino que explican que las condonaciones se originaron en errores de sus contadores.

Nadie puede objetar la eliminación de privilegios fiscales, todos debemos ser iguales ante la ley; pero es un error equiparar el huachicol a una condonación fiscal, aun cuando se tratara de una evasión, que no lo es.

“El ladrón despoja la legítima propiedad ajena –me dice un empresario–. El creador de riqueza concede pagar como impuestos algo de lo que produce en aras del bien común. El creador decide pagar al vivir aquí, porque puede vivir en otra parte. Por lo tanto, elige pagar de manera voluntaria lo que indica la ley”.

Las condonaciones han sido mecanismos, quizá ineficaces, con los que los gobiernos han tratado de enmendar errores de contadores o incrementar la recaudación. Son el resultado de una pésima arquitectura fiscal en la que se cobran impuestos muy altos de manera muy complicada y sin otorgar servicios públicos equivalentes.

Las tasas fiscales en México son muy altas. La baja recaudación no es producto de ellas, sino de que el 56.6% de la población trabaja y hace negocios en la economía informal. El impuesto corporativo es de 30%, a lo que habría que sumar 10% de reparto de utilidades y 10% al retirar dividendos. En contraste, Noruega y Dinamarca cobran 22%, Suecia 21.4%, el Reino Unido, Suiza y Polonia 19, e Irlanda 12.5 por ciento.

El promedio de los países de la OCDE, las naciones ricas del mundo, es de 23.35 por ciento; el de Europa, de apenas 19.35 (KPMG). Estados Unidos tenía hasta 2017 una tasa corporativa federal de 35%, la cual se elevaba a 40% tras considerar los impuestos estatales, pero el país redujo la tasa federal en 2018 a 21%, que sube a 27% por los impuestos locales.

Esta reducción es en buena medida responsable de que Estados Unidos siga teniendo un crecimiento alto, 2.3% anual, a pesar de las guerras comerciales de Trump y la desaceleración en el resto del mundo, y de que la tasa de desempleo haya bajado en septiembre a 3.5%, la más baja desde 1969. Los beneficios de disminuir la tasa corporativa son cada vez más evidentes.

El 20 de septiembre la India anunció una reducción de la suya, que era de 35% en 2018 y 30 en 2019, a 22% en 2020. La inversión productiva es la clave para mejorar la prosperidad, pero se muda con facilidad. Las condonaciones fiscales, más que un huachicol de cuello blanco, son consecuencia de un sistema de impuestos altos y complicados.

La solución real es una verdadera reforma fiscal que reduzca las tasas y simplifique el pago. Esto evitaría los “errores de los contadores” y eliminaría las condonaciones de manera natural.


Taxistas

Hoy los líderes de los taxistas del valle de México buscarán presionar nuevamente al Gobierno para prohibir las aplicaciones de vehículos de transporte. Causarán enormes problemas a la población, pero no lograrán detener una tecnología que se impone en todo el mundo.

04 Octubre 2019 04:06:00
Los anarquistas
“La pasión por la destrucción es alegría creadora”.
Mijaíl Bakunin

El presidente Andrés Manuel López Obrador y la jefa del Gobierno capitalino, Claudia Sheinbaum, han afirmado -no sé si en serio- que los vándalos que han hecho destrozos en las manifestaciones recientes en la Ciudad de México son conservadores. Ellos, sin embargo, se autodenominan anarquistas; su objetivo último, el cual piensan justifica cualquier medio, incluso la violencia, es destruir el Estado.

El pensador francés de mediados del siglo 19 Pierre-Joseph Proudhon ha sido considerado tradicionalmente “el padre del anarquismo”. El ruso Mijaíl Bakunin encabezó después un movimiento que fue conocido como anarcosindicalismo, el cual descartaba la idea de Karl Marx de que para abolir el Estado había que pasar primero por una dictadura del proletariado. Peter Kropotkin impulsó el anarcocomunismo, mientras que Emma Goldman y Errico Malatesta defendieron el uso de la violencia para lograr la desaparición del Estado.

Los anarquistas han recurrido con frecuencia a la violencia. Dos bombas lanzadas por anarquistas mataron a 20 y dejaron decenas de lesionados en el Liceu de Barcelona en 1893. La emperatriz Isabel de Austria, el rey Humberto I de Italia y el presidente William McKinley fueron asesinados por anarquistas en 1898, 1900 y 1901, respectivamente. En 1920 un grupo anarquista detonó una bomba en Wall Street y mató a 38.

El presidente López Obrador ha deslindado a los actuales anarquistas mexicanos de los actos de violencia en manifestaciones con el peculiar argumento de que Ricardo Flores Magón era anarquista y “un hombre con ideales y principios [que] casi se quedó ciego de tanto leer”. Pero aunque Flores Magón tuvo contacto en Los Ángeles con grupos anarcosindicalistas, su Partido Liberal Mexicano no impulsaba la desaparición del Estado, sino más bien la adopción de políticas públicas, como el salario mínimo, la educación primaria obligatoria y la limitación de la jornada laboral, que requieren de un Estado fuerte e interventor.

Se acerca más a un verdadero anarquismo la filosofía del estadunidense Murray Rothbard, discípulo del economista austriaco Ludwig von Mises, quien sostenía en la segunda mitad del siglo 20 que las personas y las empresas privadas pueden proporcionar todos los servicios que la sociedad necesita, incluso la educación y la salud. Rothbard consideraba que “los impuestos son un robo, simple y llanamente”, y que la sociedad puede organizarse sin Gobierno. Este anarcocapitalismo, sin embargo, nunca ha promovido medios violentos para acabar con el Estado.

Los anarquistas que están realizando actos vandálicos son más afines al anarcosindicalismo de Bakunin que al anarcocapitalismo de Rothbard. Quieren eliminar el Gobierno, pero rechazan también la economía de mercado. Para ellos no hay mucha diferencia entre un gobierno de Peña Nieto o uno de López Obrador.

A estos grupos no se les puede amedrentar acusándolos con sus madres, padres o abuelos. Su actitud es, de hecho, reflejo de una rebelión contra la autoridad paterna o materna. Poco les importa, por otra parte, que el Presidente los amenace con un zape. Para ellos la violencia es un vehículo natural para construir una sociedad mejor.

Hemos corrido con suerte hasta el momento porque estos actos vandálicos no han provocado muertes. La historia nos dice, sin embargo, que quien cree que la violencia es la partera de una utopía religiosa o política, tarde o temprano recurrirá al homicidio o al terrorismo.


¿Criminal?

Dice Yeidckol Polevnsky que su condonación de impuestos por 16.4 millones de pesos fue producto de un error del contador. Un error así, sin embargo, la habría convertido a ella y al contador en miembros del crimen organizado según la nueva ley fiscal aprobada por el Senado que están considerando los diputados.
03 Octubre 2019 04:02:00
Las condenadas
Condenadas condonaciones. Supuestamente debían haber exhibido a los conservadores prianistas, pero resulta que la progresista Yeidckol Polevnsky, presidenta de Morena, apareció en las listas.

Quizá los 16.4 millones de pesos que el SAT le condonó a Polevnsky no son mucho en comparación con el total de 247 mil millones de condonaciones de 2007 a 2015. La cantidad es ciertamente pequeña frente a los 2 mil 874 millones de Roche o los 2 mil 429 millones de Grupo Lala, pero es bastante superior a los 8 millones de Carlos Salinas de Gortari (que dice que no obtuvo nada), los 6.1 millones de Carlos Ahumada o los 1.8 millones de Angélica Rivera.

Yeidckol no ha negado la condonación. Cuando Ciro Gómez Leyva le preguntó sobre el tema, respondió: “Fue un error del contador que me pusiera con actividad empresarial. Yo venía del mundo empresarial y renuncié a eso para apoyar a López Obrador y el contador me puso con actividad empresarial, cuando la había dejado tiempo atrás. Yo estaba como asalariada en el Senado”. Su propio jefe, el Presidente, explicó: “Es que eran condiciones toleradas, eran hechos tolerados, les diría yo legales”.

La verdad es que la evasión nunca ha sido legal, pero el Presidente ha tratado de equiparar las condonaciones con la evasión. No conozco las razones por las que Polevnsky obtuvo su condonación, pero suena poco lógico que su contador se haya equivocado. A un impuesto de 16.4 millones de pesos, correspondería un ingreso de más de 50 millones de pesos. Muy malo debió haber sido el contador para atribuirle a Yeidckol esa cantidad cuando era una simple asalariada del Senado.

Conozco, sin embargo, otros casos de condonaciones que quizá no deberían ser cuestionables. Los gobiernos, incluso los de izquierda, ofrecen condonaciones de multas y recargos para quienes cubran adeudos antes de una determinada fecha; el gobierno de la Ciudad de México, por ejemplo, lo ha hecho repetidamente en prediales y cobros de agua. También hay condonaciones cuando los contribuyentes le ganan un pleito al Servicio de Administración Tributaria, por lo que la autoridad se ve obligada a ordenar la condonación; no se trata de un perdón, sino de un simple reconocimiento de que el impuesto nunca debió cobrarse. Otros casos de condonación se aplican a sociedades en concurso mercantil que están tratando de evitar una quiebra.

El perdón discrecional de impuestos es inaceptable, pero las condonaciones son distintas. Habría que conocer cada caso para saber si las que se han dado a conocer fueron por privilegio, por error (como dice Yeidckol) o por el aprovechamiento de facilidades de carácter general para mejorar la recaudación. Muchos especialistas afirman, de hecho, que la prohibición tajante de las condonaciones que ha impulsado el Gobierno puede castigar la recaudación en el futuro. Este es el problema cuando se legisla por ideología y no con conocimiento de causa.

Si realmente la condonación de 16.4 millones de pesos de Polevnsky fue resultado del error de un contador, sería injusto que se eliminara la posibilidad de que otras personas gozaran del mismo trato en el futuro. Un error no debería ser razón de la pérdida de un patrimonio. Sería también irracional que el Gobierno provocara la quiebra de una empresa en concurso mercantil y le impidiera seguir operando y pagando impuestos. Las condenadas condonaciones no son el problema; el mal que hay que combatir se llama evasión.

Zapes
Los manifestantes se manifestaron, pero los vándalos hicieron los actos de vandalismo de siempre, sin importar las advertencias del presidente López Obrador de que los iba “a acusar con sus mamás, con sus papás, con sus abuelos. [que] les darían hasta sus jalones de oreja, hasta sus zapes”.

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